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Fiscalía presenta como principales testigos a los investigadores policiales del caso

Policías atestiguan en juicio contra Fariñas

Defensa reclama que testigos no responden a sus preguntas y que buscan visto bueno de la jueza.

Wilfredo Miranda Aburto | 25/8/2012
@PiruloAr

El pasado miércoles inició el juicio oral y público contra Henry Fariñas y otras 23 personas acusadas por narcotráfico, lavado de dinero, falsificación de identidad y relación con el crimen internacional, que ha cautivado la atención de Nicaragua y el mundo a raíz de la muerte del cantautor argentino Facundo Cabral, dejando al descubierto la organización criminal transnacional liderada por el costarricense Alejandro Jiménez alias “El Palidejo”.

Después de la primera sesión del juicio suspendida al filo de la medianoche por la encargada de impartir justicia, la juez segundo del Distrito Penal de Juicio de Managua, Adela Cardoza, el viernes se reanudó la sesión luego que la Fiscalía pidiera un fallo de culpabilidad para Henry Fariñas y sus secuaces.

Esta segunda etapa del juicio denominada de “estación probatoria” por Cardoza, tuvo como protagonistas a seis testigos pertenecientes a las filas policiales y de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), quienes participaron en las investigaciones que contribuyeron para sentar a los acusados en el banquillo.

Un investigador de drogas de la Policía Nacional (PN) fue el primero en brindar testimonio, ocultando su identidad bajo un pasamontañas como lo hicieron también sus colegas, para “protegerlos” dijo Cardoza. Este oficial aseguró que él fue el coordinador de las investigaciones que siguieron todos los pasos de la célula Fariñas, por lo que repasó, apoyado de unos videos y organigramas, la composición de toda la red delincuencial desde su nivel más alto, encabezada por “El Palidejo”.

Para ilustrar la historia el oficial proyectó el video del allanamiento que la Dirección Antidrogas hizo en septiembre de 2011 en la casa situada en residencial Praderas del Doral, donde incautaron 68 paquetes de cocaína equivalentes a más de 70 kilogramos de polvo blanco, que antes de llegar a las manos de Pedro Joaquín Vanegas, socio de Fariñas, le pertenecían a “El Palidejo”.

El alegato es que Fariñas le robó esta droga a su jefe narco, y éste, al darse cuenta, ordenó un atentado para asesinarlo en Guatemala, que sin embargo, resultó fallido. Y ya todos sabemos la historia, murió Facundo Cabral que realizaba una gira de conciertos por Centroamérica, organizada por el también empresario de clubes nocturnos, Fariñas, señalado de lavar dinero a través de múltiples sociedades anónimas como Planet Music.

Todos estos sucesos e indagaciones policiales –que iniciaron desde 2010 - desenmarañaron el entramado delincuencial de la organización, cuyo objetivo principal era trasegar cocaína procedente primero de Panamá, desde Costa Rica hacia Guatemala. Para hacerlo, “El Palidejo” se valía de Henry Fariñas que la introducía a Nicaragua y luego la entregaba en la frontera norte al cartel de Los Charros - que cayó en desgracia ante la justicia este año -, y estos a su vez la destinaban al poderoso cartel de la Familia Michoacana.  

Empresas de maletín

Las jugosas ganancias que Henry Fariñas obtenía del narcotráfico lo obligaron a crear alrededor de 11 sociedades anónimas para justificar sus ingresos, que en realidad eran empresas de maletín afirmó el testigo policial. Como era de esperarse Fariñas no sobresalía en ninguna de las actas de constitución, sino que recurría a nombres prestados como los de Hugo Jaens, William Vargas Conrado y Guillermo Terán propietario gerente de la tienda de motos Harley Davidson.

Asimismo, Fariñas delegaba en testaferros como Juan Ramón Reyes Sevilla, que dirigía todas las operaciones que le delegaba y tenía además a su nombre propiedades como la finca ubicada en la comarca el Tabacal de Nueva Guinea, sostuvo el testigo.

La preponderancia que tenía en la red el hermano de Fariñas, Pedro Joaquín Fariñas, fue señalado por el oficial. Según el testimonio, Pedro era el segundo al mando en la célula. También era el encargado del transporte de los estupefacientes en carros de lujo que compraba en otros países y que caleteaba en Nicaragua.

Al proseguir con su relato el detective, fueron surgiendo los  nombres vinculados a la red como el ex magistrado Julio César Osuna, acusado de haber expedido la cédula a “El Palidejo” con el nombre usurpado de José Treminio, y Gerald James Shackelford, considerado el cerebro del lavado de dinero por el club Elite, actualmente prófugo de la justicia.

Cuando el agente policial terminó su intervención fue interrogado por los abogados defensores, quienes no pudieron ahondar en el tema porque el detective argumentaba que sólo exponía parte de las investigaciones que había coordinado. Hablaba a grandes rasgos, no al detalle. Esta postura fue respaldada por la jueza Cardoza que hizo pasar a la testigo número dos del caso.

Las evidencias

Detective de la DAJ con siete años de experiencia de en estos tipos de investigaciones, fue la presentación curricular que dio segundo testigo del juicio. Este oficial habló sobre el  allanamiento que hizo a uno los imputados, mencionando las evidencias encontradas.

