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El Único Fantástico

La serie derrocha violencia gráfica. Nunca había visto tantas fracturas expuestas en tan poco tiempo. La serie decididamente no es para niños.

“Los 4 Fantásticos”, el último atentado taquillero de los Estudios Marvel, se estrena este fin de semana. Déjelo pasar. El mejor producto le espera en casa. La serie “Daredevil” tiene mayor valor de entretenimiento, y no me refiero únicamente a la duración. La naturaleza episódica de la narrativa duplica la experiencia de leer una novela gráfica por entrega. Y el próximo capítulo está a un click de distancia.

Estamos ante una historia de origen, en el sentido más puro de la palabra. Matt Murdock (Charlie Cox) es un abogado no vidente, idealista, listo para defender causas perdidas desde la oficina legal que ha abierto con Foggy Nelson (Elden Henson), su mejor amigo y compañero de universidad. Lo que nadie sabe, es que Murdock ejerce su afán justiciero fuera de horas laborales, y de manera poco ortodoxa. El mismo accidente que le quitó la vista agudizó todos sus demás sentidos, al extremo que ver es francamente redundante. Vestido de negro, sale todas las noches a vapulear a los malhechores que rondan su amado vecindario newyorkino de Hell’s Kitchen. No es realmente un súper-héroe, sino un vigilante, y tremendamente vulnerable. Pero tendrá que superarse pronto. Su camino se cruza con Wilson Fisk (Vincent D’Onofrio), otro hombre con doble vida: es un magnate de los bienes raíces que también controla el crimen organizado de la ciudad.

Sí, la trama no es muy diferente a las películas que monopolizan las pantallas del cine. Sin embargo, el creador de la serie, Drew Goddard, aprovecha las ventajas del formato televisivo para crear una experiencia narrativa más satisfactoria. Aún en la modalidad de franquicia, los filmes tienen la pesada carga de tener que funcionar como grandes eventos. Las secuencias de acción deben ser extensas, reduciendo los espacios para desarrollo de los personajes. La serie de TV, con sus 13 horas de contenido, se puede dar el lujo de dejar que sus personajes sostengan conversaciones. Uno de los mejores momentos de “Daredevil” es una extensa conversación entre el héroe y un sacerdote, platicando sobre las implicaciones éticas de la venganza. Un capítulo entero se dedica a los antecedentes del villano, permitiendo humanizarlo, e infundir un subtexto trágico en su arco dramático.

También las economías del negocio de la exhibición teatral, y este género en particular, obligan a los directores y guionistas a moderar la representación de sexo y violencia, para no ahuyentar al público infantil y familiar. Netflix les da patente de corso, y ellos la aprovechan. La serie derrocha violencia gráfica. Si a usted le molesta, vaya con precaución. Nunca había visto tantas fracturas expuestas en tan poco tiempo. La serie decididamente no es para niños.

La cultura taquillera impone la hipérbole. Tome nota de las monumentales secuencias de destrucción del nuevo “Superman”, o la abarrotada gesta de los “Avengers”. La exageración, la cantidad de personajes que demandan atención, y la artificialidad de los efectos especiales, conspiran para alienar al público del espectáculo. Menos que entretenidos, quedamos abrumados. “Daredevil” reduce la escala a dimensiones humanas, lo que irónicamente, le da una carga de intensidad a la acción. El episodio 2 cierra la mejor secuencia de acción de los últimos años. Avanzando por un pasillo, Murdock pelea contra un incesante flujo de hombres. Uno a uno, los reduce. La extensa secuencia se desarrolla en lo que parece ser una sola toma, con un simple movimiento de cámara a mitad del camino. Si hay manipulación digital, no llama la atención sobre sí misma. Es un hermoso ejercicio de artes marciales, ejecutado con una gracia sublime. Solo por eso, denle cinco estrellas a ese capítulo.

Es un clímax prematuro. Las demandas del “Universo Marvel” diluyen un poco la trama a medida que la historia avanza. Un interesante personaje interpretado por la excelente Rosario Dawson desparece, probablemente porque tiene un papel central en otro producto por venir. Y el desenlace puede resultar anticlimático. Es, quizás, un problema ineludible. La serie debe continuar. Me parece bien. Se la cambio a Marvel por algunas películas.

Daredevil

13 episodios

Duración: 60 minutos

Clasificación:  (Buena)

Serie disponible en netflix.com

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