A lo largo de cinco meses, el Banco de la Producción, (Banpro), desarrolló un programa de educación financiera dirigido a enseñar a las personas que reciben remesas, las ventajas del ahorro como una forma de lograr mejores niveles de vida y consumo en el futuro.
“Les enseñamos la importancia de ahorrar. Qué es el consumo intertemporal. Cómo pueden -si hay uso de los recursos de forma responsable- lograr que los ahorros puedan usarse para inversiones específicas, con un plazo determinado”, dijo Luis Rivas, Gerente General del Banco.
Manuel Orozco, experto en temas de migración y miembro del Diálogo Interamericano con sede en Washington, explicó que “el nivel de dependencia de los hogares que reciben remesas de sus familiares en el exterior es del 50%, lo que muestra que es alto, y aunque esos envíos les ofrecen la posibilidad de vivir mejor en términos de alimentación y de educación, también les permite ahorrar”, valoró.
La decisión de Banpro al invertir recursos para dar formación financiera a sus clientes es parte de un plan diseñado hace varios años para diversificar la fuente de sus recursos, y con ello, minimizar el riesgo.
“Contar con una base más amplia de clientes nos beneficia, porque nos ayuda a reducir el riesgo de concentración que existe en Nicaragua, al ser un país muy pequeño”, explicó Rivas.
Fue así que decidieron captar el mayor volumen de receptores de remesas, lo que les llevó a establecer alianzas con unas 15 empresas dedicadas al negocio de transferencias familiares de dinero, luego de negociar tarifas y de establecer las plataformas tecnológicas con las que iban a trabajar, entre otros aspectos logísticos.
Junto con el crecimiento en el número de receptores de remesas que atendían, “hasta alcanzar un volumen interesante”, el Banco desarrolló la capacidad de dar seguimiento a esos clientes por varios años, “de manera que podemos identificar quiénes reciben remesas de manera consistente, y eso se podría constituir en un flujo para respaldar un financiamiento que mejore su nivel de vida y su consumo”, señaló Rivas.
Incentivar al pequeño ahorrante
Aunque el plan de los ejecutivos del Banpro parece estar blindado de lógica, su mismo gerente admite que para llegar hasta el momento en que esos clientes en particular abran una cuenta y guarden suficiente dinero como para convertirse en sujetos de crédito, “tienen que ser inducidos a ahorrar en una cuenta, y no lo van a hacer si sólo llegan al banco a retirar su remesa, y nadie muestra interés en ellos”, admitió.
Fue así que llegaron a conformar una alianza con la Organización Internacional de las Migraciones, (OIM), y con el Diálogo Interamericano.
“Elegimos las 8 sucursales donde pagábamos las mayores sumas en remesas en el país, con una contraparte de la OIM y el Banpro. El Diálogo Interamericano nos ayudó a entrenar a 15 personas, a las que dimos identificaciones y ubicamos en lugares específicos en las sucursales, para entrevistar a la mayor cantidad posible de remesados”, relató Rivas.
Aquellos que accedieron a conversar con los integrantes del equipo, recibieron información financiera “de forma rápida y específica, a la vez que recopilábamos información de ellos, lo que nos ayudó a saber qué nivel de ahorro tienen las personas que reciben remesas en Nicaragua, en comparación con la gente de otros países”.
Una investigación efectuada por Manuel Orozco en seis países del mundo, (Azerbaiyán, Georgia, Guatemala, Nicaragua, Paraguay y República Dominicana), mostró que los nicaragüenses que reciben remesas son los que menos ahorran de entre el grupo de seis naciones observadas.
El estudio determinó que alrededor del 85% de quienes reciben remesas en Georgia ahorran aunque sea una parte, igual que el 78% de los azerbaiyanos en la misma situación, con cifras menores para los latinos: 68% de los paraguayos, 60% de los dominicanos, 58% de los guatemaltecos, y sólo un 45% de los nicaragüenses.
Considerando todos esos datos, Rivas opina que el programa “ha sido muy exitoso. Hemos educado alrededor de 10,000 receptores, lo que es muy importante, si se cuenta el limitado número de nicaragüenses que están bancarizados”, que es de entre 300,000 a 400,000, según un cálculo generalmente aceptado.
“Diez mil personas, en un programa piloto que duró sólo 5 meses, es un programa muy ambicioso”, se felicitó.
El siguiente paso a ejecutar en los próximos meses, es “llevar ese mismo programa de educación financiera, siempre en alianza con las dos organizaciones, a la Costa Atlántica -donde hay un importante flujo de remesas- porque somos el único banco que tiene presencia en Bluefields, Puerto Cabezas y Corn Island”, aseguró.
En el caso de los clientes que ya recibieron el entrenamiento, “vamos a ofrecerles productos específicos. No te puedo comentar más al respecto, pero vamos a aliarnos con algunas empresas importantes, que tienen programas para ayudar a la gente pobre a aumentar su patrimonio, combinándolo con nuestro programa de educación financiera en beneficio de la gente.
Educar a Pymes, receptores de remesas y tarjetahabientes
En el último año, la banca comercial nicaragüense desarrolla programas de educación financiera para ayudar a sus clientes a manejar mejor sus recursos, no sólo porque conviene a todos que la gente consuma sin endeudarse en exceso, sino también por otra razón igualmente poderosa: lo ordena una normativa de la Superintendencia de Bancos.
Aunque la SIB mandó a educar a los tarjetahabientes, Luis Rivas, Gerente General del Banpro dijo que “nuestro enfoque es mucho más amplio, que sólo atender a los usuarios de tarjetas de crédito”, por lo que diseñaron un programa que incluye tres áreas.
