La declaración: “me duelen los errores de policías”, expresada la semana pasada por la Jefa de la Policía Nacional, Comisionada Aminta Granera, en referencia a la denuncia de violación contra una niña con discapacidades, resulta dolorosamente contrastante con las declaraciones del padre de la víctima, que recuerda que la pequeña llegó “ arruinada, desbaratada, sin ganas de vivir, derrotada, ensangrentada” .
¿Es un “error” hacerle esto a una niña? Parece mentira que muchas personas califiquen estos crímenes como “debilidades”, “errores”, “cosas que ocurren”, “bandidencias”, “problemas aislados”, expresiones que minimizan la gravedad de los hechos y sugieren por lo tanto que no son tan punibles.
A esto nos referimos cuando decimos que entre las mentalidades que prevalecen en nuestra sociedad y las leyes, como la recientemente aprobada acerca de la violencia contra las mujeres, media un abismo que vuelve muy complejo el acceso real a la justicia.
Habría que preguntarse cómo habría calificado este crimen la Comisionada Granera si los acusados no hubiesen sido policías. Si su voluntad era tratarles así por tratarse de policías detenidos, le recordamos que debería ser al contrario, pues precisamente quienes tienen más poder tienen más responsabilidades, y las leyes contemplan agravantes para esos casos. Mejor hubiera sido valorar y felicitar la acción del subcomisionado Donald López, que actuó como se debía, al igual que tantos policías honestos, comprometidos y rectos que existen en la institución y cuyo comportamiento no debería ser la excepción sino la regla.
Lamentablemente se percibe que mientras más poder se tiene más impunidad, y más temor existe en la ciudadanía a denunciar delitos sexuales que ponen en entredicho las creencias de género acerca de la supremacía de los hombres sobre los cuerpos femeninos e infantiles.
Por lo tanto, el poder y la impunidad van de la mano, y cuando se ha vivido por siglos en una cultura autoritaria, es el silencio y no la denuncia lo que va a imperar. De ahí que sea normal que tanta gente considere que “el pecado está en el escándalo” y sospeche, culpabilice o castigue a la víctima por atreverse a desafiar al poder, sea este familiar, público o institucional.
Se hace cada vez más urgente e impostergable frenar una situación que cotidianamente trae la desgracia a millares de víctimas y a sus familiares y que impacta de una manera u otra en toda la sociedad. El adultismo, como una de las manifestaciones más perversas de la creencia patriarcal, debe ceder paso a la defensa real del interés superior del niño y la niña. El Estado de Nicaragua que ha firmado una diversidad de convenios internacionales sobre el tema y debe respetarlos y hacerlos respetar. Los niños y niñas no tienen las mismas posibilidades de los adultos de defenderse, por lo cual hay que protegerlos y esto no es una elección ES UNA OBLIGACIÓN de cada adulto, de las instituciones públicas y privadas y del Estado nacional.
Se hace urgente educarnos sobre las leyes y convenios existentes, pero sobre entender la raíz cultural de estos crímenes. Como nos recuerda este doloroso caso, el abuso sexual acaba de golpe y para siempre con la autoestima, la confianza y alegría infantil, y deja huellas permanentes, emocionales y psicológicas que en la vida adulta pueden llevar a la persona a su autodestrucción y/o a la destrucción de otros y otras. Por ello señalamos a la violencia sexual como un crimen emocional, porque sus secuelas físicas no se comparan con el impacto inmediato y mediato que tendrá a lo largo de toda la vida de la víctima y de sus familiares.
Para que niños, niñas y adolescentes puedan romper el silencio, se necesita una sociedad dispuesta a nombrar como se debe a los delitos sexuales, a brindar credibilidad, proteger y no culpar a las víctimas, a hacer justicia y castigar a los agresores, pero sobre todo una sociedad dispuesta a prevenir que esto ocurra, para lo cual es urgente una intensa y permanente labor educativa que permita entender sus causas y consecuencias, su magnitud tan silenciada y su inmensa gravedad.
*Directora del Centro de Prevención de la Violencia,

Comentarios
Con todo el respeto a las diversas opiniones generadas por mi artículo, éste fue hecho por la urgente necesidad de sentar posición frente al tema de la violencia sexual y la forma en que nos referimos a ella. En otra ocasión comenté una declaración de Monseñor Brenes, que también llamó "error" al abuso sexual cometido por sacerdotes. Es un asunto de principios en respeto al interés superior del niño y la niña, no un asunto político ni de confrontación hacia la institución policial con la cual trabajamos en muchos aspectos hombro a hombro.
Para El Excelentisimo Sr Oswaldo Quezadao(Nunca habia visto un apellido tan Sui generis)
Me llama la atencion su nota- comentario- reclamo a la Sra escritora de este blog, por que segun Ud los que hemos leido este articulo ahora enfilamos nuestras baterias a atacar no solo al regimen del nefasto Buitre del Carmen, Puñalada Ortega, si no a la intocable y Sacro Santa Sra Comisionada Aminta Granera.
De veras que Ud si es patetico, y si algo le duele sobese y si algo le pica rasquese que por paralelismo Ud me recuerda a los funcionarios Somocistas que defendian como perros al amo Somoza, con la diferencia que Ud lo hace al amo y señor del Cartel del Carmen.
