En la cuna del folklore nacional, el sonido profundo de la marimba de Carlos Palacios aviva la mañana. Palacios es una leyenda con la marimba a sus 70 años. Aprendió a tocarla a los 13 años de edad, y desde hace más de 40 años la fabrica con madera de granadillo.
“El sonido es cristalino, cuando está seca, seca, es voluntaria. No es como otra madera, por lo menos el chiquirillo se muja se baja, ese palo se muja no se baja. El granadillo es bueno, entre más viejo, más suena”, dice.
Tiene además en su mesa de trabajo algunas reglas de granadillo. Debe buscar más para completar 18 reglas para hacer una marimba para niños. Las grandes llegan a tener hasta 22.
Palacios deja su casa y sale rumbo a las comunidades de Masaya, a buscar entre amigos la madera que producirá el sonido mágico.
Casi siempre sigue el mismo rito, cuenta. Agarra el tablón, cloc, cloc, cloc, le da con las manos, y, cuando escucha el sonido, da el aprobado. Con otras maderas no es igual. Hay alguna que otra especie que debe meter en agua en un balde hasta que saque la leche, después está lista para probar el sonido. El granadillo nunca le falla.
Escogido el madero, el artesano se lo lleva al torno, saca las reglas y regresa a su casa con las piezas amarradas con un cordel. Esta escena cada vez se repite menos. El granadillo escasea.
“Parece que son los despales o se está yendo para otra parte la madera”, medita Palacios.
De postes a tableros de Roll Royce
Lo llaman cocobolo o ñámbar. El primero es una madera negra muy valiosa, y el otro es rojizo. En Nicaragua, además de utilizarse para fabricar marimbas y piezas de artesanía, se destina para postes en las fincas porque duran hasta 40 años. Pero fuera del país es cotizado por otras cualidades.
En el mercado asiático, el granadillo es altamente demandado y se destina a fabricar también instrumentos musicales, bisturís, y sobre todo paneles de madera para vehículos Rolls Royce y yates de lujo.
Según el Instituto Nacional Forestal (INAFOR), la exportación masiva del granadillo al mercado asiático es reciente. Apenas empezó en los últimos tres años.
“Ha venido una gran cantidad de ciudadanos chinos que están comprando granadillo para exportarlo a Hong Kong, incluso Taiwán, pero fundamentalmente a China Continental. El granadillo ha venido subiendo precio”, indica el director ejecutivo del INAFOR, William Schwartz.
Hernaldo Escobar Waldang, el segundo exportador de madera más grande del país, confirma que la fiebre inició en 2008. Entonces un pie tablar de granadillo se cotizaba en noventa centavos dólar, un precio que se dispararía vertiginosamente hasta llegar a los 11 dólares en enero pasado.
El granadillo no está en veda. Representó el 22 por ciento del total de madera exportada y ocupó el tercer lugar en cuanto a permisos autorizados por el INAFOR durante el primer semestre de 2012. Pero desde hace varios años se ha desatado un tráfico ilegal de madera que mantiene alerta al Ejército y a otras instituciones estatales.
En la mira del Batallón Ecológico
El teniente coronel Marvin Paniagua es el jefe del Batallón Ecológico (BECO) del Ejército, ubicado en Las Minas a 318 kilómetros al noroeste de Managua. El granadillo es el oro verde de la Nicaragua profunda.
Paniagua y sus hombres tienen a buen resguardo una de las masas boscosas más grandes de Centroamérica: Bosawas.
Según el jefe militar, entre 2005 y 2010, se perdieron al menos 436 mil hectáreas de bosque. La culpa es del avance de la frontera agrícola, la invasión de colonos y, por supuesto, del negocio del tráfico de la madera, en el que los delincuentes se ingenian de creatividad para evadir a las autoridades.
Combatir el tráfico ilegal del granadillo se ha convertido en una de las principales misiones del BECO. A mediados de enero de 2012, militares cargando fusiles se esparcieron en el monte en la Región Autónoma del Atlántico Sur, el sitio de donde sale la mejor especie de esta madera.
Durante tres días, en la reserva de Waswashang, el Ejército encontró más de 112 mil pies tablares de granadillo, un cargamento abandonado en la selva que costaba al menos 1.35 millones de dólares.
