Economía

Transportistas resienten las constantes alzas de los combustibles

Este fin de semana, las gasolinas súper y regular subirán de precios de manera consecutiva por semana número 19

El precio de la gasolina regular, la súper y el diesel volverá a subir este fin de semana, un nuevo golpe al bolsillo de los nicaragüenses que por 19 semanas consecutivas han tenido que pagar más, por menos producto para llenar los tanques de sus vehículos.

La plataforma de educación financiera y economía Dele Peso a sus Pesos, publicó los precios que estarán vigentes desde este fin de semana: para la gasolina regular el aumento es de 0.80 centavos, el litro ahora costará 37.50 córdobas, mientras que la gasolina súper se encarecerá 0.44 centavos, pasando a costar 38.21 córdobas por litro.

El diésel, ahora tendrá un precio de 31.40 córdobas por litro, pues se encarecerá en 0.19 centavos de córdobas.

Las alzas las resienten los transportistas en los mercados de Managua. El sector, afectado también por la crisis política de 2018 y la pandemia de la covid-19, ahora se enfrenta a un escenario que no parece prometer respiro: las alzas incesantes de los combustibles. 

Hay diferentes formas de ofrecer el servicio de transporte, algunos cobran un precio por cajas a trasladar, otros por volumen de productos y algunos establecen precios por el uso del camión.

Maylin Saravia tiene una camioneta vieja que usa para vender dulce de rapadura en el Mercado Oriental de Managua. Dice que para llenar su camioneta de gasolina necesita pagar más de 700 córdobas, la misma cantidad de dinero que hace años, pero que le compra menos combustible. 

“Me ha ido pésimo esta semana (en la venta). He pensado en dejar de vender. Buscarle venta a la camioneta, porque tengo que pagar chofer, pagar guardarla y el mantenimiento”, se quejó Saravia. 

Solo el mantenimiento de este vehículo, detalla la mujer, le cuesta unos 5000 córdobas. Eso pagó hace una semana que se le dañó y tuvo que mandarla a un taller para que volviera a funcionar y poder vender sus productos en el mercado. 

Saravia es solo una pequeña comerciante ambulante que también hace viajes a los departamentos para buscar más clientes que le compren sus dulces. Aunque se queja que, por el momento, los clientes no están comprando como habitualmente lo hacen. 

Menos rutas para trabajar, más desempleo 

Gabriel Grijalva transporta alimentos para animales en su camión de una tonelada. Se queja de que estas alzas, anteriormente, provocaron que sus clientes le compraran menos productos y como consecuencia le cerraran sus “rutas”. 

Las rutas, para estos transportistas, son las zonas donde venden con regularidad. A mayor cantidad de rutas obtienen más ingresos, pero al subir los precios de los productos, como consecuencia de las alzas en los combustibles, deben dejar algunas rutas que ya no les dan los ingresos que esperan. 

“Cerraron dos rutas de cuatro (en mi empresa) y la mía se fue. Solo quedaron dos rutas, le metieron más trabajo a los demás y sacaron a los otros. Y esto viene peor, elecciones, alboroto.”, comenta el transportista. 

En el mismo Mercado Oriental, otro transportista saca cuentas: “Cada semana sube (la gasolina) un córdoba, dos córdobas, al final llenamos el tanque con 54 o 60 galones, si le sumás dos córdobas por galón son más de 150 córdobas por galón por cada echada, y echamos tres veces a la semana. Prácticamente es un salario más que se está yendo por ahí”. 

Él prefirió no publicar su nombre para evitar represalias en su empresa, pero asegura que los transportistas están muy afectados por las alzas, no solo porque cada fin de semana se amenaza su puesto de trabajo, sino también porque como consumidores deben pagar más dinero por cada producto o servicio que sube. 

“Te golpea bastante la bolsa (las alzas)”, dice Iván Rivas, un conductor que sufre porque en su empresa el costo del combustible genera costos muy elevados; pero a la vez, porque debe llenar de gasolina su moto y manifiesta que el salario cada vez le da menos. 

“Tenés que apretarte para medio sobrevivir, porque la situación está dura, a medida que sube el combustible, sube la canasta básica, el arroz, los frijoles, todo. De repente vamos a ver cómo le vamos a hacer para poder andar”, afirma Rivas. 

