Política

Violeta Granera: “No vamos a mendigarle a Daniel Ortega ninguna concesión”

En el país “hay un vacío de poder” y la gente ya se está organizando en los municipios en la Coalición Nacional, según dirigente opositora

Daniel Ortega ha impuesto un nuevo récord de ausencia, pese a la pandemia de la covid-19. Violeta Granera, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) y de la Coalición Nacional, asegura que “es muy claro que hay un vacío de poder” en Nicaragua. “Aquí lo que hay es un grupo mafioso que está administrando por fuerza el Estado, pero que no está tomando ninguna medida para resolver el problema de los nicaragüenses, ni ha asumido ninguna responsabilidad”, afirma.

Según Granera, frente “el desastre que está provocando la ingobernabilidad de Ortega”, la Coalición “está caminando a pasos agigantados” para alcanzar sus objetivos por el restablecimiento de los derechos humanos y la democracia, aunque a casi un mes de la firma de sus estatutos, la alianza opositora aún acarrea sus tareas pendientes, como la integración de los jóvenes.

En una entrevista en el programa Esta Noche, Granera, reflexionó sobre dónde está la oposición contra Ortega y cómo se ubica ante el anuncio del Consejo Supremo Electoral (CSE) para ampliar, hasta julio de 2021, la solicitud de personerías jurídicas de los partidos políticos, con mira en las elecciones generales previstas para noviembre del próximo año.

Granera considera que la prórroga del CSE “no es más que una artimaña de las acostumbradas por Ortega para tratar de dividir a la oposición”. Sin embargo, asegura que en la Coalición “no vamos a mendigarle a Ortega ninguna concesión graciosa, porque sería volvernos cómplices de la violación a la Constitución y a las leyes”.

Reclama que “si Ortega tuviera o quisiera dar muestras de apertura política, lo que tendría que hacer es ponernos ya a trabajar sobre las reformas electorales, los cambios de fondo, el cese la represión, la liberación de los presos políticos”, y que en la Coalición no aceptarán “nada que no pase por la restauración de las libertades y del Estado de derecho”.

¿Dónde está la Coalición Nacional? Se constituyó hace tres semanas después de haber pasado cuatro meses de discusiones. ¿Dónde está la oposición real? ¿O es una oposición virtual como el Gobierno?

La oposición no es solo la Coalición Nacional. Aquí hay más de un 70%, quizás el 80% de nicaragüenses que estamos opuestos a la dictadura y el régimen de Ortega. La Coalición Nacional es el intento más serio, diría yo, más amplio, de aglutinar a toda esta fuerza que hemos estado dispersas y que, en cierta medida, han sido autoconvocadas a partir del 18 de abril.

Estamos preparándonos, sin lugar a dudas, en condiciones sumamente difíciles, pero ya nos estamos reuniendo con actores importantes (…). Estamos también preparándonos para enfrentar toda la estratagema que va usar Ortega para tratar de dividir a la Coalición; y lo que es más importante, estamos consolidando los caminos para estar más cerca con la gente, organizándonos en los territorios. Hay muchas limitaciones para la presencia física de grupos, pero lo estamos haciendo a pesar de eso.

Las personas sin partido, que son la gran mayoría azul y blanco, y que están en sus municipios y dicen: ¿Cómo me organizo yo en la Coalición Nacional? ¿Hay una directriz organizativa para que formen parte de este movimiento unitario?

Por supuesto, es más, yo diría que eso ya inició, aún antes de que se lanzara oficialmente la arquitectura de la Coalición Nacional. Desde hace meses la gente se está organizando en los municipios de Nicaragua. Por ejemplo, la Unidad Nacional, ya solo nos faltan 12 municipios para tener los 153 municipios cubiertos, pero, al mismo tiempo, la orientación que hemos dado, todas las organizaciones que ahora estamos en la Coalición Nacional, es tender puentes con las organizaciones o los movimientos o los partidos que están en el municipio.