Curiosamente, nadie reclamó la madera que había sido apilada cuidadosamente en esta región distante, lejos de cualquier escrutinio.
“La retención de madera ilegal en el año fueron 570, 432.78 pies tablares, es otra cantidad enorme de plata. Ahí va cedro real, cedro macho, caoba y granadillo, fundamentalmente esa es la madera que trafican de manera ilegal, es la madera que más precio tiene”, explica Paniagua en su despacho en Siuna.
“Hay una mafia maderera. Testaferros que están de cara al tráfico ilegal de la madera. ¿Cuáles son los métodos que más usan? Uno son guías forestales, falsificar guías forestales, donde buscan cómo sacar hasta dos o tres veces una guía forestal”, añade el jefe militar.
La madera está saliendo de Bosawas, de Nueva Guinea en la reserva Indio Maíz, y de otros lugares de Nicaragua..
Elmer Reyes, el fiscal departamental de Boaco, sostiene que en el trasiego de la madera se repite el mismo esquema de los narcos. “Hay un código del silencio”, asegura. Los jerarcas son cuidados por los de abajo.
El modus operandi lo conoce bien Aracelly Fonseca, la fiscal de El Rama. Originaria de Muelle de los Bueyes, sabe del gran negocio de la madera que se teje en las localidades cercanas a su municipio.
“Sobre todo rastras que van trasegadas como que va otro producto y sobre todo va revisado por Aduanas y al abrirse lo que se exporta es madera preciosa como el granadillo. ¿Ha venido escondido en qué? En furgones, encima les ponen frijoles, cantidades exageradas, hasta 200 quintales, yuca o diferentes tubérculos”, explica sobre las acusaciones que ha hecho el Ministerio Público en El Rama, una de las ciudades puertos más conocidas en el país.
Abuso con los permisos emitidos por el INAFOR
En Boaco, el fiscal Reyes explica que los traficantes, usando los mismos permisos del INAFOR, lo que hacen generalmente es traer una mayor cantidad de madera de la autorizada y cuando son capturados ofrecen coimas a las autoridades.
Reyes asegura que en dos ocasiones, de los veinte casos que han interpuesto en el último año, a dos policías les ofrecieron 200 dólares a uno y 500 dólares al otro para dejar pasar la madera.
Según el Centro de Trámites y Exportaciones (Cetrex), Nicaragua está vendiendo una fortuna a China continental, Taiwán, Hong Kong, Vietnam, y en menor cantidad a Canadá.
En el 2008, cuando inició todo, se exportó 127, 628 dólares en granadillo.
Los países destinos eran en 2008: China, Costa Rica, Estados Unidos, Francia y Hong Kong
El salto en el volumen sería reportado al año siguiente cuando las exportaciones se elevaron a 500 mil dólares. La cantidad seguiría aumentando: 1.6 millones de dólares en 2010, 6 millones en 2011 y 5.2 millones en lo que va de 2012.
Una oportunidad para comerciantes asiáticos
La fiebre del granadillo empezó tras el bloqueo forestal que se impuso en otros países de la región a los comerciantes asiáticos que mueven grandes cantidades de dinero.
Hernaldo Escobar Waldang, maderero y miembro de la Cámara Forestal, recuerda cuando los chinos se acercaron al país a buscar la madera. Él dice que ellos buscaron información en internet y, cuando menos lo pensaba la gente aquí, vinieron a Nicaragua a hacer negocios.
“Vinieron a hacer un estudio de mercadeo para ver la calidad de madera, en este caso el granadillo. ¿Tenían problemas en otros países? En Panamá, estuvieron exportando madera, pero la política forestal se les fue cerrando. Utilizaron a Nicaragua como el país emergente”, recuerda Escobar Waldang.
La estrategia fue agresiva. Los nicaragüenses les presentaban los planes de manejo y el financiamiento era inmediato. La disponibilidad de dinero provocó que algunos nicaragüenses ofrecieran a varios chinos los mismos cargamentos para lograr un mejor pago según el exportador.
Tensiones en Alamikamba

En la comunidad de Alamikamba, junto al Río Prinzapolka, a 630 kilómetros de la capital, los caminos están desechos por la cantidad de camiones cargados de madera que pasan por ahí. Vienen del interior, surcan el río y llegan hasta el muelle donde este recurso es colocado en las rastras que viajarán hasta Managua. Dos jóvenes van de un punto a otro. Panga. Rastra. Panga. En esta mañana, donde el sol del Caribe enjuga a los muchachos.
