El Fondo Monetario Internacional (FMI), emitió una nota de prensa en la que resume los resultados de su visita de dos semanas a Managua, en la que efectuó la séptima revisión del programa de Servicio de Crédito Ampliado (SCA). La nota destaca cómo Nicaragua cumplió las condicionalidades (criterios de desempeño) a los que se había comprometido, y cómo dejó para después, casi todo aquello que no era obligatorio.
Pero no fue lo único que quedó para después. El comunicado señala de forma muy diplomática, que “el personal técnico del FMI y las autoridades nicaragüenses continuarán trabajando durante las próximas semanas con el objetivo de finalizar las discusiones en el contexto de la séptima revisión, para poder presentarla a la consideración del Directorio del FMI antes del fin de octubre”.
Esto implica que algunos de los funcionarios nicaragüenses deberán alistar maletas en los próximos días, para seguir las discusiones en Washington, como ha ocurrido otras veces en el pasado.
El comunicado, que se atribuye a Marcello Estevão, jefe de misión para Nicaragua, detalla que “información preliminar sugiere que todos los criterios cuantitativos de desempeño a finales de junio del 2011, acordados en el contexto de la SCA, han sido cumplidos con algunos márgenes”.
De forma específica, los economistas del Fondo insistieron en la necesidad de seguir fortaleciendo la posición fiscal y reduciendo la deuda pública, mientras se protege la inversión pública y el gasto social, a la vez que recalcaban en la importancia de continuar cumpliendo la agenda complementaria.
FMI recomienda prudencia
Usando un lenguaje en el que no queda claro si están reconociendo una buena administración, o si están criticándola, el comunicado atribuido a Estevão se centra en la importancia de seguir fortaleciendo la transparencia de los flujos y usos de la cooperación externa, (léase, la de Venezuela), y seguir mejorando la administración pública financiera.
Dos recomendaciones adicionales apuntan hacia “el fortalecimiento del sector eléctrico para llevarlo a una posición financiera sostenible; y la continuación de la discusión sobre las opciones para reformar el sistema de seguridad social”, que el gobierno rechazó discutir este año, irónicamente, por temor a la mala influencia que puede significar el populismo.
Aunque el gobierno se mantiene en sus proyecciones de crecimiento, el Fondo aprovecha la oportunidad para recordar que “la economía nicaragüense continuó creciendo a un ritmo robusto durante el primer semestre de 2011, aunque los signos de debilidad provenientes de la economía mundial constituyen una fuente de riesgo hacia el futuro”.
Partiendo de eso, pronostican que “para el año 2011 como un todo, el personal técnico del FMI espera una desaceleración moderada del crecimiento del PIB y de la tasa de inflación con respecto al año 2010. Es probable que la tendencia hacia tasas de crecimiento del PIB y de inflación más bajas continúe durante el año 2012 como consecuencia de un contexto económico internacional más débil”.
