Confidencial » Economía » Leer artículo

Aval finaliza adquisición: apuntan a banca corporativa

Cartera del BAC sigue creciendo

* Sansón: “queremos estimular al empresariado para que invierta más en su negocio”

Iván Olivares | 9/3/2011
@IvanOlivares66

Ya integrado plenamente al Grupo Aval, BAC-Credomatic se propone consolidar su posición en el mercado centroamericano, a la vez que espera exportar alguna parte de su experiencia hacia el público colombiano, asegura  Juan Carlos Sansón, Gerente General del BAC Nicaragua.

En esta entrevista exclusiva con Confidencial, Sansón relata la evolución de los depósitos y el crédito en el sistema bancario nacional a lo largo de los últimos dos años y medio, detallando cómo bregaron ellos con los efectos de la crisis financiera internacional, y cómo la banca nacional está siendo afectada por el crecimiento desmesurado de los depósitos en el último año.

¿Ya concluyó el proceso de integración al Grupo Aval?

El proceso es una compra de acciones, como salió en los medios. El Grupo Aval es el grupo financiero más grande de Colombia, con un poco más del 30% de participación de mercado, y con instituciones con muchísima experiencia, como el Banco de Bogotá, que tiene como 140 años.

Ya terminó completamente. Fue el proceso de incorporación de un accionista mayoritario. Muy suave. Ellos han delegado la administración completa en toda Centro América, al equipo ejecutivo liderado por el Dr. Ernesto Castegnaro, que ha sido el Director Ejecutivo de BAC Credomatic en la región.

A nivel ejecutivo no hay nadie de ellos. ¡Es curioso!, siendo los dueños mayoritarios, en las directivas tienen sólo dos representantes. Salimos de ese proceso, que quiera uno o no quiera, te distrae del día a día.

¿Va a cambiar algo desde el punto de vista del cliente?

Esperamos que para bien, si, y podamos ofrecer algunos productos y servicios que tengan los bancos en Colombia y nosotros no tengamos, y viceversa. Estoy seguro que al mercado de Colombia se puede introducir algo de lo que tenemos en Centro América, sobre todo banca de personas, y canales de distribución, que aquí en la región estamos bien avanzados en eso.

¿Cuáles podrían ser esos productos y servicios?

Ellos son muy fuertes en la parte corporativa, y aunque en BAC hemos financiado históricamente todos los sectores de la economía, el financiamiento de proyectos estructurados a largo plazo es algo que se ha hecho muy poco, no sólo en Nicaragua, sino también en Centro América, y ellos tienen algo de experiencia financiando infraestructura y ese tipo de cosas que antes solo se pensaba en el BCIE o la IFC, por lo que creo que podremos verlos financiando este tipo de proyectos.

A nivel corporativo, estamos mejorando los productos que tenemos, entre ellos el de factoring, somos muy fuertes en lo que es pago a proveedor, y en los próximos meses vamos a sacar un producto de factoring que será lo mejor que podamos ofrecer a nuestros clientes.

¿Y la marca? ¿Cambia o se conserva?

Definitivamente que la marca se conserva. La marca es de los activos que más valor tiene en esta organización. Es un nombre de solidez, de calidad de servicios, y fue una decisión que se tomó muy temprano en el proceso de negociación, además que ellos no manejan una sola marca: en la misma Colombia tienen 5 bancos, o sea que no es algo nuevo para ellos, pero creo que aunque hubieran manejado una sola marca, la nuestra se hubiera mantenido.

¿Cómo les afectó que Fitch Rating les rebajara la calificación cuando se consumó la compra de las acciones por parte del Grupo Aval?

No afectó en nada. Nosotros siempre tenemos una calificación sumamente alta, que está en el rango más alto de calificación, lo que, de hecho, nos permite hacer la contribución más pequeña al FOGADE.

Fitch lo que hizo es que nos devolvió a la calificación que teníamos antes que GE se convirtiera en el accionista mayoritario, que es siempre una calificación muy alta, así que no tuvo mayor impacto.

Crecimiento de los depósitos plantea grandes retos

¿Cómo enfrentaron la crisis financiera internacional?

Los últimos tres años han sido interesantes para la banca. En el 2008, no sólo Nicaragua, sino la economía mundial llevaban un crecimiento tremendo. Hablábamos de la inflación, que los precios del petróleo estaban bastante altos, y muchos precios subiendo, en una situación muy similar a la que tenemos ahorita, y por ese lado todos muy contentos, pues el crédito crecía con buenas tasas, hasta aproximadamente septiembre del 2008.

Creo que nosotros éramos el banco número uno del sistema financiero por el tamaño de su cartera, y con financiamientos aprobados como para dos años más.

