El Banco del Éxito, (BANEX), se enfrenta al doloroso proceso de "nacer de nuevo", para convertirse “en otro banco, lo que incluso puede incluir el cambio de nombre”, dijo a Confidencial una fuente empresarial ligada al mundo financiero.
Aparentemente, la decisión final se tomará hasta el 8 de julio, fecha elegida para realizar una Asamblea Extraordinaria de Accionistas, en la que habrán de votar a favor o en contra del proceso de capitalización exigido por la Superintendencia de Bancos, previo análisis de la situación financiera del Banco.
Después de los U$14 millones inyectados a las finanzas del Banco a inicios del presente año, la Superintendencia había exigido un nuevo aporte de U$12 millones para solventar las pérdidas sufridas en los siguientes meses del 2010, pero un nuevo análisis mostró la necesidad de exigir casi U$37 millones en total, para permitir que el Banco siga operando.
Una buena noticia para los dueños del BANEX, así como para los clientes y la comunidad financiera en general, es que el Banco tuvo una mejora ligera, porque luego de perder C$61 millones en abril, reportó ganancias modestas de C$1.7 millones en el mes de mayo, lo que la fuente atribuyó a “la mejora en el precio del ganado”.
Combinación fatal
Precisamente, los vaivenes en los precios de la carne de res están entre las razones principales que llevaron al BANEX al estado de zozobra en que se encuentra en la actualidad, en vista de que sus administradores cometieron un error inexcusable: una alta concentración de cartera.
“El Banco llegó a tener un 30% de su cartera en el sector ganadero y un 50% en el sector agrícola”, detalló la fuente, lo que lo llevó a padecer un alto nivel de vulnerabilidad, que se hizo evidente en el momento en que la crisis financiera internacional presionó a la baja los precios de diversos comodities, incluyendo la carne vacuna.
Ello llevó a que los ganaderos que habían recibido créditos del Banco se vieran en serias dificultades para pagarlos, elevando sus niveles de mora, y con ello, los niveles de aprovisionamiento exigidos por la Ley, lo que impactó sus estados financieros y degradó su patrimonio.
Además de los factores externos, la situación en Nicaragua se vio agravada por la respuesta del estamento político, en particular cuando el primer ciudadano del país hizo campaña para que se dejara de pagar los préstamos.
El discurso del mandatario caló entre varios miles de productores, fundamentalmente del Norte del país, que se organizaron en el Movimiento No Pago, lo que también influyó en otros deudores que no se sumaron a ese movimiento, pero empezaron a espaciar sus pagos, a la espera que la Ley Moratoria actual (o alguna reforma posterior), también les beneficie a ellos.
Menos crédito agrícola y en tarjetas
Si los acreedores y accionistas deciden mantener al Banco con vida, éste deberá llevar a cabo un profundo proceso de cambios –más allá del nombre, si es que lo cambian- lo que implicará tomar decisiones en varios campos.
Una de ellas está referida a las tasas de interés que el Banco paga a sus depositantes, (excede el 8% anual), misma que fue ofrecida como gancho para atraer al público, cuando lo "normal" dentro del sistema es que oscile entre 4 y 5 por ciento.
Ello explicaría el reciente llamado del Banco a sus ahorrantes para que retiren su dinero, con lo que se cumple un doble objetivo: por un lado, mostrar la solidez financiera de la entidad, a la vez que se deshace de depósitos que están pactados a tasas de interés más caras que el promedio.
Luego, el Banco tendrá que reestructurar su cartera de créditos, disminuyendo los préstamos al sector agrícola y ganadero, y ampliándolo al consumo urbano, aunque minimizando (y congelando temporalmente) su operación de tarjetas de crédito, lo que les permitirá reducir costos, al no tener ya que atender a clientes que están distribuidos por toda la geografía nacional, lo que eleva el costo de administrar cada préstamo.
Esto se verá complementado por un proceso de capacitación al personal que maneja los créditos dentro del Banco, para que se adecuen a la nueva política, que habrá de ser más conservadora, y por consiguiente, más selectiva.

Comentarios
Discrepo de las apreciaciones y justificaciones de la casi queibra, les paso igual que el sistema financiero Gringo, una excesiva avaracia, bien Estaban como Findesa.
Por otro lado, es falso que la concentracion de credito en el sector ganadero y agrcicola contrubuyo a su debacle, es mejor decir que la falta de control, aqui nadie controlo nada., nadie regulo nada.
Creo que debemos de sacar del debate a los no pagos y buscar el cascabel por otro lado.