Los “compromisos de buen gobierno” presentados por el candidato ilegal a la reelección, Daniel Ortega el pasado 10 de septiembre en Matagalpa representan ‘más de lo mismo’, pero ¿mejor?
Arturo Grigsby, Director del Instituto de Investigación Nitlapán-UCA, opina que “el mensaje que envía el documento es consistente con lo que han venido diciendo. Recuerden que el 19 de julio, Ortega anunció que iban a seguir haciendo más de lo mismo, porque lo que uno observa es que las metas cuantitativas que están planteadas ahí, son de todos los programas que ya están en funcionamiento”.
“En realidad, no es un plan de gobierno como tal, sino que es la descripción de las metas que supone podrán alcanzar en todos aquellos programas que el gobierno ya realizó en su primer periodo”, especificó.
El economista José Luis Medal opina que la lista de metas (supuestamente) cumplidas y las nuevamente prometidas que leyó Ortega esa noche, padece de “inmediatismo”, al centrarse en la entrega de láminas de zinc, o los bonos del hambre cero, y aunque reconoce que esas políticas son “fundamentales para resolver problemas”, recuerda que “el tema no es crecer, sino hacerlo de forma sostenible”.
El crecimiento observado durante la última década del siglo pasado y la primera del presente, (la mayor parte del periodo que el discurso oficial repetido sin apenas análisis llama “16 años de gobiernos neoliberales”), apenas marca un pírrico 3%.
En contraste, los 4 años de gobierno “Cristiano, Socialista y Solidario” apenas reporta un crecimiento de 2.6%, y “aunque creciéramos 4.5% en 2011, (la previsión es que creceremos 4% o menos), cerraría en 2.86%, lo que es menor que durante los 6 años previos”, detalla Medal.
El economista y candidato a la vicepresidencia por la Alianza PLI-UNE, Edmundo Jarquín, opina que “ha sido francamente lamentable que el mandatario no haya dicho una sola palabra sobre el mediocre crecimiento de los 5 años de su gobierno”, periodo para el cual calcula “apenas el 2.5% en promedio por año, aun aceptando que este año la economía crezca 4%”.
Ortega tampoco dijo cuáles son las proyecciones de crecimiento para los siguientes años, por lo que “si su propuesta implícita es ‘más de lo mismo’, lo que estaría ofreciendo es que el ingreso por habitante siga creciendo solamente 1% por año, con lo cual para duplicar ese ingreso necesitaríamos ¡70 años!”, interpreta Jarquín.
En materia de crecimiento económico y generación de empleos, que es lo que más importa a los nicaragüenses, Ortega ha sido mediocre en el pasado, y ofrece seguir siendo mediocre en el futuro, insiste Jarquín.
El economista Néstor Avendaño tampoco está satisfecho con la calidad de la propuesta presentada, porque encuentra que ese plan “sólo se refiere a metas sociales, y algunas muy tangenciales con la economía. Un programa gubernamental no es un documento académico, sino que debe aclarar los principales retos de un gobierno en el ámbito político, social, económico, incluso, internacional”.
A su juicio, el candidato “debió haber destacado en qué consiste el modelo socialista, cristiano y solidario, porque todavía no le entiendo”.
Cantidad, si… ¿y la calidad?
Al final de su discurso, después de haber repartido todo lo que llevaba en su lista de regalos al electorado, -- becas, un celulares, una cirugía, 10 láminas de zinc, un préstamo, un celular, y hasta acceso a Internet-- Ortega dedicó algunos minutos para hablar en serio sobre algunos temas que afectan por igual a todos los ciudadanos como la educación, por ejemplo.
Ortega se centró en lograr que siga creciendo la matrícula escolar, sin entrar en más detalles. Una lista de las metas cuantitativas leídas por el presidente, detalla que el mandatario ofrece que la matrícula total crezca desde los 1,647,906 matriculados en el 2011, hasta 1,789,144 en el 2016. ¡Menos del 8.6%!
La promesa es a todas luces insatisfactoria, si se considera que algunos especialistas calculan que hay cerca de un millón de jóvenes que están fuera del sistema educativo formal.