La alcaldesa saliente de Prinzapolka, Lidia Coleman, se declara en pie de lucha contra los madereros ilegales, no hay salida para los madereros. Veinte vehículos se pueden ver aparcados a los alrededores y estarán ahí hasta que colaboren a reparar los caminos desechos.
Coleman señala directamente al Inafor como el responsable del tráfico. “Cuando estaba el delegado Alonso, hubo un tiempo en que hasta lo iban a linchar en una comunidad y él sacó esa madera en dos pangas cargadas. En comienzo fueron gente de Inafor que lo sacaron de noche, trasladaron desde la comunidad de Kamatlua”, dice la alcaldesa.
Coleman asegura que amenazó con llevarlo a los tribunales y que el Inafor lo retiró. Sin embargo, el tráfico de granadillo continúa de forma sigilosa..
Desde una ribera del Río, el juez comunal Cecilio Hernández mira a dos jóvenes cargando madera, llevándolas de la panga a la rastra. Rastra. Panga. Panga. Rastra.
En la pobreza extrema, es una “bendición”
Para él, el corte del granadillo es una bendición para las comunidades que se asientan en los alrededores del Río Prinzapolka, las que ni siquiera tenían claro que ese árbol fuese tan valioso.
Cuando inició la fiebre de la madera, a la casa de Hernández llegó un chino a buscarlo. Llevaba muestras en las manos de lo que habría de convertirse en riqueza para los empresarios y en dinero para las comunidades pobres del Caribe nicaragüense.
Los madereros pagan 80 córdobas el pie tablar, un precio que nunca alcanzó la caoba, la especie que era la más traficada hasta la veda de 2006 cuando Esta Semana descubrió que una gran cantidad flotaba sobre el Río Kum Kum.
“La pesca, a veces el pescado sacan o no sacan y a veces hay dificultades, porque en el litoral son partes fangales, hay algunos que trabajan pero la cosecha no es buena, al entrar ese proyecto de corte de madera la gente se aprovecha, se alivia, compra sus productos, lo que necesita”, dice Hernández.
El granadillo es el origen de una mayor cantidad de impuestos a la municipalidad y al Estado en general que ha triplicado el costo de los permisos.
Los transportistas que están parados en el pueblo acusan a la municipalidad de enriquecerse con el cobro de impuestos, de aumentarlos cuando se trata de cocobolo. Uno de ellos, desde el anonimato, relató que si un camión sale cargado de cedro macho se paga mil córdobas, mientras que con granadillo llega a costar hasta cinco mil córdobas.
De hecho, mientras la alcaldesa denuncia el tráfico ilegal, el vicealcalde había dejado ir dos camiones de cocobolo, después que los chinos enviaron a un emisario nicaragüense que ofreció 10 mil córdobas para contribuir “porque no tenemos maquinarias para reparar los caminos”.
Las tensiones entre la alcaldesa y los madereros están llegando a una situación extrema
--¿Hasta qué nivel le preocupa que llegue esto?—le pregunto a Coleman.
-- Hasta nivel de muerte, porque es una especie como el oro. La gente no importa cómo, pero lo saca, viene de adentro, pues no de Alamikamba, es en el sector del litoral.
El Ejército conoce la ruta que sigue la madera ilegal. El granadillo proviene de la zona central atlántica como La Cruz del Río Grande, El Tortuguero, la Desembocadura, Kukra Hill, Nueva Guinea, pero también se reporta desde Rivas
Solo caen los transportistas

En el mercado de El Rama, Luis Javier Sevilla, de 38 años, empieza el día llamando a sus clientes. Viaja día de por medio a Managua. Hace un año cayó preso cuando las autoridades hallaron en su bus 53 piezas de granadillo.
“Llegaron unos majes, a la Policía se los enseñamos en los juzgados, pero nada hicieron. Sí ya los conocemos, solo eso dijeron en la Policía. Parece que estaban de acuerdo”, cuenta Sevilla.
En El Rama buscamos la versión del jefe de la Policía, pero el comisionado mayor Marvin Castro no estaba disponible.
