Mundo

Carlos Manuel Álvarez: “Los cubanos se dieron cuenta que podían protestar”

Director de El Estornudo en Cuba: “A estas alturas, el castrismo no es reformable. Tendría que haber un desmontaje del sistema político”

Las manifestaciones de protesta en más de 40 municipios de Cuba, que iniciaron el domingo con la demanda de comida, medicinas, “libertad” y “abajo la dictadura”, mantienen a Carlos Manuel Álvarez, director de El Estornudo, uno de los medios independientes de referencia de ese país, atento a lo que ocurre, pero si algo le llamó la atención de esta inédita situación es que la gente rompiera imágenes incluso de Fidel Castro.

“Es un poco como que están yendo a la raíz histórica del problema”, comenta Álvarez, de 32 años, desde Nueva York, Estados Unidos, en una entrevista con Carlos Fernando Chamorro en el programa Esta Noche, en la cual aborda las causas de las protestas y advierte que no se puede menospreciar la capacidad de respuesta represiva del régimen. 

En este momento, la señal de Internet ha sido cortada en la isla, hay reportes de miles de detenidos y la Policía está abocadas a la tarea de descabezar la protesta que ha mantenido en vilo a la comunidad internacional, mientras el régimen cubano luce incapaz de dar una respuesta a los problemas estructurales que afectan a sus ciudadanos como la miseria y el acceso a medicinas. Álvarez considera “subversivas” las manifestaciones, en las cuales se fijó un “grado de conciencia”, porque la gente “se dio cuenta que puede protestar”.

A tres días del estallido del domingo, ¿cuál es la situación de las protestas en este momento?

La situación es bastante grave. Hay un corte generalizado del Internet en el país para que no se filtre ninguna información, que ellos no puedan controlar; pero aún así siguen llegando videos y testimonios de la represión, la violencia desatada por parte del Estado y algunas imágenes verdaderamente tenebrosas.

No solo lo que está pasando en las calles, como han reprimido sin empacho, sino también hay videos que son mucho más dantescos de que están entrando forzosamente a las casas a llevarse a los jóvenes que están allá del Servicio Militar Obligatorio y los están secuestrando delante de sus madres y su familia. Hay videos donde hay fuerza militar—seis, siete hombres—sacando a adolescentes, cargándolos a la fuerza o llevándoselos, porque son los que piensan utilizar o aumentar el grueso de la fuerza pública para reprimir a los civiles. Los jóvenes se están negando.

Hay un video de tropas especiales que entran a una casa por delante y detrás. Tumban la puerta, con pistolas adentro, y la madre que está grabando el vídeo está en pánico. Se están llevando a su hijo. Hay varios testimonios de que la violencia policial está completamente desatada y la manifestación explícita de algo que sabemos mucho: un estado totalitario que no respeta la familia ni ningún otro podio civil y que, si tiene que pasar encima de cualquier cosa, va a pasar en cuanto se sienta en peligro.

¿Hay periodistas de los medios digitales independientes detenidos?

Sí. Hay periodistas detenidos, a algunos los han liberado, hay otros vigilados. Hay artistas detenidos. 

Los medios independientes desde antes tenían una posición  hasta cierto punto clandestina. Para llegar a un momento como este hemos tenido cinco o seis años antes, donde se han abierto canales de información alternativos, los medios de la sociedad civil, han ganado madurez como nunca antes. Toda esa gente que ha propiciado que este contexto llegue, ahora mismo están muy vigilados. Una de las estrategias que están siguiendo es descabezar las protestas, tratando que esa gente no se articule con los que podrían ser potenciales líderes. 

Entre esos líderes o caras ya más visibles, que han tenido un frontal con el régimen antes del 11 de julio, hay muchos periodistas independientes, artistas y son gente que ahora mismo no se saben dónde están. La cifra de desaparecidos cada vez crece más. Había reportes de 14ymedio, uno de los periódicos independientes cubanos, que ascendían a 5000. 