Otro detalle sobre su oferta educativa es que la mayor parte (117,000) de los más de 141,000 alumnos que espera reclutar en el siguiente quinquenio pertenecen al subsistema de educación preescolar, al que pretende llevar desde los 227,559 reportados en 2011, hasta los 344,241 en el 2016.
Los 24,000 restantes se dividen en dos tramos casi iguales de 12,000 alumnos cada uno, engrosando la matrícula de primaria y la de la universidad, o sea, un crecimiento de apenas 2,400 jóvenes al año por cada subsistema.
El economista Avendaño ve “muy bajas las cifras prometidas, considerando que hay tantos alumnos fuera del sistema. ¿Por qué esas cifras? Nicaragua necesita educación de calidad, y la educación primaria está plagada de empirismo. ¿De qué vale construir más escuelas para albergar a todos los jóvenes que están fuera del sistema, si no hay más maestros? Hay que formar más maestros, pero la propuesta no habla de eso”, anotó.
Grigsby, su colega, observa que esta propuesta sigue la misma lógica de siempre.
“Sabemos que el problema de la educación es la calidad, pero no se dice nada en cuanto a metas de calidad”, señaló inicialmente.
El director de Nitlapán observa que las metas de crecimiento de la matrícula crecen en sólo 12,000 alumnos, explicando que ocurre de esa forma, porque “las hacen contra una infraestructura escolar determinada, y difícilmente vas a poder meterle números mucho más grandes –en parte, por la prisa con que se hacen las cosas- porque esta es una proyección elaborada con base en la capacidad instalada actual”.
“Sólo hasta ahí da, y no plantea nada para sacar de las calles al millón de niños y jóvenes que sigue sin acceder al sistema de educación formal. Estas son metas cuantitativas sectoriales, pero no hay una política y una estrategia sectorial como tal. No sabemos qué está detrás de los números, y cuando uno compara la propuesta contra las necesidades, ves que el intento se va a quedar muy lejos”, aseguró.
Para Jarquín, “llama la atención que en cuanto a los jóvenes, excepto unas cifras controversiales de matrícula, Ortega no hable absolutamente nada. La oferta implícita a la juventud es que su futuro será el desempleo y la emigración. ¡Qué vergüenza!”, exclamó.
Compartiendo “éxitos” privados
Algunos segmentos de la alocución del mandatario sorprendieron a quienes desde la acera de enfrente, le escuchaban en sus casas o leyeron su discurso algún tiempo después, especialmente cuando Ortega incluyó en su oferta electoral, no sólo lo que él podría o no podría hacer, sino también lo que hará el sector privado, en particular, en materia de construcción de viviendas, en el tema de telecomunicaciones y en acceso a Internet.
Según el presidente, entre 2007 y 2011: se construyeron 38,347 viviendas, de las que 19,526 habrían sido producto de su gobierno, 11,215 de las alcaldías, y 7,606 del sector privado, prometiendo elevar el total hasta las 77,854 unidades, entre el 2012 y el 2016, de las que 34,240 tendrían la impronta del gobierno, 5,264 de las alcaldías, y 38,350 del sector privado.
La danza de números se alcanzó por momentos ribetes de fantasía, especialmente cuando ofreció seguir “multiplicando las líneas de teléfonos convencionales, de 40,046 realizadas en estos cinco años, a 434,469 nuevas líneas convencionales telefónicas. Y en celulares, de 2,424,421, a 3,547,271 nuevas líneas, para que las familias tengan ese instrumento tan importante para la comunicación”.
Cuando se trata nuevos usuarios de Internet, el candidato no tiene dificultad en asegurar que durante su administración se sumaron 499,100 nuevos usuarios “en estos 5 años que hemos cumplido”, ni mucho menos en elevar la parada para el 2016, cuando “estaríamos hablando de 1,282,245 nuevos usuarios de Internet en nuestro país”.
Con casi seis décadas de vida, y después de haber visto a candidatos de uno y otro signo hacer promesas electorales, Néstor Avendaño tiene autoridad para asegurar que “el político criollo siempre se ha caracterizado por hablar en nombre de otros, no de sí mismo, lo que incluye al presidente Ortega”.
