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Sociedad civil llama al diálogo
Conflictos políticos no se resuelven con violencia
Estudio identifica los tres jinetes del Apocalipsis de la inseguridad ciudadana: Delincuencia común, violencia juvenil y violencia intrafamiliar.
La Segunda Encuesta sobre Percepción de Seguridad Ciudadana, que recoge la opinión de 1.600 nicaragüenses mayores de 16 años, concluye que los tres principales focos de inseguridad ciudadana están determinados por el accionar de la delincuencia común, la violencia juvenil y la violencia intrafamiliar.
Mónica Zalaquett, del Centro de Prevención de la Violencia, CEPREV; Roberto Orozco, del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, IEEPP; y Claudia Paniagua, de la Fundación Nicaragua Nuestra, comentaron los resultados del estudio en el programa televisivo “Esta Noche”, que dirige Carlos Fernando Chamorro.
Según el estudio presentado por el IEEPP, los principales hallazgos de la encuesta radican en dos elementos esenciales: en primer lugar, los tres problemas de inseguridad que afectan más a la población siguen siendo la delincuencia común, la violencia juvenil y la violencia intrafamiliar, subiendo esta última dos peldaños con respecto a la encuesta realizada por el mismo instituto el año pasado.
De acuerdo a Zalaquett, los problemas de la violencia no sólo están arraigados a una situación de pobreza, del desempleo o el consumo de alcohol, sino también a un problema de masculinidad, cuando “un hombre que no tiene trabajo, que no puede proveer a su familia, se siente en crisis con su propia condición masculina”, y señala que la violencia juvenil, por ejemplo, son para el hombre formas de restituir su poder al no poder cumplir su rol principal como proveedor o trabajador. Y ello incide también en la violencia política, como una forma de medir fuerzas entre las fuerzas sociales.
La Policía, por su parte, ha descuidado su accionar y su relación con la comunidad, según Claudia Paniagua. En años anteriores, explicó, existía un trabajo conjunto entre Policía y Comunidad, sn embargo, ahora se ha ido perdiendo la figura del jefe de sector, que es aquel policía interlocutor entre población e institución del orden público.
No obstante, indicó que la ciudadanía todavía se encuentra dispuesta a colaborar con las autoridades del orden público, en lo que respecto a problemas de inseguridad ciudadana. “La Policía tiene que volver a lo que era”, manifestó la Directora Ejecutiva de la Fundación Nicaragua Nuestra.
Otro dato interesante del estudio es que la población encuestada no reconoce su propia casa como un lugar inseguro, sino que las calles, los parques o los mercados. Esto constituye una contradicción, en el sentido que la violencia intrafamiliar se reconoce como un problema grave y en aumento.
Asimismo, los especialistas en el tema de seguridad nacional mostraron sus impresiones sobre la situación política que se está desarrollando en el país, relacionada con los conflictos violentos ocurridos en los últimos días por parte de simpatizantes orteguistas, liderados por Rafael Solís, en contra de diputados de la oposición que están en contra de la reelección de ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia, del Poder Electoral y de la Contraloría General de la República, entre otros, que se han desempeñado de forma partidista y no profesional.
Crisis política no se resuelve con violencia
Con respecto al tema de seguridad ciudadana, Mónica Zalaquett mostró su preocupación sobre la situación actual del país y los últimos acontecimientos ocurridos en la ciudad capital, por la forma como el país se lleva al borde del abismo.
“Como ciudadanos, estamos alarmados, y podemos exigir que haya un acuerdo nacional, un consenso básico, de que el debate político y los conflictos políticos no se pueden dirimir por la vía violenta”, puntualizó Zalaquett. Además, señaló la especialista en violencia que la instrumentalización de la juventud en las manifestaciones con carácter vandálico, lo único que hace es reproducir dicho fenómeno en sus casas.
Sobre la Policía Nacional, la Directora del CEPREV se refirió a la misma como una institución que no puede ejercer una función de orden público por las presiones políticas que existen sobre ella.
Por su parte, Roberto Orozco, del IEEPP, comentó que no se le puede exigir a la Policía que cumpla con sus responsabilidades, porque en principio esto no es un problema de seguridad ciudadana, sino político, por lo que sale de las competencias de la institución policial. “Esto no es un problema policial, es un problema político”, se refirió Orozco, quien afirmó que lo que todo conflicto de este tipo se debe solucionar por vías que no sean las policiales, pues a éstas no les corresponde dicha función.
“Lo peor de todo es que a la cabeza de los pandilleros, de los jóvenes universitarios que fueron trasladados, iba un ex magistrado”, criticó Claudia Paniagua, de Fundación Nicaragua Nuestra, quien cuestionó también que el Estado y a la Corte Suprema, institución llamada a salvaguardar la justicia, sea la que va agredir las instalaciones de un hotel, la propiedad privada y a exponer no soóo a los nicaragüenses, sino a turistas.
Ello “va a ponerle una lápida a la imagen del país”, puntualizó Paniagua.


1.juan
22/4/2010 23:11