Política

25 votos en OEA aíslan a Ortega, pero no aceptará misión negociadora

Régimen avanzará en una ruta de pretender que está convocando a diálogos internos, dice politólogo Alberto Cortés

La resolución del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), que pidió este miércoles con 25 votos la liberación de todos los presos políticos y reformas integrales para la realización de nuevas elecciones presidenciales y parlamentarias en Nicaragua, colocan al régimen de Daniel Ortega en una situación complicada para cualquier Estado, advirtió el politólogo Alberto Cortés Ramos, catedrático de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica. 

Cortés comparó la situación política de Ortega y Rosario Murillo con la de Anastasio Somoza Debayle, cuya dictadura fue condenada en junio de 1979 por la organización regional que pidió su reemplazo inmediato, lo que ocurrió un mes antes que triunfase la revolución sandinista. Fue el último miembro de la dinastía que dirigió el destino del país desde 1937.

“Por más que parece no darle importancia (el Gobierno de Nicaragua a la resolución), es una gran mayoría de países del continente los que están señalando esta violación de la Carta Interamericana y, además de eso, prácticamente hubo un solo país que estuvo en contra de esta resolución (Nicaragua), es decir los otros ocho países que se abstuvieron no manifiestan un aval a la posición y deriva autoritaria de Nicaragua”, sostuvo Cortés en entrevista en el programa televisivo Esta Noche.

El proyecto de resolución aprobado obtuvo el voto de 25 países, ocho se abstuvieron (entre ellos México, Argentina, Bolivia y Honduras) y solo Nicaragua votó en contra de la declaración que demanda que el régimen acepte reunirse con una delegación de alto nivel de la OEA para llegar a un acuerdo ante los incumplimientos del país centroamericano con los compromisos asumidos en la Carta Democrática Interamericana. 

El documento exige el reingreso al país de los organismos internacionales de derechos humanos que documentaron la represión estatal en 2018, la misma que dejó 355 asesinados y 2000 heridos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Pero, además, propone que Ortega se reúna con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien le comunicará la decisión tomada por el organismo.

Almagro debe informar al Consejo Permanente de la OEA sobre los resultados de las gestiones con el Gobierno de Nicaragua a más tardar el viernes 17 de diciembre. Sobre las votaciones de cada una de las delegaciones en la sesión de este miércoles, Cortés destacó la posición de Bolivia, que, si bien se abstuvo, pidió al Ejecutivo de Ortega que acepte la visita de la OEA. Para el experto, leer las abstenciones como un respaldo sería un error. 

En cambio, el experto costarricense dijo que la votación de Argentina—nuevamente absteniéndose— obedece más bien a situaciones internas de ese país suramericano en relación a las posiciones de la vicepresidenta Cristina Fernández, quien tiene una posición más crítica con Almagro. 

Con el panorama internacional crítico a su gestión, los próximos pasos de Ortega buscarán enfocarse en lo interno. 

Ortega intentará ganar márgenes de maniobra

“El Gobierno ilegítimo de Ortega y Murillo va a entrar en una ruta de (pretender) que están convocando a diálogos internos, a tratar de ganar márgenes de maniobra, presentándose como un Gobierno que está intentando estabilizar y reconciliar al país antes de proceder a aceptar cualquier tipo de incidencia, de participación de la OEA en asuntos internos. No veo viable eso (reunión con la misión de buenos oficios del organismo interamericano) en el corto plazo”, agregó en politólogo.

Cortés se mostró “escéptico” sobre el resultado de las gestiones de la misión de alto nivel, porque históricamente Ortega y Murillo lo que han hecho es “reaccionar a correlaciones de fuerza y en este momento, más allá del consenso de la comunidad internacional de que violan los derechos humanos, no ha habido una correlación de fuerzas, ni una presión suficiente para que ellos vayan a modificar (su postura).

Hasta ahora, el régimen de Ortega ha acusado a la comunidad internacional de intervenir en sus asuntos internos, mientras desafía a Estados Unidos y fortalece su alianza con el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin. 

Reacciona la oposición de Nicaragua

Alexa Zamora, miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), valora como “positiva” la resolución, sobre todo, porque han insistido en una mayor participación de la comunidad internacional en un proceso que dé como resultado una salida pacífica a la crisis del país.

Zamora aseguró que se desconoce cuál será la reacción del caudillo sobre el emplazamiento de la OEA, pero recordó que el primer requisito previo es la liberación de los presos políticos. La dictadura tiene más de 160 presos políticos, entre ellos más de 40 desde mayo pasado, cuando Ortega cerró la vía electoral encarcelando a sus principales rivales políticos.

Berta Valle, esposa del precandidato presidencial Félix Maradiaga detenido por el régimen desde junio pasado, agradeció a todos los países que dieron su respaldo a Nicaragua, en su lucha por recuperar su democracia y libertad. “Por nuestra parte seguiremos trabajando en la construcción de la república libre y soberana que tanto anhelamos, lejos del régimen autoritario”, sostuvo. 

Una fuente diplomática, que solicitó mantenerse en anonimato, explicó también que “la resolución expresa la comprensión de esta situación y el profundo repudio que le causa a la comunidad internacional lo que sucede en Nicaragua y pareciera estar dispuesta a sostener e incrementar la presión sobre Ortega para obtener algún tipo de salida negociada a la crisis nicaragüense”.

Ortega se quedó “sin amigos” en la OEA

Sin embargo, el exdiputado y analista político Eliseo Núñez afirmó que el gobernante nicaragüense se siente “envalentonado” por sus cifras económicas, lo que evita que se le pueda imaginar en diálogo efectivo alguno. 

“No lo veo cediendo. Básicamente porque cree que el aislamiento internacional es temporal. Está esperando que gane Lula en Brasil, que se recoloque mejor la panorámica internacional y apuesta a trancar el país y sentarse a esperar un tiempo más”, agregó Núñez, quien considera que la votación de la resolución demuestra que Ortega se quedó “sin amigos” en la OEA.

Para Núñez, aunque Ortega intente vender que no hay consecuencias económicas por sus actos políticos, en la vida real Nicaragua es socia comercial de Estados Unidos, mientras que lo de Rusia es una quimera, según sus palabras. 

Hasta el cierre de la edición, el único país que se había pronunciado a favor de Ortega fue Venezuela. Su aliado Nicolás Maduro, que se retiró de la OEA desde 2019, denunció en un comunicado “las agresiones contra Nicaragua por parte de la OEA y su secretario general Luis Almagro”.

“Estamos frente a un hecho inédito y altamente peligroso en la historia de las relaciones internacionales, en la que se pone en discusión las propias bases del sistema democrático, y los principios de autodeterminación e independencia de cada país”, dijo Maduro que también ha sido cuestionado por la comunidad internacional por violaciones a derechos humanos y el deterioro de la democracia venezolana. 


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