A su juicio, el mandatario recurre a tratar de usufructuar los éxitos de otros “para hacer más decoroso su programa. Movistar y Claro no están en función de la decisión de un presidente, sino del Sr. Carlos Slim una, y de los españoles la otra”.
“Yo no puedo conjugar la decisión de un presidente con la decisión inversionista de dos privados, pero si los dos privados ven que les abren caminos y carreteras, que logran acceso a comunidades donde no podían llegar, irán allí a ofrecer sus servicios”, añadió.
“Eso es facilitar la inversión. Lo que Ortega hace es que el papel facilitador lo pone como el papel ejecutor, incluso, en proyectos privados. Eso es un craso error, que no debe cometerse”, advirtió.
¿Hacia dónde va Daniel Ortega?
Luego de comparar el discurso y la práctica actual con las enseñanzas de la historia, el economista José Luis Medal observa que Nicaragua tiene sólo dos alternativas a futuro, ambas en las antípodas una de la otra.
El experto caracteriza que “afortunadamente, Ortega abandonó la ideología de izquierda, para comenzar a practicar un neoliberalismo sui generis, porque el sistema político institucional se ha destruido”.
El escenario actual deja a Nicaragua con dos alternativas, pero la evolución del gobierno actual “no es el socialismo, soviético ni cubano, ni tampoco el socialismo del Siglo XXI estilo Venezuela con controles de precios, de cambios y expropiaciones”.
En realidad, el riesgo es que “se instaure un sistema político neofascista, con un líder único imprescindible, vitalicio, que pretende mantener una relación atávica con las masas, donde la institucionalidad se desvanece. Los pueblos de Italia y Alemania de los años ’40 del siglo pasado conocieron ese peligroso híbrido en donde había una combinación de capitalismo con políticas sociales fuertes”.
En la actualidad, “los países del ALBA son neofascistas”, aseguró.
La otra alternativa, la difícil y por ello mismo deseable, es un país regido por una economía social de mercado, donde no haya espacio ni para el socialismo salvaje, ni para el capitalismo salvaje.
En este caso hay un Estado de Derecho sólido, una institucionalidad fuerte, con un estado que cree en las leyes del mercado, pero lo vigila celosamente, con fuertes políticas sociales a favor de los más vulnerables.
Promesas no cumplidas
Citando el discurso presidencial, el economista Néstor Avendaño recuerda que el mandatario refirió que “iba a erradicar más de lo malo que se está arrastrando de gobiernos pasados”, pero si se refiere al desempleo, “hay que decir que eso incluye su gobierno desde los años ’80, porque el desempleo no es un problema estricto de los 90 para acá”.
El experto menciona que “el primer ajuste macroeconómico que sufrió Nicaragua ocurrió el 14 de febrero de 1988, y generó un gran desempleo, porque fue un ajuste sin recursos. ‘Draconiano’, tal como lo llamó la CEPAL en aquel entonces. Desde ahí estamos arrastrando el desempleo”.
Avendaño también recuerda que el candidato presidencial Ortega juraba hace cinco años que asignaría el ciento por ciento de los recursos liberados del pago de la deuda externa, exclusivamente al gasto de reducción de la pobreza, “y no le cumplió al pueblo nicaragüense. No lo hizo. Sigue habiendo desviaciones para el pago de deuda pública interna”, aseguró.
“También dijo que iba a llevar a cabo un plan masivo de construcción de viviendas de interés social… y crear un instrumento para evitar el costo del envío de remesas desde el extranjero. ¿Dónde están?, cuestionó”.
A continuación, recordó que en 2006 Ortega prometió diversificar la base exportadora del país, “pero seguimos produciendo y exportando lo mismo. ¿Por qué no hace referencia a eso el presidente? Le dejo la respuesta a él, que no cumplió algo más importante, como era cobrar a los banqueros lo que le quitaron en mala forma al Estado, producto de la venta de activos de los bancos quebrados”.
“Se lo recuerdo al presidente Ortega, porque para hablar de nuevos objetivos o seguir haciendo lo mismo, también tiene que recordar lo que no cumplió, para ver cuanta dosis de credibilidad tiene su discurso político”, sentenció.