Para poder salir en libertad, el cobrador y su chofer, gastaron 12 mil córdobas cada uno. Este tipo de casos son bastante comunes en el juzgado de Rama que atiende la jueza Ruth Membreño que resume la situación con un dicho nicaragüense: “Quien se encuentra en la milpa paga los elotes”.
“Específicamente el conductor del vehículo. El que lleva la rastra es el que termina siendo procesado, probablemente no es el dueño de la madera. Es un simple conductor”, dice Membreño.
La Fiscal Aracelly Fonseca se queja de que los expedientes que le están pasando al Ministerio Público no atacan a los grandes del negocio y únicamente se centran en los que transportan.
La suerte de los intermediarios
Xiomara Peralta está en una lista negra de las autoridades desde el 2006 cuando su nombre sonó por el trasiego de caoba en el río Kum Kum.
Hace seis años, la Procuraduría identificó a Peralta como parte de una red de intermediarios de madera ilegal.
“Los madereros intermediarios son un cuchillo para el bosque, y yo he mencionado que son sumamente peligrosos. Para mí son madereros de alta peligrosidad y éstos son: Max Úbeda, Xiomara Peralta, Nicolás Báez, Walter Rivera, Rigo Sobalvarro y Concho Jirón, entre otros, que son personas que cargan con ellos hasta medio millón de córdobas”, declaró el entonces procurador ambiental Lizandro D’León.
Hablar con Peralta no es imposible, es más difícil conocer la versión de las actuales autoridades de la PGR sobre ella. El Procurador Hernán Estrada se rehusó a brindar una entrevista a Confidencial, pese a que la solicitud se la hicimos desde hace meses.
--En Managua nos decían que dos fuertes empresarios que están en todo son usted y su ex marido Walter Rivera— .
--“No, no, aparte de trabajarle a Prodetmasa (empresa maderera ubicada entre Granada y Nandaime), le hago gestiones a los madereros que solo me dicen ahí va la madera, espero la madera acá, llevo a la Policía a pagar la inspección, reviso la documentación, hago los trámites y a veces yo misma la pongo en la empresa que va” — responde Peralta.
---Yo miré un expediente sobre tráfico de madera en que su ex marido fue acusado.
--“Esos son rollos de él, nosotros nos separamos hace diez años. Él tiene su propia vida y yo la mía. Si se ve involucrado en algo estuvo”.
Peralta niega estar involucrada en algún negocio ilegal, pero reconoce que ha participado en subastas de granadillo actuando como comisionista.
¿Quiénes ganan con las subastas?
A quién le queda la madera subastada es otro punto oscuro del negocio del granadillo.
“El 19 de mayo hubo una subasta en el Inafor, participamos varios, porque fue subasta pública, se compró a la DGI, cargamos y llevamos a su destino Masaya. Eran 48, 000 pies subastados, se compraron y se trasladaron para allá y no las habían quitado en San Benito porque dijeron que iban a investigar la procedencia de la madera”, explicó Peralta.
Esta madera era propiedad de Oriente Comercial, una empresa de capital taiwanés ubicada en la entrada de Masaya, cuyos dueños se encontraban fuera del país cuando Confidencial llegó a buscarlos.
Peralta dice que pagaron ocho millones de córdobas que ella no tenía y que fueron facilitados por sus clientes.
El fiscal de Boaco sostiene que, al final del ciclo, la madera decomisada queda en las mismas manos.
“Cuando se da pública subasta aparecen compradores que no son de la localidad comprando la madera. ¿Son los mismos madereros? Son los mismos madereros”, denuncia Reyes.
La jueza Membreño, en El Rama, dice que el Inafor no cumple con las sentencias judiciales en las que ordena que la madera sea enviada al Sistema Penitenciario. Generalmente, cuando se da el fallo, el recurso ya fue subastado.
Dos chinos enjuiciados en Nindirí
En el juzgado de Nindirí, en Masaya, la secretaria del tribunal prepara los últimos detalles para la audiencia en que se acusa a un ciudadano chino por trasiego ilegal de granadillo.
A Long Giao Jeang le encontraron en su casa en 89 piezas de granadillo, es el segundo asiático que es acusado en el país por delitos ambientales. Llega este día a cumplir con la citatoria, pero sale rápido porque ni su abogado ni su traductor están presentes.
Niega que entienda español, pero comprende lo suficiente como para decir que quería la madera para hacer muebles, mientras se fuma un cigarrillo en los pasillos.
