Como todos los años, el Festival de Cine Francés nos deleita con proyecciones en celuloide de filmes de reciente manufactura. No podría ser de otra forma, considerando que Francia es el país mas cinéfilo del mundo. Seis comedias y un documental se rotarán del 23 de noviembre al 7 de diciembre en los Cinemas de Galerías Santo Domingo.
“Mujeres al Poder” (Potiche) es un ejercicio de rescate y apropiación de estilos y lenguajes desfasados. Se inscribe en la misma escuela de “Far from Heaven” (Todd Haynes, 2002), que emula el melodrama technicolor de Douglas Sirk; y las fantasmagóricas alegorías biográficas de Guy Maddin, al mejor estilo del cine silente. Esta película homenajea un género modesto: la farsa de raíces teatrales, tan popular en los setentas. Imagine la versión original de “La Jaula de las Locas” (Edouard Molinaro, 1978). Desde la música hasta la tipografía del título, pareciera que estamos viendo un filme rescatado del fondo de una bóveda de archivo. Es notable la disonancia de ver a Catherine Deneuve y Gerard Depardieu en el otoño de sus vidas, como si una máquina del tiempo los hubiera trasladado mágicamente al pasado. El shock no dura mucho, porque el director Francois Ozon se compromete en cuerpo y alma con el material. No toma el modelo con distanciamiento irónico, sino que con profundo respeto. El resultado es una comedia ligera como merengue, que oculta bajo sus afectaciones estilísticas un mensaje de reinvindicación femenina a tono con el presente.
Suzanne (Deneuve) es la esposa-trofeo de un insoportable hombre de negocios, Robert (Fabrice Lucchini). Una huelga y un inoportuno infarto dejan al patán fuera de combate, y Suzanne debe salir de su jaula de oro para tomar las riendas del negocio familiar: una fábrica de paraguas - en un cariñoso guiño a “Los Paraguas de Cherbourg” (Jacques Demy, 1964), primer gran éxito de Deneuve. Eso implica buscar alianzas con el político sindical Maurice Babin (Depardieu), enemigo de clase con quien la bella burguesa compartió una aventura de juventud. La fábula de empoderamiento no se limita a lo profesional. En su manera discreta, Suzanne también ha reivindicado su libertad sexual, y hasta el izquierdoso resiente que ella se salga del molde idealizado. Su revolución personal ya había empezado desde mucho tiempo atrás. Más allá de su mensaje feminista y su impecable manufactura, “Mujeres al Poder” restaura la dignidad de la comedia para adultos.
“Un Loco Amor” (Pierre Thoretton, 2010) puede ser el título más sustancial de festival. Pierre Bergé, hombre de negocios que fuera pareja y socio del diseñador de alta costura Yves Saint Laurent, rememora la historia de ambos mientras organiza la subasta de los objetos de arte que amasaron en su vida común. Esta no es una vanidosa hagiografía, o una chismorrienta explotación de celebridad – aunque si verá ropa hermosa, y a Bianca Jagger entre otras estrellas - .
La película mezcla material de archivo con entrevistas para delinear los altibajos de una relación funcional en un negocio singular: los grandes triunfos, las demandas de manejar una casa de moda, los excesos de sustancias en los setentas, la depresión que aquejaba al diseñador. La minucia del privilegiado estilo de vida es dispensada sin paroxismo. Vemos un vívido retrato del hombre y su época. Entre telones, se destila una compleja reflexión sobre los temperamentos involucrados en el arte y los negocios, la vida creativa y la muerte. La subasta se revela como el triunfo final de Bergé. Lo que para el diseñador era el aplauso del público al final de un desfile, para Bergé es el incesante golpear de los mazos. Pero las exorbitantes sumas que vocean los subastadores no se registran como escandalosa prueba de la codicia capitalista del mundillo de los coleccionistas. La subasta es el sacrameto final que une a la pareja.
No he podido ver las otras películas, pero llama la atención la nueva de Bertrand Blier. El iconoclasta crítico social de la irreverente “Les Valseuses” (1974) y la ganadora del Óscar “Saquen sus Pañuelos” (1978) presenta a Jean Dujardin – quien acaba de ganar el premio a Mejor Actor en Cannes por “El Artista” - como un alcohólico que recibe a Albert Dupontel como una manifestación antropomórfica del cáncer que lo aqueja, en “Una Visita Inoportuna” (Le Bruit des Glacons, 2010). Cédric Klapisch enrola a Karin Viard – también presente en “Mujeres al Poder” - para interpretar a una desempleada que se enreda con el ejecutivo que la envió al desempleo. Y quedan aún más placeres por descubrir. Consulte la cartelera en la sección 15 Tour de Cine Francés de la página web de Cinemas

Comentarios
Hola Juan
Minimo te vas a reir, pero brother, trata con mas respeto al que no tiene tu talento para criticar el cine, tu reseña de Amanecer fue grosera, seguramente tenes amigos y amigas que les gustó, no lo consideres tontos