Lo interesante es que en cuestión de una a dos semanas, así de repente, se empezó a secar la economía, y comenzó una demanda de crédito más allá de lo usual, y lo que pasó es que los bancos empezaron a cortar sus líneas (de crédito), y los proveedores de financiamiento que tienen las empresas también comenzaron a limitarse, lo que las obligó a buscar cómo sustituir el crédito.

Los bancos de Centro América, buscando cómo atender esa necesidad incremental de crédito, comenzamos a buscar nuevas fuentes de fondeo, y buscamos al BCIE, que para entonces se encuentra en el mismo problema, y deja de ser un proveedor de fondos.

¿Qué decisiones tomaron a lo interno del BAC para enfrentar esa situación?

Nosotros tomamos una decisión estratégica que creo que funcionó muy bien: decidimos hacer todos los esfuerzos para garantizar que a ninguno de nuestros clientes les faltara nada de crédito: cumplimos lo que ya estaba contratado, y si venían y pedían más, yo les daba más, pero no iba a atender nuevos clientes, porque si trataba de acapararlos a todos, iba a perder a los que habían trabajado mucho tiempo conmigo.

Así lo hicimos, y BAC mantuvo todas sus líneas de crédito e incrementó en algunos casos líneas de crédito cuando así nos lo solicitaron los clientes, aunque dejamos de atender por algunos meses nuevas solicitudes.

En ese momento se subieron las tasas, como es lógico, pero los clientes agradecieron que nunca le faltó plata a ninguno de los que había trabajado con nosotros.

¿Cuál fue el comportamiento de los depósitos en ese momento?

Los depósitos estaban estables. No estaban creciendo, pero tenían un comportamiento estable. El problema fue por la enorme demanda de crédito y falta de crédito de sus proveedores.

Eso fue en octubre o septiembre del 2008, y dimos la vuelta, de un total crecimiento a un freno. Ya estaba la crisis y todo mundo preocupado, porque no se sabía cuales serían los efectos de la crisis para cada uno, y pasamos así hasta más o menos el primer semestre del 2009, cuando cambia la ecuación, y da una vuelta de 180 grados, y todas las medidas que habíamos tomado para aumentar la liquidez comienzan a surtir efecto, como la línea de crédito por U$250 millones que el Grupo negoció con OPIC, que la comenzamos a trabajar en octubre del 2008 y estuvo disponible en 2009, cuando talvez ya no la necesitábamos, pero así son esas cosas.

Llegamos a mediados del 2009 con una liquidez enorme, no solo Nicaragua, sino Centro América en general, y entonces cambia otra vez la dirección, empiezan a bajar las tasas activas, lo que es normal cuando hay oferta de crédito, y también las tasas pasivas, porque tenemos exceso de liquidez. Eso hasta como en junio.

A finales del 2009, empieza a verse un crecimiento inusual en los depósitos, que nunca se había visto en los 20 años que tengo de estar en este negocio. Cuando vimos la primera “foto” del sistema, de octubre a noviembre del 2009 se vio un enorme incremento en los depósitos, en uno de los bancos que tenían como 2 años de no crecer, y comienza un crecimiento como de 70 a 80 millones de dólares al mes, y pasamos así hasta la fecha, cuando los depósitos vienen creciendo a unas tasas enormes.

¿A quién pertenecen esos depósitos?

Algunos de estos depósitos son de empresas grandes, entonces están bien concentrados. Nosotros tratamos de tener la parte de préstamos como la de depósitos más atomizada, entonces no tratamos de tomar esos depósitos, porque de repente viene el cliente y se te los lleva, y tenés que tenerlos disponibles: te generan un costo y no los podés prestar.

Hubo otros dos bancos grandes que sí accedieron a trabajar con ellos, y sucedió que uno de los bancos tuvo un crecimiento enorme de sus depósitos a mediados del año pasado, y de repente comenzaron a salir de ese banco y a entrar al otro.

Estamos hablando como de 700 millones de dólares, en una base como de U$3,300 millones en depósitos en el sistema financiero.

Nosotros creemos que este negocio es como un maratón, no una carrera de velocidad, entonces seguimos con un buen crecimiento de nuestra base de depósitos, más allá de lo que necesitamos, de 10 a 15%, siempre manteniéndonos con un excedente de liquidez más allá de lo que quisiéramos.

Hasta noviembre del año pasado, el BAC era el que más había crecido en créditos…

A diciembre también. En diciembre del 2009, el BAC tenía U$614 millones en depósitos, mientras los otros dos bancos tenían U$655 y U$850 millones en depósitos. A diciembre, uno de los bancos subió más de U$200 millones y U$220 millones el otro, mientras el resto del sistema tuvo crecimientos moderados, que fue del 10% en el caso del BAC, mientras otros anduvieron en alrededor de 40%.

Entonces, con tanta liquidez en el sistema, recibir tanta liquidez adicional se vuelve un problema mayor.

Más en: Economía

Otros artículos del mismo autor