La constructora brasileña Andrade Gutierrez podría convertirse en el segundo mayor inversionista privado actuando en el país, luego de firmar un Acuerdo de Intenciones con la Empresa Portuaria Nacional, para realizar estudios de prefactibilidad y factibilidad para construir un puerto en Monkey Point.
Construir ese puerto costará entre U$250 a 300 millones, los que se suman a los entre U$540 y 600 millones necesarios para construir la central hidroeléctrica Brito, que usaría las aguas del Lago de Nicaragua para generar 250 megavatios de electricidad.
Con ello, Andrade Gutierrez le pisaría los talones en Nicaragua a uno de sus grandes competidores dentro y fuera de Brasil, como es Queiroz Galvão, al que ya le fue aprobada la construcción del proyecto Tumarín, previsto a generar 253 megavatios de electricidad, a un costo de U$1,100 millones.
A pesar del tamaño de esas inversiones, Andrade Gutierrez está buscando a nivel local, otros proyectos que le resulten atractivos. “Estamos viendo otras oportunidades en Nicaragua, porque este país genera una oportunidad de negocios e infraestructura excelente”, asegura Mario Macedo, Director Comercial de la empresa en Managua.
A pesar de las grandes sumas implicadas en los dos proyectos que ya le fueron autorizados a examinar, la compañía puede darse el lujo de explorar varios frentes a la vez, dado su gran tamaño: sólo el año pasado, la constructora que pertenece al grupo facturó unos U$3,000 millones, mientras que el grupo completo facturaba unos U$10,000 millones en total, explicó el brasileño.
La constructora llegó a Nicaragua a causa del proyecto Brito hace 2 o 3 años, y desde mediados del 2010 mantienen un representante en el país, que es el responsable por la operación local, decisión que también sirve para demostrar la importancia que suscitan estos proyectos.
Luego, en una reunión en la que Macedo mostraría al presidente Ortega, al ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, y al Director de la Empresa Portuaria Nacional, Virgilio Silva además de otros funcionarios, cómo habían avanzado los estudios del proyecto Brito, el mandatario indicó a Silva que mostrara el proyecto de Monkey Point para ver si había interés.
Y lo hubo.
Un buen proyecto
El siguiente paso fue presentar a sus ingenieros, financieros y abogados en Río de Janeiro y São Paulo, un estudio previo efectuado por una empresa española, el que les fue facilitado por el gobierno. Luego del correspondiente análisis de los datos, Andrade Gutierrez tomó la decisión de seguir adelante.
“Revisamos todo y vimos que era un buen proyecto. A partir de ahí hicimos las negociaciones necesarias y firmamos el documento”, resumió Macedo.
En el Acuerdo de Intención firmado entre Silva y Ronaldo Alves Pereira, Vicepresidente de la brasileña para América Latina, se autoriza la realización de estudios de prefactibilidad para la construcción de un puerto de aguas profundas en Monkey Point, así como una carretera de 70 kilómetros que una el puerto con Nueva Guinea.
Si los estudios –previstos a durar seis meses- demuestran que el proyecto puede ser viable, eso daría paso a los de factibilidad, con una duración de 18 meses y un costo total (sumando ambos) de U$5 millones, para que Andrade Gutierrez decida si quiere construirlo o no.
Si la respuesta es si, (el Acuerdo de Intención contempla una cláusula de exclusividad a favor de la brasileña) la compañía tendría que negociar un contrato con el país, el que se refrendaría por medio de una ley especial que sólo puede ser aprobada por la Asamblea Nacional que, entre otras cosas, especificará que el Estado de Nicaragua será dueño del 10% de la empresa que administre el puerto.
Si la respuesta es no, Andrade Gutierrez se retira sin poder recuperar los U$5 millones invertidos, debiendo entregar los estudios al Estado nicaragüense, que sería libre de usarlos para atraer a otro inversionista o constructor.
Macedo explicó que construir el puerto y la carretera tendría un costo que oscila entre los U$250 y los U$300 millones, los que se recuperarían gracias a lo que se recaude por importaciones y exportaciones, a lo largo de los 35 años que debería durar la concesión, extremo que aún debe ser comprobado por medio de un análisis financiero.
El Acuerdo firmado también deja abierta la posibilidad de construir un ferrocarril transoceánico, aunque en este caso haría falta ampliar el documento, y hasta consultar con las navieras internacionales para averiguar si les interesa trasladar por Nicaragua los excedentes de carga de Panamá, lo que a la larga, obligaría a ampliar Corinto.
Macedo dijo que aunque Andrade Gutierrez tiene capacidad financiera para construir el puerto ella sola, en su momento tendrán que decidir si lo hacen de esa forma, si buscan algún socio, o si buscan el concurso de grandes bancos internacionales, comenzando por el Banco Nacional de Desarrollo (BNDES) de Brasil.

Comentarios
Este megaproyecto es estratégico para el pais desde todo punto de vista. Recordemos que nuestras exportaciones mas del 40% salen por puerto Cortes ( honduras) y Limon ( costa rica), y eso hace que se incrementen los costos, y por ende, nuestros precios de venta de productos de exportacion. En cambio, si tenemos este proyecto se nos rebajaria enormemente los costos, tiempos, y la calidad de los productos se mantendrían a nivel internacional, y los precios de éstos serian mas competitivos . Cada gobierno tiene la obligación y responsabilidad de desarrollar proyectos en bienestar del pais y de su poblacion. Que bueno que empresas y el gobierno de Brasil, esten interesados en ejecutar este y otros proyectos en el pais. Claro está, que deberan de hacerse respetando las leyes del pais, en el ámbito laboral, civil, y ecólogico, sin olvidar los derechos propios de la población autóctona de la RAAS, sus leyes y de sus autoridades correspondientes.