Las fértiles tierras chontaleñas (y del Caribe norte), ‘preñadas’ de metales preciosos, siguen atrayendo a inversionistas canadienses interesados de participar en su explotación, especialmente en un momento como éste, en que el precio del kilo de oro ha tenido un crecimiento del 23%, al pasar desde los U$24,861 con que comenzó el año, hasta los U$30,577 en que cerró el mes de noviembre.
Eso atrajo a una nueva empresa, que opera en el municipio de Santo Domingo, y se denomina Corazón Exploraciones S.A., subsidiaria de la canadiense Corazón Gold Corp., instalada en Nicaragua desde el año pasado, buscando vetas de oro que justifiquen una inversión mayor a la que ya han hecho.
Alejo Bermúdez, Gerente Administrativo de la compañía en Nicaragua, dijo que la entidad ha invertido alrededor de U$6.5 millones en adquisiciones, exploraciones y relaciones con la comunidad, y están listos para invertir más, a sabiendas que “este es un trabajo a mediano y largo plazo, que puede requerir de 3 a 10 años para comenzar a dar frutos”.
El canadiense Patrick Brauckmann, Presidente de Corazón Gold Corp, explica que la empresa está dispuesta a esperar tanto tiempo, y a invertir tantos recursos, porque saben que es seguro que encontrarán oro en Santo Domingo.
“En Chontales se cruzan todas las vetas de oro que hay en Nicaragua”, aseguró.
Recordando que “no todo lo que brilla es oro”, Bermúdez detalló que la empresa está realizando estudios geológicos y prospecciones para determinar con certeza qué es lo que hay en la concesión de 650 hectáreas de extensión en la que están trabajando.
“Estamos identificando el comportamiento de las vetas, la cantidad y calidad del oro existente, y la composición metálica” de los yacimientos de la zona, añadió.
Angélica Calderón, Coordinadora de Relaciones Comunitarias, dijo que al final de las prospecciones, la empresa tendrá que decidir si comienza a extraer, o si vende la información recabada a alguna empresa minera. “Depende de lo que se encuentre”, aseveró.
Buenas relaciones
Los funcionarios que hablaron en nombre de la minera hicieron énfasis en las buenas relaciones con la comunidad circundante, en la que están invirtiendo alrededor de C$2.5 millones en obras entre las que destacan fuentes y sistemas de agua potable, así como la nivelación del terreno del estadio municipal de béisbol.
Otros proyectos incluyen la limpieza del río, actividades de educación ambiental y reforestación, capacitación a las familias para enseñarles el valor del ahorro, proyectos de apoyo a la mujer, además de inversiones en salud, deportes, educación, y apoyo a la delegación de Policía, y al juzgado local.
De todas ellas, la relación estratégica es la que Corazón mantiene con los 232 socios de la Cooperativa de Pequeños Mineros de Santo Domingo, que es la dueña de la concesión de 650 hectáreas sobre la que está trabajando la empresa.
Bermúdez explicó que negociaron con los cooperados, con quienes arreglaron la venta de la concesión en U$5.5 millones, de los que ya hicieron dos pagos por U$500,000 y U$2.5 millones, debiendo entregar la diferencia en abril del 2012.
A las sumas pagadas, deben añadirse los U$3.8 millones gastados en exploración de esta área en particular, pero las previsiones indican que las sumas seguirán creciendo, especialmente cuando terminen de concretarse las gestiones que se hacen para conseguir dos concesiones más: una de 4,000 hectáreas y otra de 8,000, de las que ya tienen los respectivos avales municipales, por lo que ya sólo esperan la resolución del Ministerio de Energía y Minas.
Adicionalmente, Corazón espera recibir la autorización para explorar 3,200 hectáreas en Comalapa, de las que sólo está pendiente que la decisión del MEM aparezca publicada en La Gaceta.
Ganancias ‘in crescendo’
Quien haya invertido en oro hace apenas 23 meses podría estar contando ganancias de 66.7%, toda vez que el kilo de ese preciado metal pasó de cotizarse en U$18,340.69 en enero del 2009, a U$30,577.63 en noviembre del 2011, según datos del Centro de Trámites de las Exportaciones, (CETREX).
Ese crecimiento vertiginoso de los precios, aunado a mayores extracciones del metal, permitió que Nicaragua pasara de exportar U$96.9 millones en el 2009, a U$222.2 millones en el 2010, lo que representó un crecimiento del 129%. En términos de volumen, el país incrementó sus exportaciones en 3,494.1 toneladas métricas, lo que equivale a 66% de aumento.
La tendencia a seguir imponiendo récords continuó con fuerza en el 2011, a tal punto que al mes de noviembre ya se habían exportado casi U$106 millones más que en todo el año precedente. De seguir esa tendencia, el 2011 podría cerrar con U$373.3 millones en ingresos, y 12,024.9 toneladas métricas de riqueza dorada.
