Opinion

Medias verdades… completas mentiras

Estos señores de CxL se están demostrando demasiado vanidosos sin que se sepa en qué fundamentan su vanidad

“Yo sé que dicen que soy arrogante,

yo prefiero decir que trato de decir la verdad,

trato de no engañar a las personas,

pero el esfuerzo que debemos hacer todos

 es hablar con la verdad.”

Kitty Monterrey

Si nos permitimos hablar, indistintamente, con la verdad y con la mentira, nos dice que no somos absolutamente sinceros ni todo el tiempo unos mentirosos. La verdad y la mentira, se relativizan en la práctica social, y solo en la práctica se comprueba cuándo se es sincero y cuándo se miente.

Con nuestro lindo y caro idioma ganado (a costa de sangre, sudor, fuego y hasta con la vara ajustada) en un lejano pasado, también nos permitimos hablar con arrogancia cuando somos vanidosos y soberbios. Ambos adjetivos son sinónimos, y juntos integran la conducta de una persona con excesiva estimación propia (que no es igual que autoestima), mucha futilidad y no poca vanidad.

Pero, el concepto arrogante tiene su lado bueno y compensatorio, reconocido por nuestro idioma: ser arrogante, es también tener esbeltez y belleza. Si somos arrogantes, pero no somos bellos, debemos conformarnos con lo que nos toca, con lo que la nuestra madre natura nos ha dado, pues no se puede tener de todo lo bueno en esta vida.

I

Utilizar el pensamiento de doña Kitty como epígrafe de esta columna, me obliga a decir que ella dijo una verdad a medias, acerca de que siempre le rinde culto a la verdad. No se trata de un juego de palabras, sino de una parte del juego político nacional el cual es más que un deporte.

En la política criolla, mentir ha sido –y lo es hoy— como un deporte taurino en plaza llena de gente y la arena llena de sangre… y no precisamente de toros. Por esta lamentable verdad, los opositores deberíamos estar comprometidos con quienes han sufrido desangre por luchar en pro de las libertades, a desempeñar sinceramente el papel de opositores. Con la ficción, solo se desempeñan los actores; la mentira en los políticos, es una ficción de un mal teatro.

II

Discutir, informar y discursear en torno a la importancia vital que tiene la unidad en la acción como única manera para hacer posible liberarse de la dictadura, sin la cual los partidos o los movimientos políticos de oposición solos no lo podrán lograr jamás, debería ser consecuente con nuestra práctica.

Hasta hoy, esa idea de la unidad en la acción, es una idea colectiva sin relación con la práctica.  Se ha tornado en un lugar común que, de tanto uso, ya es más bien un abuso con la paciencia popular y sus esperanzas de libertad. Un engaño.

Y esa, sí es una verdad indiscutible. Pero, al lado, hay una verdad complementaria: unidad en la acción, es la única opción viable en esta lucha, medio indispensable para alcanzar el objetivo común… ¡sin importar la concepción ideológica, la militancia política ni las opiniones personales, de grupos o de partidos! Y, al mismo tiempo, sin renunciar a ellas.     

En este asunto, nadie se pierde: es contra de esa última verdad que se ha pronunciado con palabras y actitudes el Partido CxL, liderado por la seño Monterrey. No existe otra persona ni otro partido ni otro movimiento político opositor que se haya opuesto de modo tan negativo, ni con tanto énfasis en contra de la unidad como ella y su partido, con su argumento de que en la UNAB y en la Coalición Nacional… ¡hay opositores de izquierda!

Como piensa de los reaccionarios el presidente Joe Biden, sin ser él un prototipo del progresismo: ¡tienen mentalidad de neandertales! (una raza fósil, en política)

Deja desenmascarada la verdad de los CxL, la podemos ver ahí, en su conducta primitiva, políticamente tan atrasada como perjudicial para los intereses no solo de la oposición, sino del país. Sin los afeites ideológicos democráticos al uso, los CxL se reflejan en sus palabras y sus actitudes políticas como los peores adversarios de la unidad en la acción.

No obstante, aparecen diciendo todos los días y por todos los medios… que buscan su ideal de unidad: que los demás se dejen dirigir por ellos; que se construya la unidad dentro de su secta, según sus criterios, porque solo ellos son dueños de la verdad; son los otros quienes deben ir hacia ellos a rogar por su cobijo; que solo podrían ser acogidos, cuando se sometan bajo la dirección de ellos… ¡los únicos superopositores existentes en este país!

III

Ya basta de tanta y tan atropelladora arrogancia, sin respaldo real en términos políticos ni de masas y sin razón alguna en términos ideológicos, menos en términos patrióticos. Estos señores de CxL se están demostrando demasiado vanidosos sin que se sepa en qué fundamentan su vanidad.

O sí, en verdad, al respecto que lo suyo, uno puede aproximarse a la verdad, al decir en qué fundan sus sagradas aspiraciones y actitudes arrogantes: en el hecho de que son dueños de una casilla electoral. ¡Vaya fundamento!

Bajo una dictadura que, entre sus mañas está otorgar casillas no como un derecho de todos, sino como una graciosa dádiva de sus majestades, los dictadores, poseer una casilla electoral, es como… “guardar hielo en una fragua y en el mar un alfiler”.

Hoy, en nuestro país, una casilla electoral no sirve para nada. Cuando despierta la fiera que las guarda, custodiadas por su guardia, chantajea con sus casillas a los partidos políticos o les paga sus servicios zancuderiles en el charco de su política, la Asamblea Nacional.

Al margen de estas cuartillas

*Tantas orgullosas actitudes, obliga a suponer que CxL significa: trueco Casilla por Liderazgo…

*Pero sugieren algo más, y lo sabríamos si respondieran como si estuviéramos en una conferencia de prensa:

*¿Qué supremos intereses externos les obliga a mantener una actitud tan cerrada y sin una justificación razonable?

*¿Acaso actúan de acuerdo a los consejos de sus tres flamantes consejeros?

*A propósito… ¿quién les sugirió acogieran de pronto y con tanto beneplácito a esos tres consejeros, el cielo o Washington?

*¿Será casual el hecho de que uno de sus consejeros, lanzó su precandidatura, sin un acuerdo con su partido aconsejado, para despistar?

*¿A qué consejo táctico responde que su consejero Arturo Cruz, no apareciera como preprecandidato del Partido CxL?

*¿Es que no le gusta como candidato suyo, o es que es parte de una futura jugada política con fines sorpresivos, pero no santos?

*Esa incógnita… ¿la desvelará alguno de los dos consejeros restantes, tan candorosamente proestadounidenses?

Tres cositas extra pre candidaturales

1. Nicaragüita sufrió intervención armada y “nadie” recuerda ahora de dónde vino; siguió siendo intervenida políticamente y ahora sufre las consecuencias… pero “nadie” sospecha: que de “donde vino” todo lo de lo ayer, sigue viniendo a Nicaragua…

2. Los precandidatos opositores quedaron tan alegres con la solidaria amistad del experimentado viajero Juan Guaidó, que se les olvidó hablar primero… ¡con el dueño del circo para el cual trabaja!

3. Fabián Medina recuerda que Pinochet, confiando que los chilenos habían olvidado sus crímenes, les preguntó Si lo querían más en el poder, o No, y lo mandaron a la… misma mafia militar de donde llegó.

Aquí, la cosa sería más fácil, bastaría con preguntar: Olvídense de los crímenes, pero… ¿quieren seguir viendo las caras de Daniel y la Rosario por la televisión?

¡Victoria segura del No!

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