Los horrores empiezan temprano en “Los Ojos de Julia”, y no me refiero a la atractiva mujer ciega que se ahorca desesperada en el sótano de su casa solitaria, ante la mirada de una amenazante presencia oculta en las sombras. Me refiero al terrible descubrimiento de que Belén Rueda, la luminosa actriz española de “Mar Adentro” (Alejandro Amenábar, 2004) y “El Orfanato” (Juan Antonio Bayona, 2007), se ha puesto creativa con los cirujanos plásticos y ha comprometido mortalmente la expresividad de su rostro con botox y/o cirugía plástica. Es una pena. Suerte que la barroca trama de esta película producida por Guillermo del Toro y dirigida por Guillem Morales termina distrayéndonos de ese hecho.
La suicida se llama Sara, y tiene una hermana gemela (ambas interpretadas por Rueda) que siente instintivamente los estertores finales de su muerte. Su nombre es Julia. Ambas padecen un desorden genético que les hace perder progresivamente la vista. Mientras su esposo Issac (Lluis Homar) lidia con los detalles prácticos asociados a la muerte, Julia se dedica a perseguir pistas que confirman sus sospechas sobre los verdaderos motivos de Sara. Lo único que la detiene son los ataques de ceguera que cada vez son más frecuentes.
Revelar más detalles de la trama comprometería su disfrute de la película. Basta decir que Morales hace un intento noble por ingresar a la “tradición de calidad” del horror español, pero su trabajo no tiene la contundencia de “Los Otros” (Amenábar, 2001) ni la resonancia emocional de “El Orfanato”, con la cual quiere asociarse directamente a través de la presencia de Rueda. La película apuesta demasiado a nuestra credulidad con casualidades oportunas, pero gana buena voluntad con imaginativos giros en su dirección. Tome nota de las escenas en las que Julia permanece con los ojos vendados tras la operación que puede salvarle la vista. Morales mueve su cámara y bloque a sus personajes de tal manera que mantiene los rostros de los demás personajes fuera de encuadre. Es como si “viéramos” solo lo que ve Julia. No verá nada igual de creativo en “Piratas del Caribe”.
“Los Ojos de Julia” varía salvajemente de tono. Arranca como suspenso clásico, asume algunos guiños sobrenaturales – el perseguidor de Sara y Julia es omnisciente, invisible, todo poderoso -, para terminar emulando el estilo de Darío Argento. En cualquier película con fijación en el acto de ver, y en la cual el villano exhibe un estuche de jeringas, una aguja encontrará el camino a un globo ocular mas pronto que tarde. Quedan advertidos. El morbo y la violencia gráfica estallan en un clímax de histeria total, pero es así como debe ser. Es igual de arrebatada con un desenlace de siniestro romanticismo. Quizás no podemos tomarla muy en serio, pero se agradece la sinceridad de sus sentimientos más bajos y exaltados.

Comentarios
"Su jefe" es Ampie comentando su propio estado! HA HA HA HA HA
Menos parloteo y mas trabajo!!!!
MAE!! AHAHAHAHA, clase cuento Marlon, si lo leiste!! este mae es mi vecino de cubiculo...a mi me gustan las criticas de las pelis, ideay? no todos pensamos igual
zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz
solo comentó por fregar, ni lei..
critico de video juegos