¿Qué sabemos de África? Conflictos sociales, guerrillas, inestabilidad política, hambre. Sin embargo, muy posiblemente las mismas palabras podrían ser utilizadas por alguien en otro continente para describir a Latinoamérica.
“De repente a uno le gusta dejarse llevar por ciertos clichés, pero cuando uno da la vuelta, te das cuenta que nosotros también estamos tornados de clichés, y ese es el fin del festival de cine africano, romper con esos clichés y abrir la ventana para que uno se de cuenta que estamos moldeados por la misma figura”, dice Hebert Pérez, uno de los programadores de Africala, muestra de largometrajes y cortometrajes de ficción y documentales que se presentará en Managua, Bluefields y Bilwi del 11 al 31 de agosto.
La muestra la componen una selección de cinco largometrajes, tres documentales, cinco cortos y una retrospectiva de animación, todas premiadas en diversos festivales internacionales.
“El cine es la herramienta ideal para hacer ese acercamiento entre dos realidades distantes, pero no distintas”, insiste Pérez. Y es que, muchos de los temas de las películas giran alrededor de la migración, problemática social del día a día cotidiano, entre otros, que no resultarán desconocidos para quienes vayan a disfrutar de la muestra.
“A mí me impresiona como el cine africano toca la realidad, a un nivel muy personal y sensitivo. Hay una línea muy delgada que logra atravesar para llegarte a tu realidad personal. Es cuando se crean puentes, que tú puedes ir y venir”, añade Pérez.
Africala es una iniciativa que nació en México en 2007, y esta es la primera vez que se presenta en Nicaragua por el apoyo del Centro Cultural de España en Nicaragua (CCEN). Las proyecciones serán gratuitas, salvo en Cinemas Galerías donde el boleto tendrá un valor de dos dólares.
Si bien nos podemos sentir identificados y reflejados en algunos de los temas que abordan las películas, en el caso particular de “Cuba, una odisea africana” (ver trailer), documental de la Directora egipcia Jihan El Tahri, se explora la participación de ese país en las revoluciones de países africanos en los años 60s, así como el papel de Estados Unidos y la Unión Soviética, una conexión particular entre América y África.
“Claro, una película no te va a resolver el dilema o la paradoja de qué está sucediendo (actualmente). Pero sí son guiños, pellizcos mentales, un despertar y darse cuenta de lo que está pasando, también desde el punto de vista que lo quieras ver”, dice Pérez, que señala que esto tiene el cine, que el artista puede llevarte por una travesía desde su subjetividad, y el público decide si seguirlo o no por ese camino.
Sobre el cine africano contemporáneo, Pérez afirma que “sí hay una limitante material. Yo encuentro que esos huecos se rellenan con muchísima creatividad, encontramos materiales en los que quizás la factura cinematográfica no sea la ideal, pero la factura dramática, de ingenio, hacen que estén llenas de encanto”. Por otro lado, aunque hay temas que son recurrentes, como el apartheid, lo más importante es “cómo se abordan estos temas”.
Si quiere ver algo diferente a Los Pitufos o Capitán América, le sugiero vea la cartelera dando click en este enlace, seguro le abrirá la ventana a un mundo distante, pero a la vez cercano.
*Actualizado jueves 11 de agosto 2011.
