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Líder sindical hospitalario dice: “Porras quiere borregos”

Denuncian al “porrismo” en León

• Carta de despido es la respuesta a los trabajadores que se suman a huelgas en defensa de sus derechos

Carlos Salinas Maldonado | 12/5/2010
@CSMaldonado

“Gustavo Porras quiere volver al sindicato único dictatorial”. Con esa afirmación el secretario general de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetrasa) de León, Juan José Altamirano López, denuncia el acoso al que son sometidos los sindicatos independientes de esa ciudad de Occidente por parte del diputado Porras, líder de los sindicalistas afines al oficialismo y quien, según Altamirano, pretende “destruir” a las organizaciones de trabajadores que no se apegan a las exigencias del Gobierno del presidente Daniel Ortega.

Altamirano es médico y cirujano de la Sala de Emergencias del Hospital Escuela Óscar Danilo Rosales (Heodra), el principal centro sanitario de León, que se enfrenta a serios problemas estructurales como la falta de personal, la escasez de equipos e implementos médicos y las malas condiciones de la infraestructura; a lo que debe unirse la controversia desatada entre los sindicalistas que se llaman independientes y los leales al denominado “porrismo”, término usado por el analista Onofre Guevara para denominar la manipulación que el diputado del Frente Sandinista hace con los movimientos sindicales, con el fin de controlarlos.

Destruir sindicatos opositores

“Gustavo Porras se ha puesto a manipular conciencias desde el punto de vista sindical. El objetivo es hacer desaparecer al sindicalista democrático e independiente. Quiere destruirlo, acabarlo, volver al sindicato único. Ya no estamos para eso, aquí tiene que haber diversidad --dos que piensen diferente-- para que esto progrese. Y si nos ponemos hablar de un único sindicato, estas hablando de un dictador”, afirma Altamirano.

El líder sindical leonés asegura a Confidencial que Porras y sus sindicatos presionan a los trabajadores independientes para evitar que afecten la imagen del Gobierno, cuyo discurso oficial se basa en loas a los trabajadores y movimientos sindicalistas. Altamirano dice que Porras “manipula” la conciencia de los trabajadores.

“Gustavo Porras se ha puesto a manipular conciencias desde el punto de vista sindical. El objetivo es hacer desaparecer al sindicalista democrático e independiente. Quiere destruirlo, acabarlo, volver al sindicato único”, dice. “Ya no estamos para eso, aquí tiene que haber diversidad, dos que piensen diferente para que esto progrese. Y si nos ponemos hablar de un único sindicato, estas hablando de un dictador”, afirma el sindicalista.

Amenazas de despido

Altamirano denuncia que el “porrismo” usa la amenaza de despido para controlar a los trabajadores ajenos a los sindicatos oficialistas.: aquellos que osan sumarse a alguna huelga o alguna acción contra la patronal reciben como respuesta una carta de despido, dice.

“Es una inyección de miedo, terror, que le han puesto a nuestros trabajadores. Hay muchos que ni huelga de brazos cruzados quieren hacer, porque al ratito te está llegando una carta de despedido”, explica. Y si los trabajadores tratan de apegarse a las leyes laborales, la respuesta oficial es tan dura que termina con la humillación.

Para Onofre Guevara, Porras ha encontrado en la grave situación económica del país y el aumento en los índices de desempleo el contexto perfecto para ampliar su influencia sobre los trabajadores.

“Las condiciones concretas en las que los trabajadores pueden desplegar una actividad reivindicativa están sujetas al puesto, al trabajo. Y ése es el mecanismo que utiliza un dirigente oportunista: el empleo, porque quedarse sin empleo no es nada halagador. No es que los trabajadores crean plenamente lo que les dice el líder, sino que aceptan lo que les dice porque es una forma de defender su salario”, explica.

Irrespeto a las leyes

Y bajo ese contexto de presión y control de nada valen las leyes, dice Altamirano, porque los derechos de los trabajadores son irrespetados por las autoridades encargadas de velar por ellos. “No funciona si vos luchas, aplicas todas las leyes, porque Porras y el Ministerio del Trabajo se llevan bien y te vuelan la cabeza. No respetan el Estado de Derecho”, explica.

¿Hay una salida a ese afán del oficialismo de controlar a los trabajadores? Para Guevara la clave está en que los sindicatos sepan mantener su autonomía, lo que en las condiciones actuales no es fácil por el control que ejerce el Estado en esos movimientos. “Quieren ser el sindicato único y que la gente los siga como borregos”, agrega, por su parte, Altamirano, para quien la única solución es que los trabajadores se mantengan “firmes” ante las presiones del Gobierno. “Nosotros no vamos a ser cómplices nunca de eso”, dice el líder sindical leonés.

Comentarios

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Willy

Este jefe de turbas es solamente un monigote de la pareja presidencial pero un monigote con beneficios este senor porras es de los osos que estaban dormidos y desperto despues de las elecciones del maldito pacto obvio los sandinistas no quieren a nadie en su banera creenque nicaragua es su hacienda y el pueblo los peones que Dios bendiga mi tierra God bless Nicaragua

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