Nicaragua obtuvo U$508 millones en Inversión Extranjera Directa (IED), en el 2010, lo que superó en 17% los montos obtenidos en 2009, y se espera duplicar ese flujo en el 2011, detalló Javier Chamorro, Director Ejecutivo de la agencia mixta de atracción de inversiones, ProNicaragua.
Por segundo año consecutivo, el sector de la energía fue el mayor receptor de IED, seguido nuevamente por el de telecomunicaciones, zonas francas y turismo, en ese orden, según lo detalla la siguiente información:
Energía $158.9; Telecomunicaciones $118.7; Zonas Francas $96.6; Turismo $51.2; Forestal $36.5; Minas $25.3; Industria $11.3; Comercio y Servicios $7.6; Agropecuario $1.3; Construcción $0.4; Transporte $0.04, Financiero $0.00, todas las cifras reflejadas en millones de dólares.
A pesar de ese desempeño, los esfuerzos de captación de inversiones se encuentran con problemas como la alta concentración de las fuentes, que dependen en más del 80% de sólo cinco países, y en más del 90% de sólo seis rubros: Estados Unidos (zonas francas, energía); México (telecomunicaciones), Canadá (minas), España (telecomunicaciones), y Venezuela (Albanisa).
Aunque admite el dato, Chamorro hizo notar que también se logró captar inversión coreana, alemana, brasileña, rusa, italiana, etc., lo que permitió diversificar las fuentes.
Logrado ese monto, Nicaragua parte ahora en busca de romper la barrera de los mil millones de dólares en un año, lo que espera lograr en 2011, con inversiones en generación eléctrica, tanto grandes como pequeños proyectos eólicos, hídricos y geotérmicos.
También se cuenta con que Enitel, Yota y Telefónica seguirán invirtiendo en renovar y ampliar sus redes y servicios, y con que el sector turístico continuará mejorando sus condiciones para atender a sus huéspedes, tanto si de trata de mipymes, como de grandes megaproyectos, o líneas aéreas.
Inversión en varios campos
Según el detalle presentado por el Director Chamorro, la meta de alcanzar US$1,039.4 millones en IED para 2011, no es antojadiza, a pesar que representaría un crecimiento del 104.6% respecto al 2010.
El peso de la IED esperada recae en los proyectos de generación eléctrica en desarrollo, todos basados en energías renovables, esperándose que superen los US$300 millones.
Al presentar la lista de proyectos, Chamorro mencionó los dos nuevos proyectos eólicos (Eolo de Nicaragua, y Blue Power and Energy), así como la hidroeléctrica Tumarín, y la geotérmica Polaris, que se complementarán con otros proyectos hidroeléctricos de menor envergadura, previstos a desarrollarse este año.
Se estima una inversión de US$350 millones en hidrocarburos, presumiblemente, la refinería de Piedras Blancas, en Nagarote.
El crecimiento de la demanda en el campo de las telecomunicaciones, especialmente en líneas celulares e Internet, exigirá nuevos flujos de inversión por parte de los tres grandes del sector: la mexicana Enitel, la española Telefónica, y la rusa Yota, que aportarán unos US$170 millones en el presente año.
El sector turismo debería recibir un impulso notable este año, no sólo por la inversión prevista de US$40 millones para mejorar la infraestructura, apoyar las MIPYMES turísticas y desarrollar nuevas rutas, sino por el inicio de la inversión del megaproyecto ‘Guacalito de la Isla’, que asciende a US$250 millones, (de ellos, entre U$25 y U$35 millones este año) en las costas de Tola, Rivas.
La inversión en el sector se verá complementada con el establecimiento de dos nuevas aerolíneas, Nature Air, que volará a Liberia, Costa Rica, así como una línea de hidroaviones, que aprovechará los inmensos recursos acuáticos del país para impulsar el turismo interno.
Se espera que las inversiones en zonas francas asciendan a US$70 millones, aunque el Gobierno ha prometido que hará nuevas inversiones a través de ALBANISA en energía, infraestructura, agroindustria y forestal.
¿Cómo ‘vender’ un país como Nicaragua?
Después de lograr que se instalaran en el país empresas textiles, call centers, turísticas, y de manufactura ligera, PRONicaragua trabaja a la vez en diversos campos, para atraer empresas agroindustriales que podrían generar “importantes inversiones en proyectos de tostaduría de café, panadería, avícola, industria de alimentos y bebidas”.
“Además, existe interés en proyectos de producción y exportación de semillas y esquejes de plantas ornamentales, así como varios proyectos de reforestación”, señala un documento de la entidad.
Las negociaciones en curso (que no se hacen públicas hasta que no son un hecho consumado) permiten esperar la ampliación de alguno de los centros de contacto ya establecidos en el país, si logran firmar contratos con nuevos clientes internacionales, aunque también se espera la entrada de otras empresas extranjeras interesadas en prestar servicios de atención al cliente y soporte técnico.
El área de la manufactura podría dar la sorpresa de recibir empresas interesadas en fabricar dispositivos médicos desechables, así como arneses automotrices, mientras que en el sector textil y confección, “se espera el desarrollo de proyectos de prendas de tejido plano, prendas de punto (uniformes deportivos y camisetas casuales) y calzado”.
Todo ello forma parte de una febril actividad que tiene como meta sobrepasar los U$1,000 millones de IED desde ahora hasta el 2015, intención que suena a fantasía, cuando la actuación de la clase política, desvirtuando el estado de derecho o minando la imagen y actividad policial, por ejemplo, no parecen ayudar mucho.
Pero Javier Chamorro es optimista para creer que lo logrará, dada también la alta competencia que existe con sus similares de la región, el continente y el mundo, y se basa en las características del país para atraer a esos hombres de negocios que están buscando nuevas plazas para instalarse.
“Nicaragua ofrece estabilidad macroeconómica con tendencia a seguir estable; además de alta seguridad pública, acceso a mercados (sea para exportar o para atraer turistas); estabilidad salarial, lo que eleva los niveles de predictibilidad; y energía constante, que tiende a abaratarse con la entrada de nuevos proyectos de energías renovables”, detalló.
