Las exportaciones de Nicaragua hacia Estados Unidos crecieron en 84.9% (sin incluir zonas francas), a lo largo del quinquenio de vida que la ‘era CAFTA’ cumplió el pasado viernes primero de abril, aunque la fecha también sirvió para recordar las tareas que tiene pendiente el país, y para marcar el hecho que desde ese mismo día, varios centenares de productos alcanzan acceso preferencial a nuestro mercado con arancel cero.
El acuerdo comercial entre Centro América, Estados Unidos y República Dominicana entró en vigor el primero de abril del 2006, en medio de la oposición de la bancada del FSLN, que amagaba incluso con protestar en las calles.
“Sería un crimen contra Nicaragua apoyar una muerte anunciada, que golpeará aún a los empresarios grandes, que quedarán como administradores de la representación local de las transnacionales, mientras nosotros pasamos a ser consumidores de productos extranjeros”, decía entonces la aún diputada Alba Palacios.
Pero mucha agua ha pasado bajo el puente, y hasta los empresarios cercanos al partido de gobierno aprendieron a hacer negocios bajo la égida del acuerdo comercial, y la administración misma canta sus loas basada, en parte, en el crecimiento exportador, del cual un porcentaje importante tiene como destino a Estados Unidos, que sigue siendo nuestro primer socio extranjero.
Además del crecimiento comercial, el país se ha beneficiado al mejorar su posición como plataforma exportadora, lo que ha permitido la atracción de inversión extranjera que aprovecha la oportunidad de hacer negocios con Estados Unidos desde Nicaragua, beneficiándose de las ventajas que otorga el acuerdo.
Ejemplo de ello son los 80,000 puestos de trabajo que se han creado en el sector de zonas francas, en gran medida para aprovechar el generoso tratamiento que recibió nuestro país en este rubro, así como las empresas de outsourcing, que “exportan servicios desde Nicaragua”, y emplean a muchos jóvenes con salarios más altos que el promedio local, explicó Margarita Cruz, una de las negociadoras de ese TLC.
Buscar competitividad
A juicio de esta experta, el país “sí ha aprovechado las ventajas del acuerdo comercial, pero no con todo el potencial que tiene el acuerdo, porque hay muchos productos que ya están desgravados y no los exportamos”, señaló.
Entre otros, mencionó “muchos productos que pudiéramos procesar y vender congelados, como frutas, yuca, y hasta pulpa congelada, que no pagan arancel, y si lo estamos haciendo es en muy pocas cantidades. Costa Rica exporta yuca congelada y nosotros no. El Salvador exporta jocotes y nancites, que nosotros producimos pero no exportamos”, ilustró.
Por eso, piensa que “debemos ser más competitivos en el proceso, el empaque, el etiquetado, la inocuidad, etc., para aprovechar las ventajas del Cafta. Ese es el reto”, sentenció detallando al menos cinco áreas a trabajar.
La primera pasa por “facilitar el comercio”, lo que implica, entre otros, poder efectuar los trámites en línea (y no de forma presencial y a mano, como ocurre ahora), además de “simplificar los trámites a cumplir”.
Después, plantea “combatir la corrupción”, porque “ahuyenta la inversión”, y a la par, “aumentar la seguridad jurídica”, por razones obvias. Finalmente, opina que aunque el gobierno está haciendo bien el trabajo de “mantener la estabilidad macroeconómica”, aún hay mucho trabajo pendiente para “mejorar el clima de negocios”, lo que permitiría potenciar más las opciones que ofrece Nicaragua.
Mercado más abierto
Junto con las buenas noticias y la llamada de atención, llegan también las otras noticias (no necesariamente malas): a partir de este viernes, varios centenares de partidas alcanzan el arancel cero, lo que debería beneficiar al consumidor local, por ejemplo, en el caso de los materiales y accesorios de construcción, que se importan de ese país.
También hay productos alimenticios como pechugas de pollo, muchas especies de peces, junto con ostras, caracoles, conejos, carne equina, ancas de rana, e infinidad de legumbres: puerros, coles, arvejas, frijoles, chile, maíz dulce, chayotes, ayotes, okras, tomates, garbanzos, lentejas, ñame, canela, cardamomo, remolacha, caña de azúcar, brotes de bambú y harina de mostaza.
Cruz, que ahora se desempeña como consultora en materia de comercio internacional, señala que “no hay ‘invasión’ de productos. Nunca la hubo ni la habrá, porque consumimos sólo lo que podemos comprar”.
En efecto, Mario Amador, Gerente de la Comisión Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), explica que “podemos competir con cualquier producto, (azúcar) siempre y cuando no existan subsidios de por medio”.
Recuerda que en Estados Unidos, el quintal de azúcar se vende en U$65 y en Nicaragua a U$30 ó U$35. “El bajo precio interno nos protege y desincentiva su importación, a menos que se haga ‘dumping’, además que EE. UU. importa más de 1 millón de toneladas al año. Con decirte que nosotros les vendemos el quintal de azúcar cruda a U$40”, detalló.
Comercio internacional
El TLC con Estados Unidos sigue siendo beneficioso para Nicaragua, como lo muestran las estadísticas de exportaciones e importaciones, que han permitido cerrar la brecha comercial, y volverla positiva para Nicaragua. Las dos primeras líneas muestran datos de las exportaciones, y la tercera de las importaciones en el período. La tabla es en miles de dólares estadounidenses.
Actividad 2006 2007 2008 2009 2010 Incremento
Con ZF $1,416.7 $1,608.4 $1,707.4 $1,611.9 $2,012.0 42.02%
Sin ZF $537.3 $639.9 $772.5 $718.3 $993.6 84.92%
Import. $705.3 $846.8 $1,030.5 $680.4 $924.2 31.03%

Comentarios
Que fantasía...bueno, ningún "negociador" dirá que su "negociación fue mala.