Según la acusación, la madera estaba oculta y el hombre no mostró ninguna documentación.
Hace dos años, El Estado demandó a Fuyan Lin, de 27 años, por tráfico ilegal de la madera. Según el expediente judicial, a Lin le incautaron 33 mil metros cúbicos de granadillo.
Lin salió absuelto, por una sencilla razón: sus abogados demostraron que la madera no venía a su nombre, que las rastras localizadas en el lugar para el traslado de la madera a Corinto tampoco, y la propiedad era arrendada a nombre de terceras personas.
De acuerdo al fallo judicial, al momento del operativo Lin solo se encontraba en la propiedad junto a dos nicaragüenses, entre ellos uno que se identificó como el gerente de la naviera China Shipping, dedicada al negocio, según fuentes de la industria consultadas por Confidencial.
El expediente permite conocer de dónde salió la madera que las autoridades adjudicaban a Lin y a nombre de quién estaba. Una parte venía de El Castillo, en Río San Juan, la Cruz del Río Grande, San Ramón (Matagalpa) y también de una finca de Rivas, los lugares de extracción del oro verde.
“Hay algunos que han caído presos”, dice el director de INAFOR, William Schwartz sin ofrecer mayores detalles. Con un toque de ponderación, el funcionario dice que no todos los chinos actúan de manera ilegal, aunque reconoce que siempre no dan la cara, sino que ponen a sus testaferros a atender los negocios.
Empresario: “nicas estafamos a los chinos”
El empresario Hernaldo Escobar Waldang fue uno de los primeros que tuvo contactos con los treinta chinos que vinieron a invertir en el negocio hace tres años.
“Como mínimo cada chino andaba moviendo de un millón de dólares para arriba. ¿Qué hicimos mal? La confianza de ellos era depositadas en nosotros los nicaragüenses, te entregaba la plata y te decían mándame el contenedor, y nosotros cargábamos coyote en vez de granadillo, o guapinol”, dice.
Escobar Waldang dice que la estafa provocó que 23 de los chinos se fueran huyendo del país.
Fuentes de la industria forestal aseguran que en estos últimos meses el negocio va a la baja, entre otras razones porque los chinos descubrieron en México un nuevo mercado.
Sin embargo, entre las autoridades hay preocupación de que el recurso natural esté herido de muerte.
“El granadillo es de lento crecimiento, por eso hay que tener control de cómo se aprovecha, entre más lento el crecimiento, más riesgo de extinguirse. No estamos todavía en el límite, pero si no le ponemos cuidado podría convertirse en una especie en extinción”, dice Schwartz.
Cecilio Hernández, el juez comunal de Alamikamba, asegura: “Me acuerdo que hubo un tiempo en que la caoba salía bastante, solo caoba, ahora no hay, se terminó. Igual va suceder con eso”.
Para Elmer Reyes, el fiscal de Boaco, lo más doloroso es que el país se está quedando sin pulmones.
“Hemos tenido casos de corrupción”
*Director Ejecutivo de INAFOR revela que han despedido a más de 12 ó 13 delegados
El director ejecutivo del Inafor, William Schwartz, admitió que han conocido de casos de corrupción de algunos de sus funcionarios.
“Nosotros hemos tenido casos de corrupción, delegados municipales y a todo el que encontramos lo despedimos si es comprobado”, sostuvo el funcionario en entrevista con Confidencial.
“Podemos tolerar que alguien cometa un error, como cualquier persona puede cometer un error, lo que no toleramos que alguien meta la mano”, dijo Schwartz respondiendo a la pregunta de que en muchos departamentos se señala a los delegados de Inafor de corrupción.
Según el funcionario, 12 ó 13 delegados han sido despedidos por actos irregulares. La corrupción es un tema manejado con delicadeza por las autoridades.
“A veces muchos usuarios van y quieren pagar coimas. Cuando les han recibido la coima y llegan otra vez, como una especie de chantaje que tenés que resolverme, vienen aquí a acusarlo. Y yo les digo que los dos son corruptos”, explica Schwartz.
Entre las debilidades con las que cuenta el Inafor está el mismo salario que se le paga a sus delegados, aproximadamente nueve mil córdobas al mes. “Hay funcionarios nuestros ejemplares porque uno de esos de granadillo te puede decir aquí están cinco mil dólares”, sostiene Schwartz.
