Política

Sancionar Fondo de Inversiones del Ejército “es una opción” para EE. UU.

Cynthia Arnson y Jennie Lincoln analizan las acciones que podría adoptar Estados Unidos después de la reelección de Ortega

Un grupo de quince senadores demócratas y republicanos de Estados Unidos demandaron —a través de una carta enviada al Secretario de Estado, Antony Blinken— que la Administración estadounidense de Joe Biden ponga más atención sobre la crisis que atraviesa Nicaragua, y tome “acciones urgentes” para frenar la represión que dirige el régimen orteguista. Los senadores demandan que se apliquen sanciones al presidente Daniel Ortega y al fondo de inversiones del Ejército de Nicaragua.

Para las expertas Cynthia Arnson, politóloga y directora del programa Wilson Center para América Latina, y Jennie Lincoln, experta en observación electoral y asesora senior del Centro Carter para América Latina, el mensaje de los senadores es el más fuerte que ha recibido la Administración Biden, en “atención al futuro de Nicaragua después de las elecciones”, puesto que, además de llamar a la acción, reconoce como “una opción” sobre la mesa la sanción del fondo de inversión del Ejército de Nicaragua.

“La Administración está buscando manera de influir en la pareja (Ortega-Murillo), para quitar el terrorismo que están implementando en su propio pueblo”, afirmó Lincoln en una entrevista en el programa Esta Semana.

Arnson y Lincoln coinciden en que, aunque la política estadounidense se está definiendo, sumado a que la región está polarizada, los días posteriores a las elecciones programadas para el 7 noviembre en Nicaragua serán fundamentales para conocer las acciones, no solo de Estados Unidos, sino de otros Estados que apoyan la democracia, en particular los de Centroamérica y América Latina.

 

Cynthia Arnson, politóloga y directora del programa Wilson Center para América Latina,

 

Este viernes, 15 senadores demandaron a la Administración de Joe Biden aplicar acciones más severas en contra de Daniel Ortega, incluso sancionarlo, ¿hay una política de la Administración Biden hacia Nicaragua en este momento?

Jennie Lincoln: En este momento hay varias; hay del Departamento de Estado, del Departamento del Tesoro y del Congreso, lo que se necesita es armonizar la política. Lo que se hizo con esta carta fue mandar tal vez el mensaje más fuerte de atención al futuro de Nicaragua después de las elecciones, con atención a la economía de Nicaragua y qué va a pasar después de esta elección fracasada.

El Gobierno de Estados Unidos también suscribió una declaración con otros siete países, afirmando que las elecciones del 7 de noviembre no tienen validez ni legitimidad, ¿significa esto que el Gobierno de Biden no le otorgará reconocimiento al resultado de esta elección, de esta reelección de Daniel Ortega?

Jennie Lincoln: No me sorprendería porque es la señal. Pero hay otra cosa de esta lista de países, se nota que no hay países de Centroamérica, entonces, los mensajes a Daniel Ortega no están en concierto en la región y eso es una dificultad para la política de Estados Unidos. Es preocupante que los vecinos no están prestando atención a las dificultades del pueblo nicaragüense, entonces, no es solo Estados Unidos el que puede tener una influencia después de las elecciones de noviembre, tiene que ser un conjunto de todos los países de la región.

Estados Unidos ha dicho que quiere trabajar con la OEA, con la Unión Europea, ¿qué está pasando en la OEA? ¿Existen en la OEA condiciones para declarar un voto mayoritario sobre la ruptura de la Carta Democrática en Nicaragua?

Cynthia Arnson: No puedo decir si hay los votos suficientes para expulsar a Nicaragua llamando a la Carta Democrática, pero lo que sucedió el pasado mes de junio, cuando había una mayoría enorme condenando lo que estaba pasando en Nicaragua en ese momento, creo que también es notable. 

Coincido con Jennie en que no hay una política coordinada con los otros países, pero yo creo que este es el comienzo, porque hay que recordar que el subsecretario Brian Nichols fue confirmado hace menos de dos semanas; entonces, ahora puede actuar de manera más activa. Yo creo que esa declaración conjunta con Chile, Colombia, con otros países, es justamente fruto de los esfuerzos que el subsecretario hizo durante y al lado de la reunión de las Naciones Unidas.

Sabemos que la región está muy polarizada, fragmentada, pero hubiera sido preferible tener un impulso desde la región, incluso desde Centroamérica. Pero no hemos visto el final y yo creo que todos van a declarar que las elecciones de noviembre no son legítimas y van a actuar de forma contundente en los días y semanas después a los días de las elecciones. Habría que esperar a ver si Costa Rica, Panamá, República Dominicana, o sea los otros socios democráticos, los buenos vecinos de Nicaragua y todos los regímenes, por no tener otra palabra, en el norte de Centroamérica reaccionan de forma conjunta. 

¿Estamos hablando de una posible declaración de la OEA, de los cancilleres de la OEA, después del 7 de noviembre o de que cada país se va a definir y posicionar de cara a la ilegitimidad, como ya lo declararon este grupo de los ocho? ¿Este grupo de los ocho podría crecer o la OEA tendría un espacio para jugar un papel importante en esta crisis?

Cynthia Arnson: Yo creo que sí hay un espacio importante en la OEA. La gran pregunta con todas estas condenas es ¿a quién le importa si el régimen Ortega Murillo es expulsado de la OEA? Ellos podrían decir, bueno, ahora vamos por el rumbo de Rusia, China, de los otros países antidemocráticos; entonces, yo no creo que la expulsión de la OEA necesariamente sería el camino apropiado, pero sí tener una condena contundente por parte de los miembros de la OEA, de los miembros del máximo Consejo de la OEA, sería muy importante. 

