El FSLN jugó con ventaja no sólo en los aspectos políticos de la campaña electoral 2011, sino también en lo gastos económicos de campaña, como lo muestra el despliegue de recursos de que hizo gala el partido en el gobierno, comenzando por el gasto publicitario, que superó con creces el de sus adversarios de esta ocasión.
Fuentes empresariales calculan que el PLC y PLI habrían gastado unos tres millones de dólares cada uno en sus campañas, una suma considerablemente menor a la del 2006, en la que los presupuestos de campaña rondaban los 10 millones de dólares. “En cambio, el gasto de campaña del FSLN es incalculable, porque se mezclan las fuentes estatales, con las privadas y partidarias, pero el gato oficial puede ser unas diez veces mayor que lo que suma la oposición”, comentaron.
Junto al gasto de movilización, el de publicidad es el otro rubro que demanda mayores recursos de parte de los políticos en contienda. “Hay una forma indirecta de saber cuánto gastan los partidos en campaña, y es midiendo la cantidad de tiempo aire pautada en los medios de comunicación”, explicó Félix Maradiaga, ex consultor de la red “Ciudadanía por la Transparencia”, para quien “el PLC y el PLI han gastado un tercio de lo que gastaban en campañas anteriores, mientras que el Frente gastó tres veces más”.
Por su parte, Roberto Courtney, Director de Etica y Transparencia, dijo que para acercarse a una medición aproximada de lo que gasta cada entidad en contienda, lo que se hace es “medir el tiempo aire que contratan en TV, que es el gran rubro” de una campaña electoral, lo que le sirve de respaldo para estimar que “el Frente está gastando en una proporción de 15 a 1 contra los demás partidos”.
Una medición del Observatorio de Medios del Centro de Investigaciones de la Comunicación, (CINCO), efectuada el 27 de octubre pasado en horario de 7:00 am a 7:00 pm, encontró que “en 12 horas el partido de gobierno pautó 343 anuncios con una duración aproximada de 30 segundos cada uno, para un total de 172 minutos”.
De haberse cobrado según las tarifas reales que cobra cada canal, esas dos horas y cincuenta y dos minutos de anuncios habrían costado 33,123 dólares al partido de gobierno… ¡en solo 12 horas!
ALBA-Financiamiento
Más allá de las cantidades, el financiamiento de los partidos en campaña debe verse desde la óptica de la legalidad, especialmente cuando ninguno de ellos acostumbra ventilar en público el nombre de sus donantes y el tamaño de su “generosidad”, lo que incluye a los donantes extranjeros.
Según el artículo 103 de la Ley Electoral, “los partidos políticos o alianzas de partidos podrán recibir donaciones de ciudadanos nicaragüenses o extranjeros, dentro de los montos, límites y con arreglo a los requisitos y condiciones establecidas en esta Ley”.
El texto añade que “no podrán recibirla de instituciones estatales o mixtas, sean éstas nacionales o extranjeras. Las donaciones de instituciones provenientes del extranjero, se destinarán para la asistencia técnica y capacitaciones”.
Aunque es claro para cualquier ciudadano medianamente informado que la opulenta campaña electoral del FSLN refleja con precisión los inmensos recursos de que dispone gracias al ALBA, Roberto Courtney, opina que “es censurable que se permitan contribuciones anónimas y sin límites, en especial lo que Venezuela le entrega al FSLN”, prometiendo reflejar el hecho en un informe que están preparando.
Maradiaga por su parte, considera que el marco legal existente es insuficiente porque no puede evitar que dinero proveniente de la narcoactividad -o que de cualquier forma represente a intereses foráneos- afecte al sistema político nacional.
Otro elemento que está ausente es la regulación de los montos que se pueden colectar, de tal forma que nadie ofrezca un monto tan desproporcional que distorsione la campaña.
“No existen limitaciones a los montos que se pueden conseguir e invertir en campaña. En todo caso, las regulaciones más importantes son las que buscan controlar el financiamiento internacional, de tal forma que ni un gobierno extranjero ni una entidad extranjera cualquiera pueda donar dinero para la campaña, sino sólo para capacitación”.
El experto recordó cómo “Ciudadanía por la Transparencia” redactó un anteproyecto de ley que procuraba regular el financiamiento de la actividad política, en el que se recogían todas esas inquietudes, pero al final no prosperó.
Las cuentas del PLC
El diputado Carlos Noguera, Tesorero del PLC, dijo a Confidencial que esa entidad obtuvo U$2 millones en préstamos provenientes de la banca nacional, más contribuciones de afiliados, amigos y diputados, rechazando haber recibido dinero del FSLN. “Eso es parte de la campaña sucia para vincularnos con el gobierno, para que nos reste votos”, aseguró.
Al igual que sus pares en competencia, este partido liberal tampoco hará públicas sus listas de donantes porque “la gente pide que no se publiquen sus nombres, pero eso queda registrado, porque tenemos que darle cuentas al CSE, y los recibos llevan el nombre del donante”, aseveró.
Según Noguera, este año la campaña de su partido se hizo enteramente con recursos nacionales, pues “no recibí donaciones del extranjero, porque no hicimos campaña.
El parlamentario explicó que la mayor parte del dinero de la campaña (C$60 a C$65 millones) se usa en concentraciones, publicidad en radio y TV, movilizaciones, gorras camisetas y material promocional, más una reserva para lo que él llama “el Día D”.
Ese día –en realidad, casi toda la última semana- hay que tener dinero para pagar a unos 25,000 fiscales, movilizarlos, alimentarlos, y en general, asegurar la logística para que todo salga bien.
Después del “Día D”, y en dependencia de los resultados, queda pasarle la factura al CSE, para ver cuánto se recupera.