Se maneja que son muchos más detenidos, desaparecidos, que la familia no sabe dónde están. Y muertos también. Ayer desde la prensa estatal reconoció el primer muerto, pero sabemos que hay muchos más. Algo que normalmente no harían. Lo criminalizan. Sacan una ficha de antecedentes penales, básicamente lo toman como un delincuente, tratando de hacer pasar como que si su muerte no es tan importante. Como que es alguien prescindible. Es una lógica típica de una ideología fascista.

El impacto de la pandemia

Vos sos originario de Cárdenas en la provincia de Matanzas que se ha convertido en el epicentro de la covid-19, ¿cuál es el impacto de la pandemia en esta zona y por qué se ha extendido en esa zona?

Cárdenas es un pueblo limítrofe con Varadero, el pueblo turístico principal de Cuba. Y el gobierno, en dos momentos durante la pandemia, ha tenido que abrir las puertas parcialmente a los turistas para recaudar un poco de divisas. Es una economía completamente colapsada que ahora mismo depende de las remesas del exilio o de la industria del turismo. 

Se dice, con bastante credibilidad, que una oleada de turistas rusos que entró a Varadero trajo una cepa que no había en la isla y desató una crisis sanitaria que ha recorrido todo el país. En este momento, Cuba tiene las peores cifras que ha tenido a lo largo de toda la pandemia, tanto de infectados como de muertes.

Toda la fuerza laboral de Varadero vive en Cárdenas. Parece que es como un pueblo dormitorio, porque la gente se va a trabajar a Varadero y regresa a sus casas solo a descansar en la noche. Entonces, eso ha hecho que Cárdenas sea uno de los epicentros de la crisis con el hospital colapsado, la gente muriendo en su casa. Escenas que hemos visto en otras partes y esto unido a todo un estado de cosas que, desde hace mucho rato, (es) insuficiente, ha hecho que la gente decida lanzarse a las calles.

Cárdenas no solo ha sido un epicentro de la pandemia, sino uno de los puntos donde las protestas han sido más fuertes.

La gente salió a protestar por la falta de alimentos, el encarecimiento de la vida, los apagones, la covid-19 y también hay un componente político, ¿cuál es el elemento predominante de la protesta?

Las consignas que enarbolan en las calles son algunas que piden todo y parecen no pedir nada. Básicamente es lo que se podía decir cuando, por primera vez, se sale a protestar en 60 años contra un régimen ilegítimo como es el castrista. Decían libertad, y abajo la dictadura. No había unas demandas concretas.

Lo que me llama la atención de esas protestas es el nivel de organización y de sentido profundo de que la gente sabe exactamente lo que quiere. Estaba hablando con un amigo hace unos días y me decía que era como que un beisbolista debuta en grandes ligas y abra con jonrón. La gente pareciera que o son nicaragüenses, colombianos, o chilenos, alguien con una tradición más cercana y con una conciencia política; que les da a las protestas un sentido más específico. La gente nunca lo había hecho. El corazón de las protestas ha sido que, independientemente de las cosas que están pidiendo, están reconociendo que pueden hacer algo que les habían dicho que no podían hacer y que ellos mismos creían que nunca lo iban a hacer. 

Esto es completamente inédito para ellos y estoy absolutamente seguro que, además de la euforia de salir a protestar, y lo que significa coquetear con la libertad como lo han hecho, es un sabor irreversible. Una vez que se conoce eso es muy difícil que vuelva atrás, en el grado de conciencia que fijó el 11 de julio para los cubanos. Independientemente de las demandas, el gran punto de las protestas es que se dieron cuenta que podían protestar.

¿Puede este movimiento sobrevivir a la represión, definir objetivos, liderazgos, organización que ponga en jaque al régimen cubano? 

Es muy complicado. A corto plazo, van a ser parcialmente sofocadas esas protestas. Creo que no van a poder sostenerlas mucho más. Lo digo porque viendo experiencias contextos similares, como Nicaragua o Venezuela, ha habido protestas de mayor magnitud, con mayor cifra de muertos, con unos grados similares de violencia o peores, y los gobiernos de Ortega y el chavismo siguen presentes. 

