Migrantes

Migrante nica fue asesinada en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica

Policía pidió apoyo a las autoridades costarricenses y notificó a la Interpol de la búsqueda del sospechoso, un traficante de migrantes

La migrante nicaragüense Norma Rosa Saravia murió por estrangulamiento y el principal sospechoso del hecho criminal es Roberto Reyes Sequeira, traficante de migrantes, informó la Policía Nacional este miércoles 13 de abril.

Saravia, de 59 años y originaria de Boaco, había desaparecido desde el 30 de marzo cuando viajaba rumbo a Costa Rica para trabajar como asistente del hogar.

Tras 14 días de su desaparición, agentes policiales la encontraron muerta el martes por la mañana en el sector de la Reserva Esperanza Verde, en territorio nica, a cuatro kilómetros del cordón fronterizo entre Nicaragua y Costa Rica, confirmó su hija Norma Elena Sandoval.

La Policía trasladó el cuerpo al Instituto de Medicina Legal en Managua, donde el examen postmortem indicó que Saravia murió por asfixia mecánica entre siete y nueve días atrás.

Piden ayuda a policía tica y la Interpol para buscar al sospechoso

Saravia “fue vista por última vez el martes 30 de marzo de 2021 a las 08:30 de la mañana, en compañía del sujeto Roberto Reyes Sequeira, de 31 años de edad, nicaragüense, residente en Costa Rica, Alajuela, Los Chiles, quien se dedica al tráfico ilegal de migrantes, principal sospechoso de este hecho criminal”, dice el comunicado.

La Policía nicaragüense asegura que pidió apoyo al Ministerio de Seguridad Pública y al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica para “la ubicación, captura y entrega” del sospechoso y que también notificó a la Interpol de la búsqueda.

Saravia salió de su casa desde el 30 de marzo pasado. Cruzaría de manera irregular con un “coyote”, a quien había pagado 10 000 colones (unos 16 dólares) por el traslado, para así llegar hasta San Ramón, en Alajuela, donde trabajaría como empleada doméstica. Antes ya había viajado al mismo país para laborar, narró su hija al diario La Prensa.

“La familia reportó que nunca llegó, y la Policía Nacional empezó a realizar, con la cooperación de las autoridades de Costa Rica y los familiares también, todas las investigaciones para localizarla”, detalló la vicepresidenta Rosario Murillo a medios oficialistas vía llamada telefónica.

En el perfil de Facebook de la hija de la migrante nicaragüense luce ahora un lazo negro en señal de luto. En días anteriores había publicado numerosos mensajes alertando sobre la desaparición de su madre en la zona del puesto fronterizo Las Tablillas, ubicado entre San Carlos, Río San Juan, del lado nicaragüense; y Los Chiles, Alajuela, del lado tico. Familiares de la víctima incluso se trasladaron a la zona para buscarla, reportaron medios locales.

Cruce irregular, una práctica común

El cruce irregular de migrantes, sobre todo nicaragüenses, de Nicaragua hacia Costa Rica es una práctica constante, así lo han reportado autoridades locales costarricenses. También es común encontrar en los grupos de Facebook de nicaragüenses en Costa Rica publicaciones de personas indagando cómo cruzar por puntos ciegos.

Aunque no hay datos de la cantidad de personas que cruzan de forma irregular de un país a otro, Costa Rica registra que, en 2020, más de 25 000 nicaragüenses fueron rechazados por agentes policiales al intentar entrar por punto ciego o por no cumplir requisitos migratorios. Los datos son de las zonas de Peñas Blancas, Las Tablillas -zona en que desapareció Saravia- y Los Chiles.

Los rechazos se duplicaron entre 2019 y 2020 por dos razones: Costa Rica mantuvo cerradas para turistas sus fronteras terrestres durante más de un año y hubo mayor vigilancia policial del cordón fronterizo. Ambas medidas fueron parte de las acciones emprendidas por el Gobierno costarricense para contener la pandemia de coronavirus.

La frontera costarricense reabrió el pasado 5 de abril, mientras que los consulados de Managua y Chinandega, en Nicaragua, rehabilitaron sus servicios de otorgamientos de visas de turismo el 7 de abril, pero bajo cita previa. “Solo citas programadas mediante el sistema del call center, que se puso a funcionar y opera desde hace varios años. La cantidad varía de acuerdo a la capacidad de atención”, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica ante la consulta de CONFIDENCIAL.

Los nicaragüenses que deseen viajar a Costa Rica deben presentar un pase de salud y pagar un seguro médico, cuyo costo ronda los 11 dólares por cada día de estadía.

La migración irregular se da también en sentido contrario, de Costa Rica a Nicaragua. Los migrantes aducen que les sale más barato, ya que si viajan de forma regular deben pagar por el requisito que el Gobierno nicaragüense exige a la entrada: una prueba de covid-19 con resultado negativo, cuyo costo ronda los cien dólares.

Los peligros al emigrar

Solo en lo que va de abril dos mujeres migrantes nicaragüenses han sido reportadas como desaparecidas: Saravia, que viajaba a Costa Rica y cuyos familiares recibieron la noticia de su muerte este martes; y Meylin Obregón Leiva, que viajaba a Estados Unidos y aún se encuentra desaparecida.

Obregón, originaria de Muelle de los Bueyes, Región Autónoma del Caribe Sur, es la madre del niño abandonado en la frontera sur de Estados Unidos, cuyo caso se ha vuelto viral por el video en que aparece el pequeño pidiendo ayuda en medio del desierto en Texas.

Misael Obregón, hermano de Meylin residente en Miami, Florida, asegura que su hermana está secuestrada por traficantes de personas en México. El Gobierno de Nicaragua gestiona la repatriación del niño y pidió apoyo a las autoridades mexicanas, estadounidenses y a la Interpol para ubicar a Meylin. “Tengo la gran fe que puede aparecer viva”, dijo su madre, Socorro Leiva.

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