Imagen y texto en una sola obra, contando dos cosas distintas. Y mejor aún: una no se entiende sin la otra. En lo anterior radica la naturaleza del álbum ilustrado, género artístico que consiste en una visión amplia de lo que es una ilustración contemporánea aplicada en formato de álbum.
Durante un mes completo, a partir del pasado 7 de mayo, el Centro Cultural de España en Nicaragua, CCEN, está presentando una serie de historias infantiles contadas en este formato artístico, no sólo con el fin de dar a conocer este tipo de arte poco conocido, sino también de lograr una mejor comprensión y aprendizaje del acto de leer.
La exposición, que se encuentra en la Alianza Francesa y a la cual puede acceder gratuitamente cualquier persona interesada, cuenta con ilustraciones de cuentos elaborados por reconocidos artistas de Argentina, España y México, a cargo del ilustrador y curador español Rafa Vivas.
Abogado de profesión que compagina su trabajo académico con la ilustración de libros infantiles y juveniles, comentó en una entrevista brindada a Confidencial, que la idea del álbum ilustrado es que la imagen cobre vida propia y cuente la historia.
“El lector se puede estar enterando de lo que ocurre en la narración, además por lo que dice la imagen, de tal manera que separados no se entenderían. Si vemos solo la imagen por un lado, o solo el texto, la obra quedaría incompleta”, comentó Rafa.
Además, quien profesa el arte de la ilustración puede generar su propia narrativa a través de la imagen. “Un regalo del cielo” de Elena Odriozola, uno de los cuentos que se está exponiendo de lunes a sábado a partir de las 9:00 am, por ejemplo, cuenta lo que ocurre a un bebé humano y a un bebé oveja que se pierden al mismo tiempo en lugares cercanos. El bebé humano acaba siendo recogido por la mamá oveja y el bebé oveja acaba siendo recogido por la mamá humana.
Pero la ilustración de este cuento dista de lo que refleja el texto, cuando la primera deja planteada la posibilidad de la duda de que el bebé humano esté feliz con su mamá humana, después de haber pasado una larga temporada con la mamá oveja.
Un ilustrador no adorna
Para Vivas, quien ha ganado algunos premios en España (Segundo Premio Ciudad de Alicante, Mención Especial del Jurado en el Premio Apel.les Mestres y Primer Premio Internacional Cabildo de Gran Canaria), piensa que “el protagonismo de la ilustración es mucho mayor que un mero libro que tiene ilustraciones porque existe una relación entre el texto y la imagen que es diferente de cualquier otro libro, en donde la imagen deja de ser una descripción de lo dice el texto para pasar a ser una ilustración narrativa”.
En ese sentido, Vivas es de la opinión que pierden una gran oportunidad aquellos artistas que se limitan exclusivamente a hacer su tarea de decoración de un libro, porque lo que se pretende es que el ilustrador “sea ambicioso, que cuente más, no solamente que sea una persona que adorna”.
¿Cómo se hace un álbum ilustrado?
Uno puede formularse esa pregunta después de indagar un poco sobre este género artístico. Según Vivas, el proceso es un tanto complejo.
“Hay dos tipos de situaciones posibles: la primera es que el ilustrador tenga su propia historia y la segunda posibilidad es que la historia le venga dada. Esto último es lo más habitual y más difícil de hacer, porque es más difícil que haya química. Cuando la historia te viene dada, te guste o no tienes que hacer las ilustraciones para ese texto”, comenta el ilustrador, quien en el año 2007 creó, junto con la ilustradora Nati Rodríguez, la Escuela de Ilustración de Libros Infantiles, Ilustrarte.
El problema en este arte, de acuerdo a Rafa Vivas, puede surgir cuando quien hace el texto lo entrega al ilustrador demasiado trabajo y detallado, pues limita al ilustrador en su capacidad creativa al no poder mutilar, por lo general, parte del texto que bien se podría explicar en una imagen.
De ahí que “es mucho más fácil crear una obra magistral cuando coincide en la misma persona la autoría del texto y las ilustraciones”, dado que cuando el texto ya está escrito y es invariable, “esa relación tan íntima entre imagen y texto se ve perjudicada”.
Muchas editoriales, en ese sentido, prefieren que tanto ilustrador como escritor, trabajen de forma independiente e incluso hasta en el anonimato, para evitar vergüenza frente a posibles decepciones de uno u otro artista.
Para finalizar, Vivas comenta que el ilustrador tiende a contar una historia, si no distinta, por lo general más rica y detallada que lo que dice el texto, dado su carácter gráfico, pero esto la gente muchas veces no lo nota. “Nos interesa esa condición del ilustrador como autor y su capacidad de lanzar un mensaje, que por lo general pasa desapercibido”.
Cuándo y dónde ir
La exposición “Dibujame un cuento” estará disponible hasta el 5 de junio en horarios de lunes a viernes, de 9 am a 12 m y de 2 a 8 pm y los sábados de 9 am a 12 m y de 2 a 5 pm.
Los y las asistentes podrán hacer visitas guiadas por la exposición y participar de talleres sobre el tema, como el taller de títeres que impartirá Mario Martínez los días 15 y 29 de mayo, así como el taller “Los libros se leen y se cantan” que estará a cargo del cantautor de música infantil Mario Montenegro, los días 22 de mayo y 5 de junio.
La entrada es totalmente libre y gratuita y el lugar de la exposición: la Alianza Francesa en Managua.