No se debe subestimar la fuerza del aparato militar cubano. Si es un país que está en crisis en todo lo demás, tiene una infraestructura grande en términos de armamento y demás. Obviamente, para reprimir a civiles, tienen toda la infraestructura y la logística. Eso también depende mucho del grado de cohesión que haya dentro del aparato político cubano. Se sabe que hay muchas corrientes, algunas más reformistas, otras más ortodoxas, muchas diferencias entre las distintas generaciones, las que siempre han detentado el poder y algunas más jóvenes. Habría que esperar si hay un cisma dentro de las estructuras del Estado, que ahora mismo nadie sabe.

Carlos Manuel Álvarez, escritor y periodista cubano. Foto: Tomada del Diariodecuba.com

Si miramos la fuerza cívica, creo que ahora mismo no hay ningún programa político claro. No hay líderes definidos, y los que podría haber, van a permanecer presos o los van a mantener aislados, que es una estrategia que el régimen va a seguir. En fin, mientras más van pasando los días, ellos van teniendo tiempo para pensar como actuar porque estoy seguro, como a todos, esas protestas del 11 de julio los agarró completamente descuidados e inconscientes.

La dictadura y el periodismo

¿Tiene el régimen cubano alguna salida ante esta crisis estructural, en la parte económica, sanitaria, política? ¿Es reformable el régimen cubano?

Esa es la cuestión, por la que yo creo que esto no va a cambiar. A estas alturas no es reformable. El castrismo perdió varias oportunidades históricas, de abrir procesos de reformas. Hace veinte años sin duda, después del período especial, hubo una parcial apertura a la economía privada, a las empresas mixtas, a la inversión extranjera. A partir de ahí, el castrismo pudo iniciar unas reformas hacia adentro. Esa oportunidad histórica ya la perdieron.

En cuanto apareció Chávez en Venezuela, y empezó a subsidiar a Cuba como lo estaban haciendo los soviéticos antes, Fidel Castro volvió a cerrarse en la ortodoxia de su socialismo real y su ideología tiránica y dilapidó muchos años en que  todavía había ciertas reservas de que podría haber impulsado unas reformas del sistema político. Ahora mismo el hartazgo, la decepción, y la fractura entre la gente y los políticos es tal que no podría haber un proceso de reformas. Tendría que haber un desmontaje del sistema político.  Sobre todo, porque no tienen ninguna capacidad para hacerlo.

No se ve de qué manera podrían reactivar la economía, paliar la miseria, la escasez, de qué manera la infraestructura de salud puede renovarse. Francamente no se le ve ningún tipo de solución práctica al túnel sin salida en el que está metido el castrismo. 

El medio que vos dirigís El Estornudo y otros medios digitales como Diario de Cuba, Periodismo de Barrio, 14ymedio, Havana Times, ¿pueden contar esta historia del estallido, de la represión, que se está viviendo en Cuba?

La estamos contando. Afortunadamente la venimos contando desde hace años y tenemos ya cierta práctica en cómo ir testimoniando. Lo curioso de estos medios de prensa y, tú lo sabrás porque en tu caso has sufrido represión, censuras similares o peores incluso, es que uno no solo está trabajando para el presente, que es la razón de ser del periodismo, sino que va generando una especie de memoria histórica. 

Hemos estado acostumbrados en estos últimos años a ir trabajando a contracorriente desde un lugar muy periférico, dentro de acoso, censura, vigilancia y demás, y si hay alguien que está preparado para un contexto como éste es el sistema de la prensa independiente cubano, con que no los agarra de sorpresa estar en esa situación casi de guerrilla. 

Hay como una práctica a la hora de reportar y testimoniar los hechos en condiciones más o menos así. Si hay gente (a la que) este escenario de vigilancia y militarizado puede ser inédito para ellos, para los periodistas no lo es.

Importancia de las redes sociales

El régimen controla las redes sociales, ¿los medios pueden llegar a sus audiencias a través de esos canales?

