Economía

Insólito: Precio del petróleo cae a -37.63 dólares por barril

Por primera vez en la historia, los dueños pagaron a los compradores para que se llevaran el petróleo que nadie quiere comprar

El mercado de futuros de petróleo sorprendió a los mercados mundiales este lunes, cuando el precio del barril de petróleo cayó a -37 dólares. El hecho es inusual, pero puede ser ilustrado sencillamente: quienes compraron alguno de esos 473 000 barriles, recibieron 37.63 dólares por cada barril adquirido, en vez de pagar alrededor de 17, como sucedía apenas unas horas antes.

Desde que arreció la crisis global causada por la pandemia de covid-19, comenzó a caer el consumo de derivados de petróleo (diésel y gasolinas, principalmente), lo que ha generado una presión hacia la baja del precio de los hidrocarburos, al punto que los vendedores han tenido que pagar para que se lleven el petróleo, en vez de cobrar por ello.

Raúl Amador, vicepresidente de Invercasa Puesto de Bolsa, explica que, como todo en el mercado, “esto es una cuestión de oferta y demanda”, en este caso, para los especuladores y fondos de inversión que compraron contratos de petróleo a futuro, para liquidarse en el mes de mayo.

Este tipo de inversionista compra contratos de petróleo de forma adelantada, para venderlos en un mes en particular. En este caso, en mayo. El problema para ellos, es que este lunes 20 era el último día en que podían ‘cerrar la posición’, término de la jerga bursátil que significa ‘vender el contrato’.

Si no lo hacían así, se verían obligados a adquirir el petróleo en físico, lo que les resultaría un serio problema, porque su negocio es comprar y revender contratos de compraventa de petróleo, no petróleo físico.

Al comenzar la sesión, el precio del barril de petróleo estaba en unos 17 dólares… pero nadie lo quería, porque los mercados están llenos de hidrocarburos, así que sucedió lo que dicen los manuales: los precios comenzaron a bajar, y a bajar, y a bajar.

Amador relata que comenzaron bajando a quince dólares por barril, y nadie lo quería. A doce, a diez, a cinco, a un dólar, hasta que el precio llegó a cero. Traducción: lo estaban regalando.

Y ni así.

¡Ni regalado!

“Entonces comenzó algo nunca antes visto: el precio del barril de petróleo comenzó a caer. Se volvió negativo”, hasta caer a -37.63 dólares por barril, con lo que la teoría saltó por los aires: el vendedor pagó al comprador para que se llevara un petróleo que no pueden dejar de extraer de la tierra, ni tienen dónde almacenar, ni a quién vender.

“Esto no había sucedido nunca. Ni siquiera durante las guerras mundiales”, rememoró el economista Róger Arteaga.

Amador detalla que, en efecto, esto nunca había sucedido con el petróleo, pero recuerda que, durante la crisis financiera global de 2008, “los mercados estaban nerviosos, por lo que los bancos, que estaban llenos de dinero, comenzaron a cobrar a los ahorrantes por guardarles el dinero”.

Los fondos de inversión y los especuladores estaban necesitados de cerrar la posición porque “ellos no necesitan el petróleo, sino el dinero, y ese fue el resultado”, explicó el experto bursátil.

Aunque esto ocurrió solo el día de hoy, ahora los analistas están a la expectativa de lo que pueda ocurrir con los contratos a junio. Amador es inicialmente escéptico de que pueda repetirse, porque “junio es el contrato que más volumen tiene ahorita, y está en 21 dólares”, pero sabe también que, entre más cerca esté el vencimiento del período, más barato se pone el producto.

Dado que es un fenómeno tan focalizado, no se prevé que tenga mayores efectos sobre el precio local de los combustibles. No solo porque el petróleo, las gasolinas y el diésel se negocian en mercados diferentes, sino también porque es algo que ocurrió un día, una vez, y si volviera a suceder, quizás, sería de forma puntual, cuando esté a punto de vencerse el mercado de futuros de junio.

Sin embargo, analistas económicos consideran que la tendencia a la baja en los precios del petróleo debería traducirse en una reducción de los precios de los combustibles y la tarifa energía eléctrica, pero dudan que esto vaya a ocurrir pues son decisiones que dependen de la voluntad política del Gobierno que a través de INE regula el precio de la energía y protege los intereses de la empresa distribuidora de energía.

Los desencuentros de la OPEP

La historia de esta debacle viene desde al menos 2019. Tal como relata Amador, “la desaceleración de la economía global comenzó desde hace un año, con China y Estados Unidos a la cabeza”, con lo que el precio del barril de petróleo cayó desde los de 70 hasta los 40 dólares, fluctuando a partir de entonces entre 45 y 55 dólares, a causa de la oferta y la demanda.

El problema es que algunos países tienen costos de producción mayores a 50 dólares, lo que dio inicio a una situación de estira y encoge entre los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y su versión ampliada, denominada OPEP+.

Relató que “ante los bajos precios, algunos países elevaron la producción para mantener su nivel de ingresos”. Uno de ellos fue Arabia Saudita, que comenzó a producir más, pero al inundar el mercado se cayeron más los precios.

En ese momento, la OPEP pidió recortar la producción para detener la caída de los precios, sin lograr un acuerdo, porque la mayor parte de las naciones exportadoras tienen una alta dependencia del petróleo para equilibrar sus presupuestos nacionales.

“En cierto momento, llegó a discutirse la posibilidad de disolver la OPEP, hasta que, hace poco más de un mes, Arabia Saudita y Rusia entraron en un conflicto, amenazando con dejar la organización y producir libremente, con lo que los precios cayeron por debajo de los 30 dólares”, siguió relatando Amador.

La expansión del covid-19 agudizó la crisis en febrero, cuando comenzaron a cerrarse los países, lo que deprimió la demanda. Los precios cayeron a 20 dólares, porque “la pandemia afecta al sector logístico, el turismo y el transporte: no solo las aerolíneas se quedaron en tierra, los cruceros están en sus puertos, mientras se mantiene la producción petrolera, porque no es fácil detenerla”.

La decisión histórica tomada por la OPEP+ el sábado 11, cuando se logró un acuerdo para recortar 9.7 millones de barriles diarios, levantó el precio en cerca de 50% hasta casi los 30 dólares, “pero no se sabía si sería suficiente, y no lo fue ni lo es, porque los inventarios siguen subiendo, y no sabemos si es porque se necesitaba un recorte mayor, o porque no lo están cumpliendo”, comentó.

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