Opinion

“Las aguas de mayo” y la sequía democrática

Los nicaragüenses sufrimos un espejismo con la rebelión de abril; nos pareció que se había esfumado la politiquería tradicional

“…los oficios y cargos graves, o adoban,

 o entorpecen los entendimientos

Miguel de Cervantes

Este aforismo calza a los dictadores quienes, desde durante 14 años, han venido cometiendo abusos poniendo trampas con la pretensión de seguir en el grave cargo presidencial de modo indefinido y, con su entendimiento entorpecido, atropellando derechos, libertades y vidas de los nicaragüenses.

Igual hacen quienes se han desempeñado en el grave cargo de máxima dirigencia en la oposición: entorpeciendo el entendimiento que los llevaría a la unidad en la acción para derrotar a los dictadores, pero, hasta este momento, con su sectarismo solo habían apostado por su derrota anticipada.

Sin duda que ambos serían culpables, pero más los dirigentes de la oposición, porque en ellos gran parte del pueblo ha depositado confianza y esperanza, mientras que los dictadores tienen el rechazo del pueblo, y por ello solo se sienten comprometidos con sus propias ambiciones.  De modo que el compromiso ético solo está al lado de la dirigencia opositora.

II

Existe la costumbre ancestral de pensar que los calores de nuestro “verano” se alivian con la llegada de nuestro “invierno”, por lo cual, en política, nos hemos acostumbrado a esperar el cumplimiento del acuerdo de la OEA… “como las aguas de mayo”.

La práctica política tradicional nos acostumbró a esperar todo del exterior, y mientras eso esperamos… “nos salió cabra” con la dictadura: aceleró el nombramiento de su consejo electoral y casi simultáneamente hizo su convocatoria electoral.

Utilizo el verbo esperar en plural, no porque personalmente esperaba la efectividad de ese acuerdo, sino para no parecer un individualista, de esos que pretenden verlo todo desde su imaginaria neutralidad, pues esta, la neutralidad, además de que no es posible, solo sirve de pretexto a los hipócritas. En verdad, quienes aún esperan el milagro de la OEA, son los dirigentes de la oposición.

Con la atropelladora elección de su consejo electoral, Daniel Ortega reafirmó su pretensión de su continuidad indefinida en el poder, con lo cual también seguiría por tiempo indefinido la asfixiante sequía democrática, solo fértil para la cosecha de maldades y atropellos de la dictadura.

La decisión dictatorial de elegir su propio consejo electoral y apresurar las fechas de inscripción no hubiera sido posible, o al menos no tan descarada, si la oposición –o una parte de ella, en realidad— no se hubiera dedicado a sabotear la unidad en la acción con pretextos tan sectarios, ideologizados y mezquinos, que hasta pareció que lo hacían por encargo.

III

Los nicaragüenses sufrimos un espejismo con la rebelión de abril; nos pareció que se había esfumado la politiquería tradicional y la influencia de sus personeros; pero, además de que sus mensajeros volvieron, han continuado el desempeño tradicional con su obsecuencia ante la política exterior, en particular, de la estadounidense.

Aparte de las debilidades ya consumadas –como no lograr la unidad a tiempo—, el mazazo de la convocatoria parece que les ha reforzado la esperanza en “las aguas de mayo” para refrescar el ambiente político, o sea, en el acuerdo de la OEA sobre las reformas electorales condicionadas al régimen, desde octubre del año pasado para cumplirse en este mes de mayo.

Mientras se expresaba el justo repudio y la condena a la medida draconiana de la dictadura contra unas verdaderas elecciones y, cuando apenas los “magistrados” habían jurado ante DOS cumplir con su deber, comenzó a circular “su” convocatoria electoral sin haberse reunido formalmente la primera vez como consejo. Este detalle, revela su eficiencia… ¡para “firmar” lo que escriben otros sin siquiera agarrar el lápiz!

A su vez, dirigentes y precandidatos de las alianzas políticas, aun dispersas, abundaban en reacciones emocionales, en sugerencias acerca de qué decisión tomar y otras opiniones que más parecen destinadas a crearles mayores confusiones a la población.