La específica para clientes del dinero plástico les da “consejos y herramientas para que hagan un buen uso de su tarjeta de crédito, tanto en el sentido de usarla como una forma de endeudamiento, como un medio de pago, y enseñarles cuál es el balance que debe haber en medio de esos dos productos”, aseguró.
La segunda iniciativa es el entrenamiento financiero a los receptores de remesas, considerado que Banpro es el banco más importante en ese rubro, al pagar entre U$160 a U$180 millones anuales en remesas, sobre un total de U$950 millones, (si se suman el sector formal y el informal), de lo que aspiran a captar el 10% en forma de nuevos ahorros.
“El tercer pilar son las pymes, a las que queremos ayudarles a que entiendan y puedan presentar su información financiera de forma adecuada, porque eso aumenta muchísimo la probabilidad de que sus préstamos sean aprobados o aceptados, en caso que sean viables”, detalló.
“El gran problema es que por ser empresas pequeñas y medianas, con recursos mas limitados, tienen un menor nivel de aprendizaje de cómo llevar sus estados financieros, sus flujos de caja, u otro tipo de información que es muy importante a la hora de solicitar un crédito en el sector bancario formal”, abundó.
BAC: finanzas familiares y Pymes
El BAC Credomatic por su parte, desarrolló hace 3 años el programa “Educación Financiera para la Vida”, que comenzó ofreciendo al personal de la empresa, un taller sobre finanzas familiares que luego trasladó a sus clientes de planilla y a los empleados de éstas.
A finales del 2009 y principios del 2010 lanzaron una campaña en alianza con VOS TV “para transmitir 23 cápsulas financieras con consejos útiles para el sano manejo de las finanzas personales”, recordó Alba Aguirre, Coordinadora de Responsabilidad Social Corporativa de BAC Credomatic Nicaragua.
Luego desarrollaron el programa “Excelencia Financiera para Pymes”, dirigido a los negocios afiliados y proveedores del Banco “como una herramienta para conocer mejor su empresa y ayudarles a obtener un mejor aprovechamiento de sus recursos”, añadió.
En 2010 iniciaron un programa dirigido a niños de entre 10 a 12 años, enfocado a educarles en la importancia del ahorro. “Este año y en alianza con American Nicaragua Foundation lo ampliaremos a 10 escuelas de bajos recursos, donde además de impartir los talleres para maestros y padres, les acompañaremos en la mejora de infraestructura y mobiliario, sin olvidar el componente principal que es educar a los niños en la cultura del ahorro”, dijo Aguirre.
A partir de este año, el Banco implementará un proyecto de ahorro diseñado para sus clientes de crédito de consumo, y ya promueve el plan “Ahorra el vuelto”, para ayudar a sus clientes a adquirir el hábito del ahorro, a la vez que ofrece información en línea en la dirección http://www.rscbaccredomatic.com/educacion-financiera-linea.html
Desde el 2009 hasta el presente, el Banco capacitó unas 110 empresas y 7,300 colaboradores de las mismas y su núcleo familiar, mientras que con el curso de Excelencia Financiera para Pymes beneficiaron en 2010 a 136 empresas afiliadas o proveedores, con la meta de llegar a 200 empresas este año, enfocando sus esfuerzos a las pymes turísticas del triángulo del sur del país y al pequeño comercio.
ProCredit: desde niños hasta gerentes
En el caso del Banco ProCredit éste ejecuta actividades de educación financiera para diversos grupos sociales en las sucursales, comunidad inmediata, con periodistas, en colegios y universidades, “para fortalecer los conocimientos de la población sobre las instituciones financieras, los hábitos financieros, y de relación con el dinero, entre otros temas de finanzas y economía”, dijo Jaime Pérez Leiva, su Gerente General.
Además de educar a sus clientes en las oficinas del Banco “todos los días”, también organizan “eventos educativos que se dedican exclusivamente a la presentación de la estructura y funcionamiento del sistema financiero y proporcionar información sobre los servicios bancarios en general”, sin olvidar la campaña de ahorro MiChanchito que desarrollan desde hace seis años, “diseñada exclusivamente para fomentar el hábito del ahorro en niños y niñas”.
ProCredit ha desarrollado alianzas con diversas instituciones para capacitarlos en manejo de inventario y flujo de efectivo entre otros, a la vez que ofrece a sus mismos empleados un programa de estudios técnicos que contempla capacitación en matemática básica y financiera, contabilidad y estadísticas, para mejorar su desempeño dentro del Banco.
Finalmente, Pérez dijo que ProCredit cuenta con un programa de capacitación de mandos medios a nivel regional, con una duración de dos años con encuentros trimestrales, y un programa de capacitación a nivel gerencial con una duración de tres años, con encuentros bimensuales, que se imparte en Alemania.

Comentarios
Dos observaciones: 1) con la nueva reforma 2010, vigente desde Enero 2011, a los ahorros se les cobra un impuesto mínimo. Es decir, ya no basta con solo ganar un mínimo interés, sino, además, se le cobra un porcentaje a los ahorrantes por no gastar y ahorrar.
2) El BANPRO es el banco de la mafia, testaferra del círculo de los Ortega-Murillo, quienes se quedaron con la mayoría de los CENIS -y sus ganancias-. ¿Por qué creen que todas las instituciones del Estado utilizan el BANPRO en sus transacciones?, igual con las universidades con control Orteguista, ¿UNI , UNAN, UNA?
Obviaron todo el trabajo de educación financiera que hacen las instituciones de microfinanzas, como que solo miran hacia los bancos este Ivan!