El sector cafetalero nicaragüense está viviendo una época dorada, con ingresos que superan todos los récords históricos, lo que es especialmente bueno siendo que ocurrió en el “año bajo”, según lo explicó Juan Ramón Obregón, Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional del Café, (CONACAFE).
El cultivo del café se efectúa en base a un ciclo bianual, en el que a un año de buena cosecha le sigue otro de baja recolección del grano debido a factores climáticos y biológicos. Las estadísticas del Centro de Trámites de las Exportaciones, (CETREX), muestran que la caída en términos de volumen puede oscilar entre 16% a 18% entre un año “bueno” y el siguiente “malo”.
Pero en el 2011 se conjugaron dos fenómenos: el precio del café subió significativamente, marcando 53.02% para el café oro, que incluye la mayor parte de nuestras exportaciones, y 25.99% de incremento para el café procesado.
La otra es que el año “malo” no lo fue tanto, al reportarse un descenso de menos del 11% al comparar el comportamiento de las ventas al exterior hasta agosto del 2011, versus el mismo periodo del año pasado, por lo que hay que agradecer a la madre naturaleza.
Este ‘año cafetalero’, que termina el 30 de septiembre, estaba marcado como un “año bajo, en el que esperábamos cosechar 1.7 millones de quintales, pero sacamos 1.8 millones, y de hecho, exportamos 1,947,000 quintales”, explicó Obregón.
El mayor volumen exportador se explica porque hasta este año se vendieron algunos remanentes de la cosecha pasada.
El experto explicó que la previsión de 1.7 millones de quintales respondió a un cálculo deliberadamente conservador, en el que se combinaban los potenciales efectos negativos de haber tenido un invierno en extremo copioso, seguido de un periodo seco que comenzó en octubre y podía afectar el desarrollo de las plantas.
Al final “llovió en las zonas altas, y eso facilitó el proceso de maduración plena del café”, explicó Obregón.
Colaboración a 4 bandas
Pero no fue sólo la bendición de la naturaleza la que permitió mejorar los resultados del presente año. El Secretario de CONACAFE mencionó que “la inversión en caminos permitió sacar la cosecha sin atrasos, gracias a un plan de urgencias elaborado y ejecutado entre las alcaldías, los productores y el Ministerio de Transporte e Infraestructura”.
Mientras las comunas y el Ministerio financiaban y ejecutaban las obras, los productores garantizaron alimentación y albergue para el personal, así como parqueo y cuido para la maquinaria cuando fue necesario.
A juicio de Obregón, otro elemento que habría sido clave para elevar la producción es la normativa salarial aprobada por el Ministerio del Trabajo, cuya aplicación hizo que a la mano de obra le resultara más conveniente quedarse a trabajar en su propio país.
“Esa normativa permitió alcanzar los estándares salariales centroamericanos y superarlos por momentos. Le gente prefirió quedarse en Nicaragua, cerca de su familia, sin arriesgar que los capturaran y deportaran por emigrar ilegalmente, además que encontraron bastante trabajo, buena paga, y casi cero delitos”, aseveró Obregón, quien también es candidato a diputado del FSLN por el departamento de Jinotega.
“Se les garantizó C$30 por lata, más las tres comidas, alojamiento, transporte y hasta medicinas, de modo que no tengan necesidad de recorrer grandes distancias para recuperar la salud cuando se enferman”, detalló asegurando que ahora se nota mayor sensibilidad de los productores para con sus trabajadores, a los que estarían ofreciendo escuelas, mejor alimento y recreación.
Desde luego, no es sólo una manifestación de altruismo o simple cumplimiento de la ley, sino que están claros que esa inversión se transforma en mayores niveles de producción, en un momento de altos precios internacionales.
“Después de tanto trabajar juntos, se ha creado una relación entre productores y cortadores, a tal punto que hasta les prestan dinero en momentos de ‘silencio cafetalero’ para que siembren su tierra”, aseguró.
Más demanda: mejores precios
La presente cosecha ha gozado de precios internacionales nunca antes vistos, a tal punto que algunas variedades de café estaban ligeramente encima de los U$300 al mes de abril, comenzando una danza que los llevó hasta el pico máximo de U$332 en mayo.
Desde entonces, el precio del café fue descendiendo de forma paulatina, hasta llegar a U$277 en la última decena de junio, cuando empieza a recuperarse, para sobrepasar momentáneamente la barrera de los U$300 a principios de agosto.
En ese momento inicia un nuevo periodo de bajas que tocaron fondo a mediados de agosto, al cerrar el precio por quintal en U$273, a lo que le siguió un nuevo periodo de alzas que llevó el precio hasta los U$317 comenzando septiembre, para cerrar en U$287.8 al momento de redactar esta nota.
La razón para tanta fluctuación es “el desequilibrio entre la oferta y la demanda”, especialmente a causa de que los más grandes productores del mundo no están satisfaciendo el apetito de los mercados mundiales.
Obregón explicó que “hay una baja en la producción de Colombia y toda Centroamérica”, y hasta Brasil ha quedado en deuda con sus compradores, pues aunque ese país ha mantenido sus volúmenes de producción, el aumento del consumo interno le ha impedido ofrecer más grano a sus soñolientos compradores externos.
En el caso de Colombia, el país pasa por un proceso extenso de renovación de cafetales, cuyo efecto directo fue una rebaja brutal y sólo pudieron sacar 7 millones de quintales, cuando su producción promedio es de 15 millones.
