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¿Dónde están los C$820 de la sobrerrecaudación del 2010?

Debaten reforma presupuestaria extemporánea

*Gobierno alega ajustes con los nuevos cálculos de crecimiento inflación

Iván Olivares | 6/4/2011

La decisión de la administración Ortega de reformar el Presupuesto General de la República 2011, abrió una caja de Pandora que tiene a estudiosos y entidades de la sociedad civil pidiendo explicaciones para lo que parece ser una serie de incongruencias en el máximo órgano de política pública del país.

La introducción de la propuesta ante la Primer Secretaría del parlamento es cuando menos extraña, si se considera que el diputado Wálmaro Gutiérrez, presidente de la Comisión Económica, había desechado la idea de una reforma presupuestaria expresada previamente por el asesor presidencial, Bayardo Arce, y por el presidente del Consejo Directivo del BCN, Antenor Rosales.

A mediados de marzo, Gutiérrez aseveró que “en estos momentos no es necesario precipitarse en una reforma presupuestaria”. Ese tipo de fluctuaciones hizo que el experto fiscal Julio Francisco Báez se preguntara “¿cómo es que hace unas semanas se hablaba de una reforma del Presupuesto a la baja, y ahora se habla de reformarlo al alza?”.

La propuesta de reforma se fundamenta en un nuevo cálculo de crecimiento del PIB, que se supone llegará hasta el 3.5%, en vez del 3% definido inicialmente. Otro tanto pasará con la inflación, de la que se espera que cierre en 8.6%, en vez del 6.7% inicial.

La combinación de ambos factores generaría un nuevo PIB nominal que se calcula en C$158,101.6 millones, lo que es C$8,442 millones mayor que los C$149,659.0 millones en que se basó la elaboración del Presupuesto vigente.

La otra razón para someter una reforma, es que la administración cree que tendrá un incremento de C$1,658 millones en ingresos fiscales, los que sumados a los C$29,941.9 millones aprobados, elevaría el techo hasta dejarlo en C$31,599.9 millones.

Según el economista Adelmo Sandino, investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, (IEEPP), “los cambios se deben a la actualización de la base de cálculo 2010, y porque el gobierno estima mayores recaudaciones vía aduanas por aumento de las importaciones, principalmente de bienes para la producción”.

Otro problema que genera esta petición es que es extemporánea, pues, como señala Báez, “sólo puede hablarse de sobrerrecaudación después del tercer trimestre del año”, cuando resulta claro cual es la tendencia que lleva la colecta de tributos, y ya es muy poco probable que cambie de forma significativa.

Un presupuesto lineal

Las críticas llegan también por el contenido de la propuesta de reforma, al considerarse que desperdicia la oportunidad de destinar mayores recursos a educación y salud, y en vez de ello, se usan alrededor de C$1,170 millones para financiar la burocracia, y C$482 millones para pagar deuda.

René Vallecillo, experto fiscal, comentó que “un defecto de esta propuesta de reforma, es que estamos priorizando el gasto corriente sobre el gasto de capital, con lo que nuestro crecimiento no será sostenible, porque estamos gastando hoy, sin aportar al futuro”.

“Estamos endeudándonos para gastar, no en inversión para crecer, además que estamos asumiendo deuda interna para pagar la deuda anterior. Dicho de otro modo: estamos haciendo roll-over para gastar hoy, y para pagar deuda vencida”, insistió.

El economista Sandino, por su parte, dijo que “el gasto social aumenta en términos nominales, pero no en términos del PIB, lo que indica que no se está aprovechando el crecimiento económico para invertir en los sectores sociales estratégicos para el desarrollo”.

Lo dice porque, aunque en la práctica se asignan C$215.5 millones adicionales al Ministerio de Educación, y C$195.9 millones más al de Salud, en ambos casos disminuyen las partidas asignadas si se miden como porcentaje del PIB: de 3.72 a 3.65 en el caso del MINED, y de 3.73 a 3.65 en el caso del MINSA.

“En el caso de estos dos ministerios, esto significa profundizar el descenso que viene mostrando el Presupuesto de estas instituciones como porcentaje del PIB”, señaló el economista Adolfo Acevedo.

Sandino señaló la “tendencia lineal” del Presupuesto, que le lleva a asignar casi los mismos porcentajes año con año a cada rubro, e impide priorizar a los sectores estratégicos en los cuales podría basarse el crecimiento del país. Esto, aunado a “la poca voluntad política de consenso para liderar una genuina reforma social”, hace que sea “muy probable que Nicaragua no logre, en muchos casos, aproximarse a las metas del milenio”.

Vallecillo por su parte, recordó que “hubo una recaudación adicional de C$820 millones en el 2010, pero no se refleja en esta reforma presupuestaria. ¿Dónde están? Lo más seguro es que se usaron para fortalecer la posición de reservas internacionales en el BCN”, cuestionó.

¿Por qué ahora una reforma?

El economista Adolfo Acevedo identifica dos razones para solicitar una reforma al Presupuesto vigente. La primera es “transparentar la doble presupuestación acordada con el FMI”, en referencia a que un análisis del Presupuesto 2011 muestra que con el FMI se había acordado un balance presupuestario distinto al que fue enviado a la Asamblea.

“Este balance acordado con el FMI se caracterizaba principalmente por menores gasto corriente y de capital como porcentajes del PIB que los reflejados en el Presupuesto oficial”. También habría mayores pagos por amortización de la deuda interna, y menores desembolsos de préstamos externos netos.

“Segundo, al cambiar la proyección del PIB a precios corrientes para 2011, de C$149,659 millones a C$158,101.6 millones, (un incremento de 5.6%), para mantener la consistencia de las proyecciones fiscales acordadas con el FMI, los valores nominales de esas variables –ingresos, gastos, déficit, financiamiento– debían ajustarse, por la mas simple y llana consistencia técnica”, señaló.

Comentarios

1
carlos guevara

en esta reforma que viene de bueno para la policía nacional de nicaragua

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