Economía

Alzas en precios de gasolina y diesel superan 35%; transportistas: “si no hay eco, habrá paro”

Impacto ya afecta el gas butano, transporte y alimentos. Transportistas de carga demandan revisión: “si no hay eco, habrá paro”

El aumento del precio de los combustibles, ininterrumpido durante 19 semanas, incrementó el costo de la gasolina y el diesel en hasta 35%, lo que augura alzas en el resto de la economía, en especial en aquellos segmentos cuya actividad depende del transporte, -o sea, todos- y podría motivar un reclamo de los transportistas para las próximas semanas.

El incremento en el precio por litro “representa un aumento de costos para distintos sectores, tanto pymes como empresariales, y también afectará al consumidor de manera específica”, dijo Juan Carlos López, director del Centro Jurídico de Ayuda a los Consumidores, entrevistado para el programa Esta Noche, que solo se transmite en línea por causa de la censura televisiva ordenada por el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Ese aumento sostenido del precio del diésel y las gasolinas, hizo sonar las alarmas en los garajes y en las oficinas de las empresas de transporte, y los motivó a reunirse para considerar la posibilidad de “solicitarle al Gobierno que revise los precios, en el sentido de normarlos como estaba con Arnoldo Alemán. Si no hay eco, habrá paro”, advirtió Eliécer Trillo, presidente de la Cámara Empresarial de Logística (CEL).

Se refiere a que el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), tenía una fórmula para normar los precios de los combustibles al consumidor, en la cual se incluía el precio FOB, más los fletes, el seguro y la utilidad de las empresas, entre otros costos.

Al detallar las opciones para los distintos tipos de transporte, Trillo explicó que “el internacional no tiene problemas, porque se pueden abastecer en el país donde el precio esté más bajo”. Tampoco los tienen los nacionales que operan bajo contrato con una empresa, cuando se incluye una cláusula de ajuste de precios por combustible.

Los que están en problemas son los que trabajan por su cuenta transportando cemento, ganado, o cualquier rubro de la producción nacional, así como los ‘transportistas unitarios’, que trabajan en localidades como Ciudad Rama, Corinto, Puerto Sandino, que son subcontratados, y se ven obligados a aceptar las tarifas que le dan los dueños de los contratos.

Contubernio en precio de combustibles en Nicaragua

De regreso a la posibilidad de irse a un paro, Trillo reconoció que “la presión tiene que ser nacional, porque esto afecta el precio de los alimentos”.

López, del Centro Jurídico de Ayuda a los Consumidores, explicó que si se usaran los precios internacionales de referencia de los combustibles, el alza a escala local debería ser de 22% o 23%, “pero el sobreprecio interno en esas 19 semanas, oscila en 35% en el precio por litro”, lo que atribuye a “manipulación” y “falta de transparencia del mercado”.

“Existe una correlación directa entre la falta de fiscalización directa del Gobierno”, y los altos precios que se pagan en el país. “Aunque el INE no tenga la capacidad institucional para hacer la revisión, sí existe una política pública de protección a la economía, de la que el Estado es garante”, por lo que debe fiscalizar cuando hay manipulación y falta de transparencia de los precios, sentenció.

A eso se suma que “hay una cartelización razonada con respecto a las empresas que compran y distribuyen combustibles” en el país, y que somos la única nación que “grava los combustibles con cuatro impuestos distintos, que representan el 6% del precio final al consumidor”, con base en la Ley de Hidrocarburos y las leyes tributarias.

La fijación de precios, vía oligopolio, “hace que aquí no haya competencia sana para la distribución de combustibles”, señaló, advirtiendo que “todas las empresas gaseras tienen los mismos precios para todos los consumidores”.

“Siempre me planteo que la investigación y el análisis son fáciles de hacer, cuando ves los precios finales que las gasolineras reportan al INE. Todas tienen los mismos precios en Managua y en los departamentos. Y todos los aumentos pregonados los días jueves, que se aplican los días domingo… todos tienen los mismos precios”, advirtió.

López no descarta que “haya una combinación entre la inoperancia del Estado”, y los intereses de “algún tipo de empresa paraestatal, o semiprivada estatal”, que estén en contubernio con los precios fijados por otros gremios, aparentemente de capital privado.

“Lo complicado en Nicaragua es que los negocios entre políticos y empresarios privados se entremezclan, y eso hace que el consumidor final sea quien termine pagando el sobreprecio de este mercado manipulado”, ilustró.

En años anteriores, cuando el precio internacional del combustible rondaba los 100 dólares por barril, no se había llegado a precios como los actuales. Del mismo modo, cuando el barril estuvo a 40 o 50 dólares, en Nicaragua, el precio no bajaba de 20 a 22 córdobas, señaló.

Otras consecuencias de esa espiral alcista, es que el precio del tanque de 25 libras de gas para cocinar, que costaba 230 a 240 córdobas en septiembre u octubre del 2020, ahora cuesta entre 398 y 401 córdobas, si se le suma el costo del transporte, que es discrecional de quien lo entrega en casa.

López también advirtió que el aumento de los combustibles podría impulsar hacia el alza, la tarifa de electricidad. “Veremos crecer la tarifa de la energía generada con base en combustibles fósiles, más o menos en mayo, al cambiar la matriz de generación de electricidad”, aseguró.

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