Sin duda. Esa es la manera en la que estamos llegando y hemos contado también en los últimos meses, sobre todo, que han empezado desde la televisión nacional a hacer campañas abiertamente de descrédito contra nosotros. Pero cuando tu nombras algo, ese algo empieza a insistir, y, a partir de ahí, ya la gente conoce los nombres de todos estos medios de prensa y encuentran muchas maneras de llegar a la información. A través de mensajes de Telegram, cadenas de WhatsApp, las redes sociales. Es impactante. 

Las vías de información alternativas en Cuba están teniendo mucha más fuerza que el aparato de propaganda estatal. Porque es un aparato reactivo, que no propone nada. Siempre está yendo a contramarcha, tratando de tapar lo que ya se sabe desde mucho antes.

Antes el aparato de propaganda lo que hacía era emitir el discurso y básicamente configurar la realidad. Ahora está intentando desmontar lo que la gente está viendo. Se le hace muy complicado y a la larga imposible. No tiene fuerza. La conciencia política de la que estamos hablando, que propició un 11 de julio, tiene que ver directamente con el grado de acceso a la información que está teniendo la sociedad civil cubana.

Además de este espacio de medios independientes, de los movimientos de artistas, ¿qué otros componentes existen en la sociedad civil cubana? ¿Qué peso tiene el sector económico de  trabajo por cuenta propia al margen del control del Estado?, ¿tiene alguna expresión social?

Ha tenido peso esa pequeña propiedad privada. Luego con la llegada de la pandemia, y desde antes, había habido un ataque más o menos velado del Estado al grado de autonomía que había logrado ese sector empresarial y yo creo que ahora está bastante deprimido. Pero aún así, en su momento, jugó un papel importante. 

La sociedad civil tiene muchas expresiones ahora. Algunas que no son frontalmente políticas, pero tienen una carga política inevitable. Es mucho más diversa de lo que era. Mucho más potente. Y sabe reconocer lo que era hace cinco años que no había este grado de autonomía y conciencia.

La gente en las calles salió también a gritar consignas contra Migyuel Díaz-Canel, el presidente que también es el secretario del Partido Comunista, ¿Es inédito que los cubanos salgan a confrontar al liderazgo del Partido Comunista?, ¿Se dio antes bajo el liderazgo de Fidel y Raúl Castro?

Nunca. Bajo el liderazgo de Fidel lo único que pasó fue El “Maleconazo” en el año 1994 y él justamente se encargó de ir y sofocar la protesta. Esto es inédito, no solo que hayan cuestionado a Díaz-Canel en las calles directamente. Hay imágenes de personas rompiendo, que yo creo que es algo mucho más potente, fotos e iconografías de Fidel Castro. Es un poco como que están yendo a la raíz histórica del problema. Es algo que no se queda solo en la coyuntura, porque Díaz-Canel es pasajero como pudo ser otro. No tiene el peso de haber hecho la historia, ni haber configurado el país, como lo tienen los Castro. Entonces estas protestas son subversivas en muchos planos, pero nunca había pasado algo como lo que le está sucediendo a Díaz-Canel, quien es una figura sin ningún arraigo, sin popularidad y bastante mal vista.

 


Tu apoyo es imprescindible

En este momento clave para la historia de Nicaragua, acceder a información confiable es más importante que nunca. Es por eso que, en CONFIDENCIAL, hemos mantenido nuestra cobertura noticiosa libre y gratuita para todos, sin muros de pago. Este compromiso con la ciudadanía no sería posible sin el respaldo de nuestros lectores. Por ello, te invitamos a apoyar nuestra labor uniéndote a nuestro Programa de Membresía o haciendo una donación. Al convertirte en miembro, recibirás productos exclusivos como eBooks, boletines especializados y archivos digitales históricos. Como donante, te enviaremos un reporte anual sobre cómo invertimos tu aporte económico. Gracias, de antemano, por formar parte de este esfuerzo colectivo para informar a toda nuestra comunidad.

 

Más en Mundo

Share via
Send this to a friend