Desde antes, especulaban sobre qué actitudes tomar ante las “elecciones”:

Algunas de vieja data, como ir a las elecciones de todos modos, para no dejarle el espacio libre a la dictadura…

Hacer fracasar el fraude poniendo en las urnas “montañas de votos”, lo que ya ocurrió en el 2011, con el resultado de que fue más grande la montaña de votos que se robaron…

Que, si no se participa en las elecciones, no habrá cómo demostrar que se cometió el fraude…

Alguien pregonó sobre la “predominante fuerza partidaria del poder, organizada, con presencia en el territorio y suficientes recursos y, por el otro lado, nada que se oponga en parecida intensidad”, con la finalidad de sembrar pesimismo y justificar la claudicación ante la dictadura

A la par, señalaba una supuesta falta de iniciativa opositora para dialogar con el gobierno y conseguir las reformas electorales para unas elecciones libres y democráticas, viendo la realidad al revés, con los ojos del orteguismo…

Aseguraba, que “Habrá necesarias negociaciones posteriores a las elecciones de noviembre”, sin tomar en cuenta cómo se efectuarán con un consejo electoral nacido con el sello oficialista, y sin ninguna garantía para la oposición…

IV

Hay otra sugerencia acerca de algo que ya fue parte de la estrategia ante las elecciones del 2016: la abstención.

El resultado de aquella abstención fue que no votara el 70% de la población, pero la cleptomaníaca costumbre del CSE, robó para Daniel Ortega, igual porcentaje de votos: ¡el 70%! Así fue cómo Daniel y Rosario cometieron el fraude que los tiene en el poder y con las ganas de continuar con él indefinidamente.

Entonces, igual que hoy, no había condiciones para participar en las elecciones, y todo el proceso electoral estuvo igualmente desprovisto de garantías electorales para la oposición.

Sin embargo, entre el 2016 y este 2021, las condiciones políticas no son las mismas, ni la oposición ni el Gobierno están en iguales condiciones. La voluntad abstencionista de entonces fue evidente, pero casi espontánea. La población de hoy, además de la voluntad de no votar sin garantías, tiene las experiencias nacidas de la rebelión cívica de abril del 2018, y su claramente expresada militante convicción anti dictatorial.

La dictadura también tiene sus experiencias: con el asesinato, la represión, la persecución y el asedio ejercidos colectiva y selectivamente, se ha ganado el repudio de la mayoría de la población, y el dedo acusador de la opinión internacional ahora es más largo y está dirigido inflexiblemente en una sola dirección: la pareja dictatorial Ortega Murillo.

Eso significa que las condiciones de ahora son políticamente distintas, no tendría que ser una abstención pasiva, sino al contrario, y podría recurrirse a muchos métodos de lucha electoral aún no experimentados para liberarse de la dictadura. Y algo más:

El atropello orteguista con su tramposa “convocaría electoral”, ha creado condiciones favorables para impulsar una abstención activa, para el caso de que no se lograra la unidad en la acción, torpeza que, con el plazo fatal dado por la dictadura, ya parece consumada.

Pero los campos se han definido, ya se sabe quién es quién dentro de cada alianza, lo cual les da la oportunidad de depurarse, y poder elaborar una táctica nueva, a partir el día de hoy. Cierto que el tiempo es limitado, pero también estimulante para accionar con rapidez.

Sobre todo, para actuar de una vez por todas con el patriotismo y el amor que dicen sentir por el pueblo y la democracia en sus discursos.

Al margen de estas cuartillas

*También es una oportunidad para rectificar errores, si es que eso han sido, y no el cumplimiento de algún perverso encargo…

*No se pueden cometer ingenuidades políticas como las expresadas por algunos opositores…

*Como decir que Cairo Amador, vicepresidente del consejo electoral orteguista, es persona culta que podría rectificar errores en su nuevo cargo…

*Puede tener el nivel cultural que quiera el señor Amador, pero si en la “comisión de la verdad de Porras” nunca se preocupó por los opositores asesinados… ¿qué le puede preocupar el voto de los opositores vivos?

*El periodista Luis Galeano, en el exilio para proteger su vida, no supo aprovechar la tribuna del “Foro por la democracia”, pues se puso a reciclar el discurso de la política exterior estadounidense…

*Y, entre sus denuncias de los atropellos de la dictadura Ortega Murillo, le dio “consejos” a Luis Almagro y hasta le “exigió” cumpliera con su deber de aplicarles la Carta Democrática…

*En su discurso, Luis Almagro ignoró los consejos de Luis, tal vez para no confesar que, si es verdad en la OEA él lleva la voz del amo, no por eso puede suplantar las firmas de la mayoría de los cancilleres…

*La lección de eso, es que no es lo mismo apasionarse por la información sobre su país, que apasionarse por la política de país ajeno…


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