Desgraciadamente Sra Quezadoa yo no tengo la exquisita educacion que Ud tiene, por eso me tengo refiero con estos vulgars epitetos, si hubiera tenido la suerte de haber ido a una escuela privada, y no una publica donde la fuerza entendia mas que la razon me hubiera referido a su comentario lloricoso en otros terminos, y por ultimo le recuerdo que Ud ni nadie tienen la potestad absoluta y el derecho divino a que pensemos como Ud, y que le chupemos los calcetines a todos los degenerados y sinverguenzas que han antepuestos sus intereses y beneficios a los de la patria, aun pasando por encima de la memoria de mas de 50 mil Nicaraguenses, caidos para casualmente no tener nunca mas en el pais funcionarios corruptos como los que tenemos, y que engordan sus intestinos con los impuestos que pagamos todos los dias en el famoso IVA.
Si, me ha asustado, cuando la Aminta dijo “me duelen los errores de policías” respecto a la violación de esa muchacha; una expresión totalmente inadecuada!
Otra cosa es, desprestigiar en general el trabajo de la policia y del ejercito de Nicaragua, como lo hace Rene Montiel. Sería interesante hacer una encuesta en Nicaragua, si a la población le gustaría cambiar su policia y su ejercito con Honduras, El Salvador, Guatemala o Mexico; o al sistema de los EEUU con el sheriff elegido por la población del municipio!
misión cumplida, Señora Zalaquett, logró que la mayoría de los que opinan sobre este artículo (para mí con claras intenciones políticas de atacar al regimen y sus funcionarios) "enfilen sus cañones" en contra de la primera Comisionada. Hay que procurar ser mas objetivos y no escribir con las visceras. La Institución Policía Nacional no es perfecta y tiene sus ovej@a negras, pero mal que bien es reconocida nacional e internacionalmente como buena (esto naturalmente es el mérito de la Institución y no de una persona en particular). Volviendo al bochornoso delito de violación perpetrado en contra de la niña, por qué en vez de estar tratando de jalar agua para sus intereses políticos, Señora Zalaquett, no contrata un buen equipo de Abogados (a lo mejor hasta podrían prestar gratis sus servicio) para acusar a todos los implicados y/o sospechosos?
Para Sierra Dos.
Estoy totalmente de acuerdo con Ud, mi estimado por eso fue que en contra del mismo reglamento de la Policia y pasando por los mandos a los que por derechos le correspondian ascender a su puesto acepto violar lo establecido con tal de seguir disfrutando de las mieles del poder, y no la culpo, ella tambien era sobornable y eso fue lo que hizo El Buitre del Carmen al prolongarle su estadia al frente de la Policia Orteguista.
Cree Ud mi estimado Sierra Dos que va encontrar un trabajo en Nicaragua que le redima un jugoso salario que le de para pagar, Chofer para ella, Camionetona + gasolina, Jardinero, escoltas para ella, su marido, y sus hijos, cocinera, empleadas de la casa, y ademas las conecciones para el negocio de venta de medicinas del marido al sistema nacional de salud, digame Ud quien le va a dar trabajo a esta Sra si pasa a retiro y de que pues que se sepa no es graduada de nada, mas que de aprendis de monja o sea de novicia.
Pero lo triste es que hay personas que creen que no hay mas personas calificadas para el puesto de Jefe de Policia, por eso me pregunto y si se llegara a faltar esta Sra desaparecera la Policia Orteguista, o sea que despues de ella, el caos, las sombras, el precipicio y la hecatombe, por Dios ojala que este al menos confesado cuando esto suceda.
la comisionada Granera no sabe lo que es ser agredido (a) ya que siempre ha tenido escoltas para ella y su familia, cuando sus hijos(a) estudiaban en el centroamerica, ella aun no era primer comisionada, me parece era inspectora general, hablo del año 2001-2005, ellos tenian escoltas, y hoy x hoy sus escoltas y seguridad se ha triplicado., claro esta justa razon tiene., no es chiche tener ese cargo y las acciones en contra del crimen organizado y el narcotrafico., pero para otras actividades ilicitas que se cometen no hay tanto empeño x parte de la entidad policiaca.
Excelente articulo,la triste realidad que estan viviendo los nicaraguenses
es culpa de ellos mismos por haber permitido que una banda de delicuentes
llamado fsln destruyera todo un pais en la decada de Los 80 y permitirles
a estos delicuentes que sobreviviera esa mal llamada policia y ese ejercito
Sandinista despues de la derrota electoral del 90,estas dos instituciones estan
formadas por delicuentes que se han robado los pocos recursos de ese pais.
Quizas algun dia los nicaraguenses tengan el valor y la decision de hacer
que estos delicuentes paguen todos sus crimenes.
Y un punto más que añadir, es de terror la frase de doña Aminta cuando dice: Que eso pudo pasar en cualquier lugar; o sea, eso lo puede hacer la POLECIYA EN CUALQUIER LUGAR, en tu casa, o en la mía!
El autoritarismo, no el adultismo, es el problema. Jóvenes educados bajo el concepto de la supremacía masculina van a actuar bajo la premisa de considerarse propietarios de los cuerpos femeninos, aunque sea un joven de 18 ó 19 años.