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La Pasión de Frank Underwood

House of Cards: Cuarta temporada revitaliza serie insignia de Netflix

La cuarta temporada de “House of Cards” fue liberada el viernes 4 de marzo, en un momento en que la realidad supera a la ficción. Donal Trump, un psicópata de especie bufonesca, ha tomado rehén al partido republicano, y parece destinado a arrebatarle la candidatura presidencial a los descoloridos hijos del establishment. Es imposible que el creador de la serie, Beau Willimon, haya anticipado este giro de eventos a tiempo para filtrarlos en esta camada de episodios. Ahora, más que una exageración dramática, “House of Cards” se experimenta como una dimensión alternativa, ligeramente menos alarmante que la realidad.

La trama arranca justo donde quedamos al final de la tercera temporada: Claire ha decidido “dejar a Frank”. Eso no significa necesariamente un divorcio relámpago, ahora que cada quien cuida sus propios intereses. Frank, entroncado en la presidencia por 18 meses, lucha por ganar las primarias, convertirse en candidato y reelegirse. No la tiene fácil. Heather Dumbar (Elizabeth Marvel) le gana en las encuestas y en las urnas. También es un presidente en funciones, y el estado reclama su atención. El precio del petróleo sube, gracias a las maniobras políticas del presidente ruso, Viktor Petrov (Lars Mikkelsen). Al menos, Doug (Michael Ian Kelly), su mano derecha, ha vuelto a su lado. Mientras tanto, Claire maniobra para asumir un cargo de elección que le de un empujón a su propia carrera política.

La idea de enfrentar a Frank y Claire revitaliza la dinámica dramática de la serie. Ya no es simplemente ‘el show de Kevin Spacey’, hablándole a la cámara de vez en cuando, satisfecho de sí mismo por romper la cuarta pared y hacernos cómplices de sus marrullerías – no se preocupe, sigue haciéndolo, aunque con menos frecuencia. Claire es tan importante como él, y rivaliza en tiempo de pantalla. También se ha ampliado el universo de la serie, incluyendo a nuevos personajes. Los más publicitados: Neve Campbell, veterana de la serie de TV de los 90s “Party of Five” (1994-2000), y películas como “The Company” (Robert Altman, 2003), interpretando a una astuta relacionista pública reclutada por Claire para velar por sus intereses. También Joel Kinnaman, actor sueco que entró en el radar de Hollywood con una vistosa actuación en la versión norteamericana de la serie de TV “The Killing” (2011-2014), y el papel protagónico en un descolorido re-make de “Robocop” (José Padilha, 2014). Ahora, interpreta a un formidable candidato que se erige como contrincante seguro del que sobreviva en la pelea Underwood-Dumbar.

Estoy más entusiasmado por la inclusión de dos veteranas de lujo: Ellen Burstyn, ganadora del Óscar por “Alice Doesn’t Live Here Anymore” (Martin Scorsese, 1974) y nominada por “El Exorcista” (William Friedkin, 1973), asume el papel de la madre de Claire, una matrona texana que desaprueba las decisiones de su hija y detesta a Frank. Cicely Tyson, legendaria actriz afro-americana, nominada al Óscar por “Sounder” (Martin Ritt, 1973), es una congresista que choca con los planes de los Underwood. En breves apariciones, infunden un sentido de sustancia e historia en la trama, ensanchando el alcance de la serie.

Pude ver cuatro episodios antes de escribir esta columna. Casualmente, constituyen un arco narrativo completo en sí mismo. El primer episodio forcejea por introducir a los nuevos personajes e incluir en la acción a algunos de antaño: el “fixer” retirado Remy Danton (Mahershala Ali), desorientado en su retiro; su amante, la congresista Jackie Sharp (Molly Parker), buscando desesperadamente ser la vice presidenta de alguien; el periodista Lucas Goodwind (Sebastian Arcelus), preso como daño colateral en las maquinaciones de Frank. A veces se sienten como peso muerto, pero al menos uno de ellos justifica su presencia con contundencia.

Espero más. Y lo tendremos. Parece que la cuarta temporada es tan fuerte, que Netflix ya anunció la producción de una quinta tanda de episodios para el 2017. Think Trump. Y mientras tanto, traten de no ver estos 13 capítulos de un solo tirón. Si aún no ha entrado en el mundo de “House of Cards”, lo envidio. Tiene 52 capítulos, divididos en 4 temporadas, esperándo por usted en Netflix. Trata de que nadie le arruine las sorpresas.

“House of Cards”

Temporada 4

13 episodios

Disponible en Netflix

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