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¿Cuál es el compromiso de las universidades?

Guillermo Rothschuh Villanueva | 14/2/2012

"Solo quien actúa, aprende"

Nietzche

Con el advenimiento de la sociedad del conocimiento, las universidades crecieron a ritmo exponencial. Muchas ni siquiera cumplen los requisitos mínimos que deben tener los centros de enseñanza superior. La mayoría son hijas de la improvisación. Sin instalaciones adecuadas, laboratorios y bibliotecas, siguen multiplicándose como hongos a lo largo y ancho del país. Otras han renunciado a sus compromisos con la sociedad nicaragüense. ¿Cómo justifican ante su alumnado y el país que en momentos que se debatía la validez de la sentencia de la Corte Suprema de Justicia declarando inconstitucional el Artículo 147 de la carta magna muchas optaron por el silencio? ¿Es legítimo que las escuelas de periodismo o carreras de comunicación permanezcan insensibles ante la entrega sesgada de las licencias de radio y televisión? Las humanidades han sido expulsadas o han venido siendo reducidas a la mínima expresión.

La función fundamental de la escuela, apunta Gramsci, consiste en acercarnos a la vida. Entre sociedad y universidad no debería existir ninguna dicotomía. Esa desesperación que sienten por formar cuadros para los negocios, banca y comercio, debería normar su conducta en todos los órdenes de su quehacer educativo. La discusión acerca de no perder nunca de vista el horizonte del ser humano, jamás se va alcanzar mientras no ofrezcan respuestas a las necesidades más apremiantes de los sectores más empobrecidos. ¿Su papel debe reducirse a la formación de técnicos con altas calificaciones, sin preocupación alguna por las inequidades económicas, educativas, sociales y culturales existentes? ¿Se rompió para siempre el cordón umbilical que ligaba a las universidades con la manera como se administraba la cosa pública? ¿Nada tienen que decir al respecto?

Con mucha ingenuidad, el director de una prestigiosa universidad que recibe el 6%, me manifestó que las autoridades de esa institución habían prohibido manifestarse en público sobre las elecciones de autoridades nacionales. A renglón seguido me dijo que todo el año académico 2011 estaría orientado a la educación en valores. ¿Cómo se atreven a enseñar valores a sus estudiantes cuando renuncian a tomar posiciones sobre el destino inmediato del país? ¡Ustedes sí que son valerosos! Las universidades han tendido a enconcharse. Su enclaustramiento es deliberado. En otras, sus máximas autoridades asumen abiertamente posiciones partidarias. Apropiarse de un solo discurso empobrece el horizonte de formación académica del estudiantado. Una universidad que no delibera públicamente debilita su existencia. El encerramiento herrumbra las ideas, las enmohece y petrifica.

¿Cómo interpretar la expresión del sacerdote jesuita Xabier Gorostiaga, cuando estando al frente de la UCA afirmó angustiado que las universidades estaban formando profesionales exitosos para sociedades fracasadas?  Su advertencia continúa teniendo validez. Las universidades deben revisar a fondo los supuestos que les sirven de pivotes. La entronización del mercado como paradigma dominante, ha repercutido negativamente en su discurrir académico. La formación de mano de obra para el mercado, les ha hecho perder de vista la importancia de formar profesionales con sentido crítico y éticamente responsable. ¡El dinero como único horizonte! Desde hace rato las universidades perdieron el rumbo. ¿Por qué no examinan con rigor las causas que propician el ingreso masivo, año con año, de sus graduados en el enorme bolsón de desempleados?

El emprendedurismo y las alianzas con los sectores productivos, debe ir acompañada de un análisis exhaustivo sobre si el país requiere de centros de educación superior sin las credenciales adecuadas. ¿En verdad Nicaragua necesita de más de treinta escuelas de derecho? ¿En qué se diferencian unas de otras? ¿No urge más bien ampliar los cupos en medicina, odontología, enfermería y veterinaria? La acreditación de las universidades continúa siendo asignatura pendiente. En nombre de un liberalismo mal entendido, siguen abriéndose universidades que no responden a las exigencias del país. Con mucho esfuerzo económico grandes contingentes de jóvenes ingresan en la búsqueda de una formación sólida y consistente que muchos centros de educación superior están muy lejos de ofrecer. ¿Esta situación no amerita la presencia inmediata e impostergable del organismo de acreditación?

La controversia sobre las aportaciones del Estado en la educación superior, secundaria y primaria, resultará bizantina si no se realiza con un verdadero propósito de enmienda. Lo costoso de la educación superior exige una aproximación desprejuiciada en el análisis de los señalamientos que contradicen y rechazan los montos invertidos en este sector educativo, igualmente examinar sin anteojeras la propuesta de incrementar el aporte estatal en la educación primaria. Estos dilemas no se saldaran mientras no se haga un estudio que atienda más a las necesidades actuales y no a las disputas que sostienen distintos sectores políticamente interesados. Las universidades deben darse cuenta que el abandono de sus compromisos sociales, ocurre en momentos que más se requiere del examen y valoración de lo que ocurre en Nicaragua. Una omisión lamentable.

¿Las carreras de ingeniería están o no capacitadas para colaborar en poner fin al caos que origina la saturación vehicular capitalina? ¿Podrían dar sus luces para encontrar salidas satisfactorias a los continuos reclamos de los dirigentes del transporte urbano? Las escuelas de ecología y recursos naturales no se han pronunciado en torno a los efectos provocados por la construcción de la carretera emprendida por la señora Laura Chinchilla. Tampoco las escuelas o carreras de economía han dicho nada en torno al costo de la canasta básica y a los planteamientos del sector obrero sobre el salario mínimo. ¿El incremento en los costos de los combustibles es ajeno a su proceso de formación académica? ¿Nada tienen que decir al respecto? ¿Su silencio en temas vitales en la vida de los nicaragüenses es compartida por el estudiantado? ¿Se lo han preguntado? Las universidades solo a riesgo de perder su identidad pueden continuar ajenas a todo lo que a

Comentarios

1
Oscar Tinoco Ch

La educacion en Nicaragua esta desvinculada de la realidad Nacional e Internacional en la mayoria de los casos,la mayoria de los profesionales no tienen ni idea de lo que van hacer en la practica con sus carreras y el Sector privado de est pais en su mayoria poco desarrollado no tiene interes en ayudar en ese sentido .-En resumen la educacion en NIcaragua es un caos y son pocas las voces que se levantan para buscar su mejora de manera inmediata sino Dios salve a Nicaragua.-

Soy INgeniero Mecanico con mas de 35 años de trabajar en este atribulado pais y seria bueno actuar de inmediato por que el tiempo nos esta comiendo y les aseguro que mucha gente con experiencia puede ayudar en este asunto.-Sin una educacion de calidad estamos casi medio fritos en este mundo que cada dia cambia su tecnologia en los paises desarrollado.-

Con toda la educacion del mundo para no ofender a nadie el Gobierno no se preocupa por esta situacion que a largo plazo creara mayores desiguladades Sociales y meno desarrollo al pais,por no decir el incremento de la probreza extrema.-

Oscar Tinoco Chavarria

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