La lista del oficial de la DAJ la despuntó William Vargas Conrado. El 29 de marzo las fuerzas especiales de la policía irrumpieron en su casa situada en Reparto Las Colinas, calle Pasaje las Rosas, en la cual funcionaba un taller de pintura y enderezado, donde según el relato, construían las caletas a los automóviles adquiridos por los Fariñas.

Por su parte el tercer testigo hizo un recuento de los allanamientos a las propiedades de Pedro Fariñas. En un condómino que el acusado alquilaba, la policía encontró 25 proyectiles marca Remington, una moto roja y un carro marca Volvo con placa guatemalteca (PC6457K) con una cavidad en el tablero delantero, que fue identificada por los expertos como una caleta.

El pasado 24 de marzo las autoridades volvieron a irrumpir en otra propiedad de Pedro Fariñas situada en las Colinas, calle Santa Cruz, casa K14. Aunque el acusado no se encontraba en el inmueble, fue decomisada una escopeta AKA, estados de cuenta, una escritura guatemalteca del carro Volvo a su nombre y vauchers  de tarjetas de crédito. Sin embargo, fue cinco días más tarde que lograron capturar a Pedro en casa de un individuo llamado Walter Zavala en Reparto las Colinas, junto con Hugo Jaen.

En el Elite

Una de las pruebas más significativas presentadas por la Fiscalía fue una pesa electrónica con capacidad límite de 200 gramos, incautada en el Elite, donde los relatos indican que la organización se reunía en un cuarto VIP a urdir los movimientos ilícitos, y Hugo Jaén vendía droga por menudeo a “clientes importantes”. No obstante, el testigo no pudo contrarrestar la defensa del abogado de Jaén que exigió pruebas sobre si su cliente vendía cocaína al menudeo.

En el Night Club los oficiales decomisaron 101 cajas de documentos que están siendo estudiadas por la Unidad Económica de la PN. En la casa de Henry Fariñas, en carretera sur, Serranías, encontraron documentos que ligan al cabecilla con el Elite. Fariñas también tenía propiedades en Jardines de Veracruz en Managua, y en una de ellas los detectives encontraron escrituras que corroboraban el nexo con Juan Ramón Reyes Sevilla, el testaferro, con el traspaso no sólo de la finca en Nueva Guinea, sino que de otros bienes.

El sondeo policial condujo a los policías a allanar el 29 de marzo, a las 11 y 20 am, una propiedad en el kilómetro 19 y medio carretera a Masaya, a nombre de Pedro Fariñas, la cual supuestamente servía para guardar la droga, dado su estructura dotada de un “muro perimetral de cuatro metros de alto enchapado en piedras”, detalló otro testigo. 

Un día antes, el 28 de marzo, la libertad se le acabó a Henry Fariñas. Fue apresado en el Aeropuerto Nacional Augusto C. Sandino cuando se dirigía a Guatemala. Lo acompañaban 4 teléfonos inteligentes, 16 tarjetas de crédito, cédulas nicas y chapinas, y un acta de condena número 0121-12, de Juan Carlos Osorno y Fulvio Ochoa Soza encontrados culpables de trasegar 2 mil 400 kilos de heroína. 

La segunda sesión del juicio inició a las 3:30 pm y se suspendió a las 9:30 pm por una torrencial lluvia acompañada de tormenta eléctrica.

Defensa reclama por relación testigos-jueza


El abogado de Henry Fariñas y sus hermanos Pedro y Karla, además de Hugo Jaén, Carlos Javier Chavarría, se mostró molesto con la actitud del primer testigo policial que se negó a contestar sus preguntas, aduciendo que no podía entrar en detalle porque él era solo organizador de las distintas investigaciones.

“No es posible que aquí el coordinador de investigaciones venga a decir yo no sé, lo va a decir el testigo siguiente. Él no sabe dar razón de su dicho. Entonces qué valor probatorio le pude dar a un testigo que dice que coordinó, que dirigió, que recibió toda la información si se limitó a responder el que siguiente va a responder”, se quejó el abogado.

A la vez dijo que la defensa ha estado limitada, pues los “testigos cada vez que van a decir algo quedan viendo a la juez para que les dé permiso; y la juez le ha hecho el trabajo a la Fiscalía aceptando casi toda las objeciones”.

Chavarría hizo énfasis en la pesa presentada por la fiscalía y defendió a su acusado, aduciendo que la pesa electrónica no sólo puede ocuparse para pesar droga. “La utilizan los joyeros, los prestamistas para pesar oro”, aseveró el defensor.

Farinas desconectado del poceso

El principal acusado Henry Fariñas durante el juicio lució como desconectado de la realidad. Con la cabeza apoyada sobre la pared la mayoría del tiempo, y rara vez se sobresaltó cuando testificaban en su contra como el resto de implicados. Esto según su defensor Chavarría, se debe a que Fariñas está afectado psicológicamente por estar confinado solo en una celda.

“Mi representado ya está mal. Como está solo encerrado está presentando problemas psicológicos, ya no tiene coherencia. Si ustedes lo ven allí verán que está apagado. He pedido que lo manden al forense y no lo han mandado en la DAJ”, dijo Chavarría.

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