Al igual que la mayor parte de los economistas que están tratando de determinan el rumbo de la economía del país en este 2011, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, (FUNIDES), augura un desempeño positivo para el resto del año.
“La coyuntura económica de corto plazo es relativamente favorable. Las exportaciones están creciendo mucho, debido a la recuperación de las economías avanzadas y los altos precios de nuestros principales productos”, reza en su primer párrafo el informe de FUNIDES, presentado este martes.
“La inversión privada se está recuperando, a pesar de serias deficiencias en el clima de inversión, y la cooperación venezolana continua apoyando a la economía”, añade el documento.
Aunque están claros que el motor exportador podría sufrir si disminuye la demanda de nuestros productos, (o si caen los precios que nos pagan por ellos), así como el daño que podría significar un deterioro pronunciado del clima de negocios en el país, hay otras dos cosas que preocupan a los economistas de la Fundación: el uso inadecuado de la ayuda venezolana, así como la merma en la industria de microfinanzas.
Estado debe manejar la ‘ayuda’ venezolana
“El apoyo venezolano es bienvenido, particularmente si se usa para mejorar la infraestructura y la educación, pero también tiene sus matices. Primero, la mayor dependencia en un solo donante aumenta nuestra ya precaria vulnerabilidad. Segundo, aunque este apoyo esté compensando a nivel macro el incremento en el precio del petróleo y la caída en el apoyo externo tradicional al gobierno, los efectos microeconómicos y distributivos, son distintos a los macroeconómicos”, dice FUNIDES.
Se refiere, por ejemplo, a que “el aumento de los precios del petróleo afecta a todos los nicaragüenses, mientras que el gasto financiado por Venezuela sólo beneficia a algunos sectores. Asimismo, la incidencia del gasto público y del gasto con apoyo de Venezuela no es la misma. El primero se refleja en las prioridades de la Asamblea y el Ejecutivo; el segundo decisiones privadas”, recalca.
Potenciar microfinanzas
La segunda razón para estar preocupados es el desplome de la actividad de microfinanzas, que pasó de manejar U$311.2 millones en activos en 2008, a U$270.4 millones en 2009, para cerrar el 2010 con U$234.7 millones.
Aunque esta última cifra representa sólo el 78.7% de los U$298.2 millones que destinó la banca comercial para la misma actividad, la diferencia está en que las instituciones de microfinanzas agremiadas en ASOMIF atendieron a 273,000 clientes, de ellos un 59% mujeres.
Pensando en mejorar al sector, recuperando la confianza de los proveedores de fondos, FUNIDES recomienda fortalecer su marco legal, definiendo por ley los controles a aplicar en la concesión de créditos y la prevención del fraude, por un lado, así como la protección a los usuarios, sea evitando prácticas abusivas de cobro, o que se les aplique tasas ocultas, por el otro.
Pronósticos de FUNIDES para el 2011
PIB 4.0%
Exportaciones 14.8
Importaciones 8.1
Remesas 6.0%
Petróleo 29.2%
IPC 9%