Frutas y verduras afectadas por alzas

Los transportistas que llevan frutas y verduras al Mercado Mayoreo también se quejan. Carlos Alberto Padilla lleva su camión lleno de mandarinas, naranjas y otras frutas para vender a ese centro. Explica que las naranjas están saliendo pequeñas, caras y además están escasas. No se venden al mismo ritmo que antes y eso afecta su negocio. Sumado a eso, debido a los precios actuales de los combustibles tuvo que elevar el costo de transportar la mercadería. 

“Ahí a la remolca, se busca, de una u otra manera se busca. Usted sabe que uno no puede parar de trabajar. Yo gastaba 1300 córdobas y ahora gasto 1900 y con el negocio malo, vamos como el cangrejo, para atrás. Los comerciantes me dicen que muy caros los productos. Había gente que me compraba 500 naranjas y ahora me compran solo 200”, relata. 

Jesús Guevara alquila su camión para transportar cajas de mercadería. Indica que le subió de 12 a 15 córdobas por caja, para mantenerse operando y seguir vendiendo en el Mercado Mayoreo. 

“Nos estamos viniendo con lo poquito que salga, porque ya no nos están dando más carga por el alza de los combustibles”, se queja Guevara. 

Alzas desde noviembre de 2020

Desde finales de 2020 los combustibles han ido experimentando alzas constantes, según documentó CONFIDENCIAL a inicios de marzo. 

En su reporte de monitoreo del 15 de marzo, el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) detalló que la gasolina regular tuvo un aumento de precio del 2.66%, mientras que la súper incrementó 3.39% y el diésel un 1,72%. 

Esas variaciones fueron superiores a las registradas una semana antes, el ocho de marzo cuando el INE había publicado su reporte anterior (ocho de marzo) que reflejaba que la gasolina regular había variado en su precio un 0.79%, la súper un 0.83% y el diesel 0.29%. 

“Los precios de las gasolinas, diésel y kerosene no son regulados por el Estado; estos son establecidos por cada una de las empresas distribuidoras que operan en el país”, aclara el INE en el documento. 

Ese aspecto en particular, es uno que la Asociación de Transportistas de Nicaragua (ATN), busca cambiar. Su presidente, Marvin Altamirano, aseguró que trabajan en una propuesta para que los diputados aprueben una ley que regule el precio de los combustibles.

“La ATN propone que se haga una ley que regule los precios de los combustibles. Esta situación nos ha afectado desde 1995 cuando ganó el señor (Arnoldo) Alemán. La venta del combustible no es regulado, se dejó libre y por eso algunos países, aunque tienen más impuesto son regulados e incluso son más baratos que en Nicaragua”, explicó Altamirano. 

“Estamos negociando precios”

Pero esa no es la única acción sobre la que han puesto la atención los transportistas de carga. De hecho, el presidente de la Asociación dijo que negocian directamente con los clientes para aumentar el precio del servicio en un 10 o 20%. 

“Cuando eso no se alcance (un acuerdo) nosotros manifestaremos que hay un problema, hemos dicho que las tarifas se deben revisar porque hay bastantes transportistas que ya están pidiendo una huelga de brazos caídos, porque el transporte ya no es negocio, por los precios de los combustibles. No les queda nada”, dijo Altamirano. 

Una de las consecuencias de esto sería un aumento en los precios de los productos que trae y lleva este sector de transporte de carga desde y hacia Nicaragua, lo que daría un golpe directo al consumidor final. 

Rubén Arriola, de la Consultoría de Gestor al Consumidor, una organización que trabaja por los derechos de las personas consumidoras en Nicaragua, expresó que si los combustibles continúan al alza, la canasta básica podría ser una de las más afectadas y proyecta que su precio podría incrementar dramáticamente en los próximos meses. 

“Es un efecto dominó y afecta la canasta básica, que con estas alzas, llegaríamos a un precio de 15 475.95 córdobas, un golpe muy severo”, dice Arriola. 

Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Información y Desarrollo (Inide), al terminar el mes de febrero la canasta básica costaba 15 032.35 córdobas, un aumento de 81 córdobas en comparación con enero de 2021. 

Sin embargo, de enero a diciembre, la canasta básica aumentó 425 córdobas y, hasta el momento, no se ha registrado ninguna disminución que compense este comportamiento alcista.

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