La otra debilidad es que el regente forestal a cargo de hacer planes de manejo del bosque, aunque por ley, debe subordinarse al Estado, pero su pago sale de los madereros.
El Inafor enfrenta el problema en el bosque con un presupuesto de más de 100 millones de córdobas.

Comentarios
Gracias por excelente trabajo. Falto agregarle que los madereros no pagan a los comunitarios.
Con la explotación y desaparición del árbol de Granadillo ha dado paso al nacimiento de una nueva especie: El Grana-pay-orte-dillo. Esta nueva especie es la del gran bisne con el pobre Granadillo y el Ejército de Nic. no lo puede tocar......
si esto sigue nos quedaremos sin flora y sin fauna
sean conciente si nic tiene bellas mantañas no las destrullan
Señores.
Visiten Bluefields, podremos observar la casa que esta haciendo la delegada de distrito, ademas la hermana es maderera con le venia de ella,
si vos queres retirar una guia te ponen traba los delegados del Municipio, el INAFOR es la mafia Maderera, te coimean a lo descocido.
desde managua son sabedores,y se callan
¡Manifiesto forestal 2012
Los sistemas de control y registro de la madera son excesivos, irregulares en algunos casos y fuera de la ley; nadie los pueden cumplir. Los productores no los entienden, ni los dominan los regentes forestales y el personal del INAFOR.
INAFOR debe mejorar su capacidad de atención, facilitando el acceso e incrementando el personal para extender los permisos en tiempo y forma. Controles imposibles de cumplir abren el paso para la corrupción, y castigan a los que desean ser legales.
Ninguna de las especies en veda están en peligro de extinción. La veda forestal protege las especies más abundantes en el país, según inventario forestal de INAFOR.
INAFOR excede ampliamente su mandato al imponer restricciones y cobrar impuestos sobre los árboles fuera del bosque natural, por ejemplo los árboles en las fincas. La Ley Forestal no contempla estos controles e impuestos.
INAFOR y el Ejercito son la mayor mafia de madera!!
Esta epidemia es de larga data; mientras el INAFOR pasa viendo papeles y haciendo seminarios, los piratas de la madera trabajan día y noche: sobornando, robando madera de los bosques nacionales y comunales, con el concurso de las autoridades locales, regionales y nacionales, ya sea activa o pasivamente. Al Ejército, ni a la policía sacan al campo para prevenir este flagelo. Ya es tiempo que la policía cree una policía rural con los medios para poder ser eficaz en prevenir el despale ilegal y al tráfico de madera ilegal. El maderero ilegal es como el cazador furtivo, que solo se lleva el lomo del animal; así es con los árboles. La institución que debe regular esta actividad es completamente ineficacaz, las otras instituciones que deben dar su apoyo (Policía, Alcaldías, Ejercito, MARENA, Gobiernos Locales y Regionales. Por otro lado, no se ha avanzar en crear un sector forestal privado que siembre y aprovecha nuestras tierra para plantar bosques, que son la materia prima para una pujante fuente de trabajo!!!!!!!
Yo mas bien creo q hay q concientizar a la poblacion. Incluyendo a las autoridades encargadas para garantizar el debido manejo sostenible. Aunq los q venden muebles etc, etc, etc... pongan el grito al Cielo.
Buen trabajo!!! El granadillo y sus varidades existentes en Nicaragua, o sea las Dalberguia son una mina de oro que gracias a Dios no habian tenido demanda por el mercado internacional. Ahora que eso ocurrio es obvio que el sistema de gobernanza forestal no esta preparado para enfrentarlo, a como también no se estuvo para regular y controlar el aprovechamiento indiscriminado de la Caoba. El interes real de un gobierno hacia la verdadera protección del bosque se mide con el presupuesto que se le asigna a dicho recurso natural y no en la retorica de ningún politico. Existen debilidades en el sistema de control y supervisión de parte de las instituciones de gestión ambiental, lo cual se debe de fortalecer. Es común que cuando existe tala ilegal exista también corrupción entre los funcionarios públicos, de tal forma que hay que este reportaje nos brinda la alarma para que accionemos para que no suceda lo que ocurrio con el Cedro real, con la Caoba, con el Pochote y otras especies muy preciosas que casi han dejado de existir en el pais.