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Apocalipto

“Harry Potter y las Relíquias de la Muerte, Parte 2”
(Harry Potter and the Deathly Hallows, Part 2)
Dirección: David Yates
Duración: 2 horas, 10 minutos aprox.
Clasificación: * * * (Buena)

Juan Carlos Ampié | 17/7/2011

No tenga miedo si al arrancar la película final de  “Harry Potter...” se siente como que entró tarde al cine. “Las Reliquias de la Muerte” inició en el punto donde cerró su antecesora, sin esfuerzo alguno por poner al día al espectador casual. Entender lo que sucede es más sencillo de lo que aparenta. La matriz de la trama es la misma de incontables cuentos fantásticos y videojuegos: el héroe debe recolectar varios objetos para poder enfrentarse al villano. Todo lo demás es madera extraída de las elaboradas novelas de J.K. Rowling, esculpida con virtuosa artesanía por un grupo de artistas trabajando en buena forma. Conocer las minucias incrementa la apreciación del desarrollo dramático y las sutilezas de las relaciones entre los personajes, pero no es indispensable para disfrutar de la que puede ser la mejor película del verano norteamericano.

La franquicia de “Harry Potter” rinde culto a la insular mitología de los libros originales a la vez que satisface a los que acuden al cine sin haber leído una página. La devoción del guionista Steve Kloves por la letra del original ha saboteado algunos de los filmes – en particular los dos primeros, dirigidos por Chris Columbus - , ahogándolos en incidentes y detalles por miedo a no enfurecer a los fans.

Un punto de quiebre se alcanzó con Alfonso Cuarón y  “El Prisionero de Azkabán” (2004) – la mejor de toda la serie. Tras un desigual esfuerzo de Mike Newell, con “El Cáliz de Fuego” (2005), el veterano de la televisión británica David Yates se apropió de la serie, con resultados cada vez mas sólidos. En total son ocho películas, cohesivas en estilo a pesar de sus altibajos.

Añada la curiosa experiencia de seguir a un grupo de actores creciendo en edad biológica y pericia histriónica, y la franquicia se convierte en un artefacto único en la historia del cine comercial. No importan las reservas que uno pueda tener, la proeza no es nada desdeñable. La mítica “Guerra de las Galaxias” empezó a devaluarse a partir de “El Retorno del Jedi” (1983), y recibió su golpe de gracia de manos de su principal fuerza creativa, George Lucas, con sus desastrosas “precuelas”.

Steven Spielberg casi mata la buena voluntad de Indiana Jones con “El Reino de la Calavera de Cristal” (2008). La trilogía de “El Señor de los Anillos” no compite en términos de extensión y obstáculos logísticos (2001-2003). Filmar los tres largometrajes de un tirón facilitó las cosas a Peter Jackson.

Es por eso que con cierto respeto nos despedimos de “Harry Potter”. Su última aventura no es perfecta. Como en casi todas las películas de la serie, escenas necesarias solo para contentar a los fieles - y justificar un parque de diversiones - coexisten a la par de momentos inquietantes e inusitados. Cuando los protagonistas invaden un banco, viajan a su bóveda subterránea en una innecesaria secuencia que los monta en un montaña rusa subterránea. Pero inmediatamente después, el encuentro con un gigantesco dragón blanco se revela como una de las escenas mejor realizadas y más bellas de toda la serie.

En términos de ritmo, el filme corre como el viento, comprometido con su visión oscura y apocalíptica. Los niños que conocimos con los ojos brillantes ante las posibilidades de la magia ahora se enfrentan serenos a la posibilidad de la muerte. La rivalidad entre Potter y Voldemort se resolverá en una guerra llena de daños colaterales. La escuela de Hogwarts se convierte en un campo de batalla. Personajes queridos y no tan queridos sucumbirán en el combate. La película sigue las reglas del taquillerazo familiar: la violencia es clara y ruidosa, pero no hay agonía en cámara. Sin embargo, los cuerpos tirados en los pasillos derruidos lo dicen todo.

El conflicto se resuelve con trucos narrativos básicos – una mezcla del flashback revelador, lleno de información oportunamente oculta hasta el momento; y el “villano” parlanchín -, pero la inusitada emotividad y el acertado trabajo de los actores salva la misión. Antes de encarar su destino, Harry pregunta inocentemente si duele morir. El niño dentro del adolescente – y la persona dentro del personaje – se revela, vulnerable y reconocible. Olvídese de los efectos especiales y los hechizos llenos de palabras truculentas. Eso si es magia.

Comentarios

3
ay Dios

mmm...esa es una crítica...la verdad no lo leí...mucho bla bla...decir que algo es bonito o feo no hace la diferencia...cada quien con su arte. La mejor Alfonso Cuaron?...fue la mas aburrida!!! y te puedo dar un monton de argumentos desde la poca fidelidad del libro hasta los detalles técnicos...."Añada la curiosa experiencia de seguir a un grupo de actores creciendo en edad biológica y pericia histriónica, y la franquicia se convierte en un artefacto único en la historia del cine comercial" que es esto.?? quien lo lee?....asi se me olvidaba, acá en Nicaragua el "cine" es para la gente entendible...bah!! Necesitamos un cine para todos y asi la gente puede llegar a comprender mejor que es en realidad cine y a decidir por ellos mismos....en resumen que tiene la pelicula??

2
Celeste

Hola Ampie:
Eso si es magia.....Ver al nino tímido de la escuela secundaria convertirse en un hombre de mundo sin miedo a decir la verdad elegantemente en cualquier campo,ya sea cinematográfico o político...eso si es magia. Felicitaciones por todos tus logros.

1
Melida

Hola Juan

Me encantan tus trabajos..Se que no es el espacio para comentar, pero me gustaría que hicieras en Esta Semana, al igual que con las manias en el cine, las manias de la gente en las librerías y bibliotecas es increíble la cantidad de libros dañados, sucios con paginas doblados y lo peor es que los libreros ni saben lo que venden, ni siquiera leen, esto tambien es vergonzoso..

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