¿Pero cómo se organizan los sin partido, las personas que no pertenecen a ninguna organización? Vos decías que la Unidad Nacional se ha organizado en tantos municipios, pero hay mucha gente que no pertenece a ninguna organización, simplemente se movilizó en las protestas, rechaza al Gobierno actual, quiere hacer algo para la prevención del coronavirus. ¿Cómo se unen a la Coalición?

La participación orgánica en la Coalición Nacional no es lo más importante, lo importante es que la gente, cuando ve que está organizado el municipio, que pueden identificar unos liderazgos con lo que se sienten cómodos, la gente empieza a colaborar (…) Lo importante es que todos puedan ir identificando esos grupos y esos liderazgos con quienes trabajar en este momento, para luchar por la liberación de los presos políticos y todos los desafíos que tenemos en el tema de derechos humanos, para salvar vidas, para ayudarle a sus comunidades y, luego, para dar la batalla electoral si logramos unas reformas electorales a fondo.

Vamos a hablar más adelante sobre este tema de la reforma electoral. Pero antes, la Coalición ha creado un comité nacional de 21 personas, ¿ese comité tiene acaso una vocería, tiene un liderazgo político?

El liderazgo en este momento es colectivo. Nosotros estamos en contra de los dedazos del pasado y, por lo tanto, no podemos venir a decidir desde arriba quién va a ser un liderazgo único. Lo que queremos es implementar un mecanismo donde la gente pueda participar y diga: “Estos son los líderes en los que vamos a confiar”. Yo creo que esa etapa, en ese sentido de progresividad, es muy difícil en medio de la urgencia que hay en Nicaragua, pero es lo que le va dar sostenibilidad al cambio que vamos a promover.

¿Cómo se llega, entonces, a la reforma electoral? Una reforma electoral que el régimen no está dispuesto a ceder. ¿Tiene la oposición la capacidad de ejercer presión política, presión social para arrebatarle al régimen esas reformas? ¿Cómo?

Poco a poco y bastante claramente la ciudadanía se está dando cuenta de que tenemos que unirnos para dar esa batalla. Por lo tanto, la primera acción que había que hacer era ver cómo se juntaban lo que está organizado y es lo que hemos estado haciendo en la Coalición Nacional. Todavía nos faltan algunos partidos, algunos sectores, que ojalá se incorporen, pero en general aquí el gran desafío es que (…) logremos generar la suficiente confianza para cambiar la correlación de fuerzas y exigir las reformas electorales.

En este momento es muy complicado estar expresando el rechazo de manera física, visible, porque estamos en un contexto bastante especial por la covid-19, pero estoy segura que se están generando las condiciones porque la gente está cada día más convencida de que hay que intentar la salida electoral, pero que sin reformas no se va a elecciones y sin la liberación de los presos políticos, y todo el clima habilitante del que hemos hablado, para poder tener elecciones. Entonces habrá que movilizarnos, todos, y ese es el gran reto que tiene la Coalición Nacional.

¿Cómo puede la Coalición Nacional sumar nuevas fuerzas en esta crisis que está viviendo el régimen? ¿Cuál es la alternativa para salir del régimen?

Creo que está haciendo falta que nosotros compartamos con la población cuál es la visión de la nueva Nicaragua. Eso ya va a empezar, hemos recogido todas las inquietudes, las propuestas que han venido de diferentes sectores, lo vamos a consultar. Yo creo que tener claro qué es lo que nos une, no solo la salida de Ortega, sino qué nos une para después de Ortega, va a ser un motivador importante. Y esto lo vinculó con la pregunta que me hacías. Nosotros hemos sido enfáticos, y de verdad, de corazón, que aquí queremos hacer las cosas de manera distinta, una nueva forma de hacer política, aquí nadie está pensando, ni vamos a permitir que vengan con el escobazo y las barridas a los empleados públicos, como ha sido realmente la cultura histórica en este país.

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