Un gobierno fondomonetarista
Hace dos semanas, el asesor presidencial para temas económicos, Bayardo Arce, dictó una conferencia en la Universidad Americana (UAM), acerca de las políticas económicas a futuro, lo que le permitió detallar la filosofía en la que se basa esta administración presidencial, y que Ortega seguiría usando si lograra un segundo mandato.
En primer lugar nos planteamos que debíamos asegurar la estabilidad macroeconómica para generar confianza nacional e internacional, y atraer inversión y cooperación para el desarrollo nacional, dijo Arce, para explicar por qué tanto entusiasmo de este gobierno con el FMI.
En segundo lugar que había que superar de manera decidida y sostenible la crisis energética que conspiraba contra cualquier desarrollo económico y social. “Teníamos racionamientos de 12 horas”, recuerda mientras ahora hay más capacidad instalada que lo que requiere el país, lo que permite desechar de forma permanente los temores de los empresarios ante un posible racionamiento energético.
También habló de diversificar las relaciones económicas y los mercados para incentivar la producción y estimular la actividad económica nacional; apoyar la producción y la actividad económica sin discriminación de ningún tipo; administrar el esfuerzo de desarrollo económico basado en el consenso, y mantener un diálogo permanente con los trabajadores y empresarios.
De forma extraña, las listas de promesas de los jerarcas del FSLN dejan los lugares más anodinos de la lista para aquellos temas que son importantes. Como si no importaran. En sexto lugar, se propone erradicar la pobreza y afianzar la paz social, y finalmente, además de defender la seguridad ciudadana de los nicaragüenses y de nuestros visitantes y huéspedes.
Gobierno sin transparencia informativa
El economista y candidato Edmundo Jarquín reclama que “Daniel Ortega no ha presentado ningún programa de gobierno. Simplemente hizo un recuento de acciones gubernamentales en diferentes campos, en base a informaciones difíciles de verificar porque es el gobierno con menos transparencia informativa que hemos tenido en las últimas dos décadas”.
Jarquín observa que la proyección de acciones gubernamentales también es difícil de creer, pues en ningún momento habló de cómo realizarlas y cómo financiarlas.
Dada la ausencia anterior, Ortega, salvo en materia de zonas francas (dónde hay inversiones por el bajo costo de la mano de obra y no por otra razón, como lo señaló recientemente The Economist), no habló ni una palabra sobre el empleo, que es lo que más importa a la gente.
Como generar más y mejores empleos es la única forma sostenible de salir de la pobreza, de hecho Ortega ofrece que siga habiendo pobreza.
La misma conclusión se deriva de algunas de sus propuestas asistenciales: decir que 750,000 familias, que representan más de la mitad de la población total, necesitarán láminas de zinc, implica que está asumiendo la persistencia de la pobreza porque en vez de ofrecer trabajo y que las familias puedan por sí mismas mejorar sus casas, asume que seguirán con las mismas carencias.
A la misma conclusión se llega con otro ejemplo: Ortega reconoció que solamente han sido beneficiadas con crédito y promoción 2,776 pymes, y proyecta para los próximos 5 años beneficiar a 10,109 pymes. Eso es una fracción ínfima de las pymes, que como se sabe, son las que generan más empleos.

Comentarios
En un quinquenio no se saca de la miseria un país, que fue sumido por los gobiernos anteriores, a los cuales este medio y quienes apoyaron las políticas neoliberales sin una pizca de pudor y a la vez son los que ahora escriben criticando al gobierno de turno.
Ahora es fácil criticar, pero se les hace duro aceptar que ya no están en el poder y gozar de las mieles que se comieron a manos llenas.
Es cierto no se ha avanzado lo que deseáramos, pero se esta haciendo lo que ustedes la "DERECHA", desgastada y chingastera no pudieron o mejor dicho no quisieron hacer, por enriquecerse por medio de un puesto publico o influencias, y otros como el dueño de este medio, con los ONG que son sus negocios, con fachada de institución civil, pero son extensión de los partidos de derecha.
Si supuestamente hay tanto avances economicos, porque Nicaragua sigue siendo el pais mas pobre de CA y el 2do mas pobre de LA?