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De Franco analiza causas de decrecimiento económico de Nicaragua

¿Cómo salir de las ‘trampas de pobreza’?

* Diálogos para el Desarrollo de FUNIDES: mejor y más inversión en educación e infraestructura.

Iván Olivares | 4/7/2011

Nicaragua está inmersa desde hace décadas en una trampa de pobreza que le impide aprovechar al máximo sus recursos humanos y naturales para elevar los niveles de vida de sus ciudadanos, según el último paper escrito por el Dr. Mario De Franco, para la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, (FUNIDES).

El documento, titulado “Causas del (de)crecimiento económico de largo plazo en Nicaragua”, fue presentado en la Universidad Centroamericana, como parte del proyecto “Diálogos para el Desarrollo”, que se efectúa con apoyo suizo, holandés, danés y estadounidense.

Según el autor del estudio, el problema de Nicaragua es que el stock de capital por persona está por debajo del umbral necesario para que genere crecimiento. Incluso, si la tecnología disponible también se incluye en la contabilidad del país, el conjunto resulta ser insuficiente para que la inversión pueda tener algún impacto en el crecimiento.

El efecto directo de esto es que “no se pueda aprovechar, productiva ni plenamente, los recursos humanos y naturales que posee el país”, señala De Franco.

Eso es una ironía enorme para un país tan rico en recursos naturales, con abundante población, muchas tierras ociosas, y baja inflación, en la que el promedio de Inversión Extranjera Directa pasó de U$280 millones por año a lo largo de la Administración Bolaños, a U$450 durante el gobierno actual, y se calcula que los U$500 millones en IED del 2010, saltarán hasta superar los U$1,000 millones en el presente año.

El problema es, una vez más, que aún con esos números, hace falta elevar la inversión por persona, y en especial, lo que se invierte en la educación de las personas.

A la par, como señala Mario Arana, Director Ejecutivo del FUNIDES, “también hay que elevar la inversión en infraestructura productiva, porque de lo contrario, los alumnos saldrán graduados de las escuelas, institutos y universidades, pero igualmente, no encontrarán empleo”.

De Franco calcula que también hay que lograr que el capital per cápita pase de los U$7,799 en que se encuentra en la actualidad, hasta lograr que rebase los U$14,083 por persona, que es el “mínimo estimado para que la economía entre en la senda de crecimiento”, explicó.

Mayor inversión; más productividad

Una vez planteado el problema y la solución probable (porque la economía no es una ciencia exacta), aún hace falta determinar el cómo, (y más difícil aún en esta Nicaragua de desencuentros), ponerse de acuerdo para implementarlo.

En sus comentarios después de la presentación de De Franco, su colega Mario Arana explicó que “si sólo crecemos porque crece la mano de obra, nuestro crecimiento será escaso: necesitamos que crezca la productividad”.

A partir de ahí, Arana postuló que “necesitamos inversión productiva que apuntale la infraestructura, más que préstamos y donaciones”, aunque también abogó por revisar el desempeño de la banca nacional para ver si es el que más le conviene al país; lograr un cambio efectivo en la matriz energética, respetar los derechos de propiedad y garantizar la independencia del poder judicial, entre otros requisitos.

En su estudio, De Franco señala la paradoja probable de que el país obtuviera los niveles de inversión extranjera requeridos para alcanzar o superar la línea de despegue, y aún así cayera en una nueva “trampa de pobreza por insuficiencia de capital”.

“Esto puede suceder si no se eliminan los factores que condujeron a la reducción del mismo. Estos factores no sólo fueron la destrucción y obsolescencia que ocurrió en los años ’80, sino también, la reducida inversión por persona a lo largo de los últimos 20 años”, detalló.

Arana opina que “depender de un modelo exportador que no dinamice el consumo, también podría minar el crecimiento del país”, por lo que instó a lograr un balance entre ambos elementos.

En este sentido, el autor del estudio señala que “en el periodo 2001 – 2007, a pesar del elevado dinamismo de las exportaciones, el aislamiento de las actividades exportadoras no permitió que la demanda interna tuviera también un efecto significativo sobre el crecimiento económico per cápita”.

A partir del tercer trimestre del 2007, mejoró la competitividad de las exportaciones, de modo que el mercado nacional se hizo más atractivo que el mercado nacional, en un ambiente en el que “en cuanto a importaciones, el país perdía competitividad continuamente”, recordó.

Once años o más

Mario Arana, Director Ejecutivo del FUNIDES señaló que para lograr que el país alcance mayores niveles de productividad, hace falta “elevar los niveles de educación, lo que comienza por aprobar reasignaciones presupuestarias para lograr un impacto en la educación”.

Es un tema sobre el que el economista Adolfo Acevedo predica desde hace tiempo, al insistir en que “urge incrementar no sólo el acceso y la conclusión de la educación primaria, sino lograr que un porcentaje mucho mayor de niños, niñas y adolescentes logre avanzar hacia la enseñanza secundaria, y culminarla”.

La razón para ello es que “existe una asociación muy estrecha entre los niveles de escolaridad que alcanzan las personas y el ingreso laboral que obtienen en su vida adulta. En Nicaragua también puede apreciarse esta fuerte correlación entre el nivel promedio de escolaridad alcanzado por las personas en cada quintil, y el ingreso laboral que perciben las personas de ese mismo quintil”, aseguró.

Acevedo citó el último “Reporte de Pobreza” para Nicaragua del Banco Mundial, según el cual, las personas con un nivel de escolaridad inferior a la secundaria completa, (menos de 11 años de escolaridad), “están condenadas, con una certeza casi absoluta, a vivir bajo el umbral de la pobreza. Es hasta que alcanzan once años de escolaridad – la secundaria completa - que los ingresos laborales comienzan a superar (apenas) el umbral de la pobreza”, repitió.

Comentarios

1
Samuel

De Franco y Arana son muy superficiales en sus planteamiento a pesar de que ambos estubieron en el Banco Central. Ambos hablan de las enfermedades economicas en forma muy general y ninguno tiene planteamientos solidos ,creibles.Estos senores se quedaron en el pasado ,cuando el algodon era el punto donde se apoyaba TODA LA ECONOMIA nicaraguense.Cuando el pais dependia del mono cultivo.Al desaparecer el algodon del agro nacional,tambien desaparecieron mas de 200 empresas relacionadas,tales como textiles,colchones,aceite comestibles,grasa vegetales para el jabon,desmontadora,almacenadoras,
transporte terrestre y ferroviario, casas comerciales importadores de insumos y equipos agricolas,empresas fumigadoras,recaudacion fiscal,recaudacion del Seguro Social,etc,etc Hablar de inversiones,como lo hace De Franco y Arana es unicamente un chamarrazo politico.Un pais sin suficiente enegia electrica no es atractivo al inversionista.Nicaragua no produce tecnologia ni tiene centros de investigaciones tecnologicas.Aquellas teorias de modelos de crecimiento hacia adentro o hacia fuera han quedado en el pasado con la globalizacion y con lo cambiante de las nuevas tecnologias,sobretodo en electronica. Con tanta sabiduria derramada en tantos paises,quizas seria bueno crear un centro de ideas donde los Nicas o cualquier persona pueda someter sus ideas a un tribunal para crear una matriz que sirva a quienes construyen los planes economicos de la Nacion.

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