¿Qué puede hacer la OEA ante las elecciones en Nicaragua? La OEA no enviará una misión de observación, tampoco el Centro Carter ni la Unión Europea, pero ¿pueden políticamente o técnicamente emitir un pronunciamiento sobre la calidad de estas elecciones?

Jennie Lincoln: Creo que eso será fácil, porque la evidencia hasta ahora es suficiente para declarar que esta elección es ilegítima, no hay duda. Con la preparación que fue interrumpida en junio para quitar la candidatura de tantos que estaban buscando la presidencia, lo que pasó con los partidos y el acceso a los medios, la evidencia es sumamente llamativa; entonces, no será difícil declarar estas elecciones como ilegítimas, debe ser fácil para los países individualmente y también en conjunto en la OEA.

Jennie Lincoln
Jennie Lincoln,, observadora electoral y asesora del Centro Carter.
Foto: Confidencial | Tomada del Centro Carter.

La declaración de los senadores demanda a la Administración Biden que aplique sanciones al Fondo de Inversiones del Ejército de Nicaragua ¿se encuentra esa medida dentro del menú que tiene la Administración Biden?

Jennie Lincoln: Exactamente. La Administración está buscando manera de influir a la pareja, hasta ahora nadie ha tenido ninguna influencia sobre ellos, para quitar el terrorismo que están implementando en su propio pueblo.

Cynthia Arnson: Creo que es una opción sobre la mesa, si bien el director de este Fondo ha sido sancionado por el Departamento del Tesoro la entidad (Ejército de Nicaragua) como tal no ha sido sancionada, por lo que, ciertamente, creo que es una medida que se puede hacer para dificultar las inversiones en el exterior de ese Fondo.

¿Cómo se interpreta el retiro del agregado militar de Estados Unidos en Managua, que en una reunión con otros asesores militares alabó al jefe del Ejército de Nicaragua, al general Julio César Avilés, que ha sido sancionado por el Gobierno de Estados Unidos?

Cynthia Arnson: Yo creo que esa declaración fue una vergüenza y de no haber retirado a ese militar hubiera sido un error garrafal para Estados Unidos; entonces, considero que lo mínimo fue retirarlo, pues fue realmente lamentable lo que dijo. 

El proyecto de Ley Renacer contempla demandar a la Administración Biden la revisión de la participación de Nicaragua en el Cafta, pero hay sectores que plantean que, una eventual separación de Nicaragua del Cafta, podría tener un efecto indiscriminado en la economía, en el empleo, en las empresas y que, irónicamente, podría convertir a Ortega más bien en una víctima en este conflicto con Estados Unidos.

Jennie Lincoln: Este mecanismo no es fácil de cambiar y para que Estados Unidos tome una acción independiente será difícil, porque el Tratado es de los países en su conjunto. Entonces, sí es algo que algunas personas están recomendando, pero deben darse cuenta de la dificultad para un cambio como este.

Lo que la oposición en el exilio está demandando es primero, la declaratoria de ilegitimidad de las elecciones, la liberación de los presos políticos, la anulación de los juicios, la suspensión del estado policial, para eventualmente tener una reforma electoral e ir a otras elecciones. ¿Cómo calza esta hoja de ruta con la política de Estados Unidos?

Cynthia Arnson: Yo creo que hay que dar un poco de espacio después del 7 de noviembre, para ver lo que va a ser la ruta tomada por Estados Unidos, y ver qué tipo de combinación de medidas van a tomar después de las elecciones para mostrar la inconformidad. Para mí, algo súper importante es liberar a los presos políticos, la gente está sufriendo mucho en la cárcel, los casos en su contra no tienen ningún mérito y hay que preservar la vida de estas personas; entonces, una respuesta humanitaria, diplomática a través de terceros debería de ser parte de una política prioritaria. 

Jennie, en un foro que participó usted en Costa Rica, se refirió al papel empresarial del sector privado en Nicaragua. Actualmente, hay varios líderes del sector empresarial presos y los empresarios jugaron un papel para promover una política cívica en Nicaragua, pero en este momento se encuentran en un silencio total por temor a la represión.

Jennie Lincoln: Hasta ahora no entiendo, ellos si tienen un liderazgo en la economía y no sé si en estos momentos ellos no han sufrido suficiente para tomar la decisión de actuar, pero son una esperanza dentro del pueblo para tener una influencia sobre la toma de decisiones del Gobierno; entonces, si bien es cierto esto es algo difícil de entender, este silencio profundo es espantoso.

El Vaticano, el papa Francisco ¿puede jugar un rol en estas gestiones por la liberación de los presos políticos? El Vaticano fue testigo del segundo Diálogo Nacional, donde Ortega se comprometió a suspender el estado policial, sin embargo, no hubo una rendición de cuentas de este incumplimiento del Gobierno.

Jennie Lincoln: Cierto, es una oportunidad para el Papa de hablar y pedir directamente al presidente Ortega y a su esposa, la vicepresidenta, Rosario Murillo, que dejen (libres) a los presos políticos en nombre de su Iglesia. Por otra parte, no entiendo por qué todavía no han hecho esta acción, parece que todo mundo está viendo a Nicaragua, pero no están tomando los pasos adelante para asegurar que la situación mejore.


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