Los indicadores delictivos en Nicaragua muestran una tendencia de deterioro en el periodo comprendido entre 1998-2010, al registrarse mayores tasas delincuenciales en contra de las personas y en contra de la propiedad, sin embargo esta creciente violencia delictiva también impacta al resto de Centroamérica y, de forma más profunda a los países del Triángulo del Norte, enfatiza el Informe “Seguridad Ciudadana 1998-2010/Nicaragua: Riesgos, Retos y Oportunidades”, que presentará hoy el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El documento, de más de 200 páginas, muestra una radiografía bastante amplia sobre la evolución de la delincuencia y el tema de la seguridad ciudadana en los últimos 13 años, periodo durante el cual Nicaragua y la región centroamericana han vivido y enfrentado intensos y complejos procesos políticos y sociales, en el que intervienen nuevos actores, entre estos, el crimen organizado.
Entre los principales hallazgos de la investigación, a cargo del Comisionado General en retiro Juan Bautista Lara, está el incremento de la tasa de homicidios, que pasó de 10 casos por 100,000 habitantes en el periodo 2000-2002, hasta 14 casos por 100,000 habitantes en 2009.
Sin embargo, cabe señalar que a diferencia de otros países vecinos, la mayoría de los casos registrados de homicidios –9 de cada 10—se cometen en Nicaragua sin que exista un nivel de organización y planificación. En ese sentido, los asesinatos tipo “sicariato” hasta hace pocos años no existían y hoy son bajos. Pero, se percibe que es un fenómeno creciente.
En términos territoriales, la mayor incidencia de homicidios se registra en Matagalpa, Managua, Río San Juan, Chontales, Jinotega, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), donde la tasa media es superior a la nacional. O sea, oscilan entre 16 a 21 por 100.000 habitantes.
La tasa de homicidios es un indicador clave en el balance delictivo de 13 años (1998-2010), ya que es uno de los delitos que registra menor índice de “cifra oscura” (que no se denuncia). La institución, Policía Nacional, viene registrándola estadísticamente desde 1980-1981.
Nicaragua frente a los vecinos
El incremento de la tasa de homicidios, de 10 casos a 14 casos por 100,000 habitantes, resulta preocupantes, pero cabe señalar que Nicaragua registra una de las tasas de violencia criminal más bajas de Centroamérica y un grado de evolución de la delincuencia relativamente menor, comparable a Costa Rica y Panamá. Y, muy distante de los otros países de la región: El Salvador, Honduras y Guatemala, de acuerdo a la investigación.
En efecto, de acuerdo al documento, la evolución de la delincuencia en la región centroamericana muestra distintos niveles de complejidad. El grado de evolución puede definirse en cuatro niveles: bajo, medio, alto y crítico. ¿En qué nivel se ubica cada uno de los países centroamericanos?, eso depende de la tasa de homicidios registrada, del tipo de delincuencia que actúa y predomina (local, nacional, transnacional) y, de la capacidad de respuesta del Estado.
De acuerdo a los indicadores registrados y el balance de los expertos, Nicaragua, Costa Rica y Panamá se ubican en el nivel “Medio”, al tener las tasas de homicidios más bajas de Centroamérica y al registrar el accionar de una delincuencia local y extraterritorial que afecta el patrimonio, la vida y la convivencia, pero donde no prevalece el crimen organizado y se conserva intacta la capacidad de respuesta del Estado frente al problema social. Además, hay pleno control sobre el territorio nacional.
En el nivel “Alto”, en cambio, se ubican El Salvador y Honduras, países del norte donde la tasa de homicidios es superior (más de 20 casos por 100,000 habitantes) y predomina el accionar de una delincuencia local, nacional e internacional que afecta todos los ámbitos y provoca desconfianza en las instituciones. Además, el Estado ve limitada su capacidad y eficacia en algunas partes de los territorios y se enfrenta a una creciente violencia urbana, rural y de pandillas.
En el nivel “Crítico” se ubica Guatemala, donde convergen y actúan con beligerancia y eficacia la delincuencia local, nacional y transnacional, afectando todos los ámbitos de la vida guatemalteca, entre éstos, el deterioro de las instituciones públicas y la confianza entre la población.
Hoy martes 29, en un acto oficial a celebrarse en el centro de convenciones Crowne Plaza, el PNUD presentará oficialmente la investigación ante los principales jefes y mandos de la Policía Nacional.