El fenómeno es muy similar en Costa Rica, aunque en este caso se trata de números menores, explicó el caficultor.
Para el caso de Nicaragua, aunque la producción real fue ligeramente más alta que la esperada, el país se ha visto beneficiado por el incremento en la calidad del grano procesado, a tal punto que el café que exporta el país está ranqueado entre los diez mejores del mundo, aseveró Obregón.
“Cada año, la gente de Europa y de Estados Unidos pide café de mejor calidad, gracias a las campañas de educación comercial y de incremento del consumo que se efectúan”, lo que beneficia a aquellos países y productores que pueden ofrecer el grado de excelencia que demandan los consumidores.
Otro fenómeno que ha impactado en la obtención de mejores precios, es la ruptura del duopolio exportador de hecho que existía hasta mediados de la década pasada, cuando dos empresas controlaban juntas alrededor del 85% a 90% del café que Nicaragua vendía en el mundo.
Ahora, las cooperativas de productores pesan más, de tal forma que pueden negociar y exportar por su cuenta, a la vez que hay comerciantes que llegan a comprar directo al productor, al que ofrecen bonos adicionales para premiar la calidad, o hacen algún tipo de labor social en las comunidades o propiedades de su proveedor, lo que les predispone a venderle a él.
En estos casos, el productor mejora sus márgenes, al eliminar a algunos intermediarios de la cadena de comercialización y exportación.
Saliendo de deudas
Aún cuando en los últimos años el precio del café se ha más que duplicado, al pasar de U$2.40 el kilo exportado en el 2006, hasta el U$4.93 obtenido en promedio hasta agosto del 2011, hay una constante que no abandona a los cafetaleros: nunca es suficiente para admitir que salieron de sus deudas y que están viviendo en tiempo de vacas gordas.
No sucedió cuando el quintal de café sobrepasó la barrera de los U$150, ni cuando se acercó a los U$200, ni en los U$250, ni en este 2011, cuando hubo periodos en que estuvo encima de los U$330.
“Es que los cafetaleros han venido limpiando deudas, algunas de las cuales venían desde 1994, y estamos hablando de montos muy grandes. Eso empeoró cuando el precio del quintal cayó hasta los U$50 en el 2000, y también se ha visto afectado por la volatilidad de precios que se vio en los años subsiguientes”, explicó Juan Ramón Obregón, de CONACAFE.
Quizás eso empiece a cambiar con lo que se ha visto en el pasado reciente, en que se lleva registro de dos a tres años de precios altos y estables, máxime si se considera que producir un quintal de café cuesta entre U$135 y U$150, en dependencia de la tecnología que se use.

Comentarios
Es correcto que esta es una buena oportunidad para el gremio cafetalero...pero hay que ser muy cauteloso y ser muy responsable con lo que se dice. Los cafetaleros vivimos por 5 anios desde el anio 2000 al 2005 una crisis de los bajos precios del cafe, en los cuales los costos de producción estaban muy por encima de los precios internacionales . Es por esa razón que en muchos productores se abandonaron las plantaciones y se descuidaron al punto que casi se destruyen...muchos perdieron sus propiedades y los mejores o mas afortunados hicieron sacrificios muy fuertes en sus vida y sobrevivieron trabajando por la calidad y siendo mas eficientes. Los cafetaleros de Nicaragua son 43000, de los cuales 94% son pequeños y con lo que producen tienen que sobrevivir todo el ano, educar a sus hijos , proporcionarles salud y al mismo tiempo invertir en las plantaciones para poder sobrevivir en el futuro...Nuestros productores cafetaleros han sido HEROES...los que han sobrevivido y ahora es muy cierto que tenemos una oportunidad de pagar nuestras deudas, de invertir en nuestras plantaciones, de invertir en la manera de procesar cafe de forma mas amigable para el medio ambiente y ser responsable con los vecinos y nuestra comunidad. Todo esto toma tiempo y una inversión fuerte a largo plazo. Una jarana que al tomarla incrementa los costos financieros, con factores externos que pueden afectarnos como crisis económicas mundiales, calentamiento global y la inflación
El senor Obregon esta muy equivocado en varios puntos: 1. No es cierto que hasta el ano pasado el valor de la lata se haya equilibrado con otros paises de centroamerice, Nicaragua desde hace anos paga mas quue costa rica, lo que pasa es que no toma en cuenta que en nuestro pais le damos comida, canastos, medicinas, mejoras, lugar donde dormir, etc.. todo eso tiene un costo. 2. Por ningun motivo los cafetaleros estan en "epoca dorada", que acaso ya olvido los anos de crisis donde los quue no perdieron sus fincas quedaron bastantte endeudados, estos precios permitiran ponerse finalmente al dia con deudas pendientes y hasta ahora poder mejorar el estado de sus plantaciones. 3. La fluctuacion de precio se ha debido principalmente a factores que nada tienen que ver con oferta y demana de cafe, sino facttores macroeconomicoos de las grandes potencias, y la crisis financiera de europa y otras partes del mundo. 4. Porque solo habla de incremento de precios, y que paso con el incremento en Costos?. 5. Seria un sueno pensar que con un par de anos buenos, los cafetaleros ya salieron de todas suus deudas, mas cuando hay acumulaciones de interes de mas de 8 anos desde la crisis, y cuando por muchos anos, el productor hha cosechado para solo pagar intereses.