Confidencial » Política » Leer artículo

Primero dicen no a observación, pero luego Ortega promete, y hasta Rivas ofrece “apertura”

Gobierno y CSE atascados en su propia trampa

* UE negocia directamente con este martes Gobierno para establecer reglas de observación claras

* IPADE: “No confiamos en la voluntad política de que el CSE nos va a acreditar, pero vamos a darle un voto de confianza al Consejo”

Carlos Salinas Maldonado | 28/8/2011
@CSMaldonado

Las autoridades de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) parecen enredadas en un mar de contradicciones. Hace dos semanas publicaron un reglamento de “acompañamiento” electoral cargado de restricciones para los observadores nacionales e internacionales, que fue presentado a la opinión pública como reglas escritas en piedra.

La semana pasada, sin embargo, los magistrados de facto, tras un discurso nada diplomático del presidente Daniel Ortega, echaron pie atrás y se mostraron más flexibles, afirmando que no, que ese reglamento es apenas una guía, que ellos están dispuestos a la negociación.

Y negociación es lo que está en curso, al menos de forma privada, entre el Gobierno y la Unión Europea. Desde que se conocieron las restricciones impuestas por el CSE a los observadores, representantes de organismos internacionales con presencia en el país se movilizaron para demandar del gobierno un compromiso que les permita a sus organismos de observación electoral trabajar sin obstáculos en noviembre, en unas elecciones que sin duda ya generan interés a nivel internacional.

La Unión Europea negocia directamente con la Cancillería unas normas que les permitan participar en el proceso, como ya lo han hecho en elecciones generales anteriores, dijeron fuentes diplomáticas. El presidente de facto del CSE, Roberto Rivas, oficializó que el próximo martes sostendrán una negociación con la Unión Europea.

Aparentemente, la Organización de Estados Americanos (OEA) también estaría interesada en una negociación directa, aunque al ser consultado por Confidencial, un representante de esa organización dijo que tomarán una decisión hasta que reciban la invitación oficial del CSE.

El Centro Carter está “observando” la situación, y según fuentes diplomáticas, “en comparación con la Unión Europea mantiene una posición de mayor escepticismo sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo favorable con el gobierno¨.

Todos estos organismos esperan señales definitivas, después que el presidente Ortega aseguró que no habrá restricciones para los observadores, aunque éstos vengan a “pegar cuatro gritos, calumniar o difamar” al país. Lo que sí es inédito, es que al parecer la garantía de participar en la observación electoral se ha convertido en una especie de ‘sálvese quien pueda’.

Las organizaciones de observación electoral nacionales están en una situación más complicada. Vetadas por el magistrado de facto Roberto Rivas por sus críticas hacia una irregular organización electoral y por responsabilizarlo directamente del fraude en los comicios municipales de 2008, Rivas dejó bien claro tras una reunión con asesores del Senado y el Congreso de Estados Unidos, que algunos observadores serán excluidos por sus críticas a las autoridades electorales. Entiéndase como Ética y Transparencia o el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), organismos a quienes ya se les negó su participación en las municipales de 2008 y las regionales de 2010.

La semana pasada las juntas directivas de estas organizaciones mantenían discusiones para establecer su posición frente al CSE. Las autoridades de EyT han decidido no dar declaraciones mientras no lleguen a un acuerdo, y posiblemente para evitar enfurecer al volcánico Rivas.

A las críticas al reglamento de “acompañamiento”, se sumó el sector privado a través de un pronunciamiento del COSEP, que demanda la restitución del derecho de observación electoral. Por su parte, el Ipade ha decidido darle al tribunal electoral el beneficio de la duda, dadas las contradicciones de Rivas, que así como dice una cosa, dice otra.

Comentar

Favor no llenar:

El comentario no puede ser más largo que 250 palabras.

Más en: Elecciones 2011

Más en: Política

Otros artículos del mismo autor