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Uno de los más grandes pintores latinoamericanos del siglo XX

Morales el artista: un nicaragüense universal

• Genio, talento extraordinario, disciplina y tenacidad lo llevaron a la cima del arte mundial.

Alvaro Navarro | 18/11/2011
@NavarroNewsNic

Considerado una de las figuras más notables de las artes plásticas de América Latina en el siglo XX, Armando Morales deja un profundo vacío entre sus colegas nicaragüenses, expresaron Juanita Bermúdez, directora de la Galería Códice y los pintores Alejandro Aróstegui y Oscar Pérez de la Rocha, quienes comparecieron en el programa televisivo Esta Noche.

Armando Morales, ganador de varios premios de bienales internacionales en América Latina, París y Estados Unidos es admirado por su extraordinario talento, disciplina y tenacidad que lo situó en la cumbre del mundo artístico.

Morales, el ser humano

Juanita Bermúdez, quien se dedica a la promoción del arte y la cultura nicaragüense definió a Armando Morales como “un ser encantador y un hombre que amaba la vida”, quien mostró en sus obras una pasión por el Lago de Granada y las escenas lacustres, los paisajes, la brisa y las olas, así como las mujeres desnudas y semidesnudas en bicicletas.

Alejandro Aróstegui, fundador del Grupo Praxis, se mostró impactado por la noticia, al tiempo que reconoció a Morales como “el símbolo de toda la historia del arte en Latinoamérica, es un nicaragüense que pudo escalar niveles superiores que no nos imaginábamos, con Armando Morales sabíamos que estábamos hablando de lo máximo en el arte latinoamericano y del arte mundial”, reafirmó.

Empeño y disciplina

Igualmente dijo que el pintor fue un estímulo para el resto de artistas nicaragüenses porque los hizo comprender que todo estaba al alcance, solo bastaba de uno mismo, de querer hacerlo y trabajar para lograrlo. “Su genialidad y la disciplina era única”.

La directora de Galería Códice identificó recordó cuando Morales alcanzó su mayor reconocimiento, a finales de la década del 60 cuando instaló su taller de pintura en Nueva York, pero luego se afianzó entre Londres y París, que “para mí fue su época donde él emergió y se proyectó como uno de los grandes pintores latinoamericanos”.

Con la exposición de sus pinturas de paisajes nicaragüenses y perfectos acabados anatómicos de la mujer, Morales participó en importantes ferias internacionales  y se codeó con los más conspicuos pintores de su época como Fernando Botero y Rufino Tamayo, rememoró Bermúdez.

Los artistas coincidieron en que aun cuando Morales fue discípulo del pincel y lienzo de Rodrigo Peñalba, fue su tesón lo que lo elevó a la cúspide del arte mundial, pues su educación artística “formal” fue de “entradas y salidas a la escuela”.

Sin embargo, su perfecto conocimiento del cuerpo femenino era impresionante y con facilidad exhibía su capacidad de mostrar los más finos detalles de las mujeres bañistas en las costas del lago Cocibolca.

La obra dispersa a un museo

Los artistas identificaron al menos a tres coleccionistas de la obra de Armando Morales, los cuales se encuentran entre Nicaragua, Costa Rica y Panamá, además de algunas pinturas que se localizan en pequeños museos de arte de la región, entre ellos el de la Fundación Ortiz Gurdián donde se pueden apreciar bellísimos cuadros, incluyendo una serie de la Saga de Sandino y otras litografías.

No obstante, todos opinaron que como muestra del reconocimiento que el país debe hacer a este orgullo nicaragüense, el Estado debería crear un museo donde se pueda reunir toda su creación pictórica, para que los estudiantes puedan tenerlo como centro de referencia y búsqueda información sobre este digno representante de Nicaragua ante el mundo.

Además, reclamaron que, pese a que las autoridades nacionales conocen quién era Morales, ni siquiera se hayan pronunciado o declarado al menos un día de luto nacional por su deceso.

Fuentes vinculadas a la familia del pintor revelaron que existe un plan para la creación de una Fundación Armando Morales conforme los deseos del artista.

Sugirieron también, que se difunda su obra, alcance y aportes, mediante la edición de libros que puedan incorporarse como materia de estudio en las universidades.

Armando Morales falleció el miércoles pasado en un hospital de Miami hasta donde llegó el sábado 5 de noviembre, procedente de Nicaragua en busca de tratamiento médica para atender secuelas en su salud producto de una caída sufrida el año pasado. Se espera que sus restos regresen al país la próxima semana y sus restos sean sepultados en un cementerio de Managua.

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