El Ejército de Nicaragua está completando la remoción y certificación de minas antipersonal en ocho objetivos fronterizos con Honduras, ubicados en los municipios de San Fernando, de Nueva Segovia y Wiwilí, de Jinotega, para completar oficialmente el proceso de desminado y declarar a Nicaragua como País Libre de Minas, afirmó Carlos Orozco, Director del Programa de Asistencia al Desminado de Centroamérica de la Organización de Estados Americanos (PADCA-OEA).
En entrevista a Confidencial Digital, Orozco explicó que uno de los sitios es la confluencia del río Amak-Bocay, donde trabajan el frente número 2; la zona de Olaskin y Banco Grande, muy cerca de la guardarraya con Honduras, donde trabajan los frentes 3 y 4 y; la zona de La Cuchilla La Chamuscada y la Pedregosa, de San Fernando, Madriz, donde opera el frente 1.
“Hablamos de áreas de acceso difícil, por ejemplo en el caso de San Fernando, hablamos de altitudes considerables, mayores a las experiencias de desminado en lugares anteriores. En ese lugar, el año pasado inclusive, algunos detectores presentaron limitaciones para realizar su labor por la altitud, así que hubo que valorar las técnicas sobre esa base y creo que ahora va marchando sumamente positivo”, señaló Orozco, Director de la misión PADCA-OEA.
Desde que inició el Plan de Desminado, casi una década atrás hasta inicios de marzo del presente año, se estima oficialmente que el Ejército de Nicaragua, con la asistencia técnica de PADCA-OEA, ha destruido y certificado un total de 178,000 minas, para un cumplimiento del 99%. Lo que resta son alrededor de 1,000 minas por destruir y certificar, para declarar a Nicaragua, País Libre de minas antipersonal.
“Con la estructura que se tiene en el campo, creemos y estamos firmemente convencidos de que se va a poder finalizar a mayo de este año como está previsto en los compromisos que se adquirieron, adicionalmente, en el marco de la Convención de Ottawa”, señaló Orozco.
Miles de personas estuvieron amenazadas
Según un mapa que muestra, los ocho objetivos finales, pendientes de desminar, se encuentran en la profundidad del territorio nacional, la mayoría de éstos en la guardarraya con Honduras, zona que en los años 80 fueron escenarios de cruentos combates.
Al inicio del Programa de Desminado, en la década de los 90, se contabilizaban más de 65 municipios del país afectados por las minas antipersonal, denominadas como “asesinos ocultos”. Eran miles de personas, especialmente de zonas rurales, las que estaban amenazadas por los artefactos de muerte. Hoy es completamente diferente.
“Ya en los últimos años, básicamente todo el problema se presentó en la zona fronteriza y los avances en términos de impacto humano son importantes, usted recordará que en los primeros momentos hablábamos de medio millón de personas viviendo cerca de los campos minados, hoy aproximadamente son alrededor de 4,000 personas, residiendo en un boofer de más o menos 5 kilómetros o menos de distancia de un área minada, lo que ha reducido considerablemente el problema”, señaló Orozco.
El peligro de los UXO´s
El año pasado, a través con el componente educativo-preventivo, PADCA-OEA estima que llegaron a unas 35,000 personas, en 72 comunidades del país, con el mensaje de prevenir el peligro de las minas antipersonal y denunciar si encuentran la existencia de alguna mina antipersonal o de algún objeto desconocido no explotado (UXO´s).
Este año, explicó Orozco, también están desarrollando esta labor preventiva-educativa, con la meta de incidir en un universo similar. Como resultado y efecto de esta labor, precisamente, los funcionarios de PADCA-OEA reciben siempre denuncias de la población sobre la existencia de minas y de los llamados UXO´s que se encuentran en el territorio nacional y que van desde municiones de fusiles de guerra hasta granadas de fragmentación o morteros.
“Tenemos muchos años de trabajar en esa zona, ya hay conciencia en la gente sobre el peligro que significan las minas antipersonales y también los artefactos explosivos, prueba de ello es que el año pasado se recopilaron más de 400 denuncias sobre esa base; este año en el mes de enero llegamos a las 10 denuncias, es decir, que hablamos de tres semanalmente”, dijo Orozco.
De las denuncias de la población, en una proporción de 3 a 1, se refieren a la existencia de artefactos no explotados con respecto a mina antipersonal. Por esa razón, el Director de PADCA-OEA insiste en la necesidad de mantener la vigilancia a través de una pequeña estructura del Ejército y el monitoreo de PADCA-OEA.
“Ese tema es sumamente importante, hay que mantener la vigilancia, hay que mantener la guardia en alto, porque semanalmente prevención nos pasa información sobre denuncias de la población de artefactos desconocidos que se vienen encontrando en las comunidades. Para nosotros, por ello, es necesario mantener cierta vigilancia y cierto esfuerzo inclusive mas allá de la finalización del plan para atender este tipo de denuncia”, insistió Orozco.
En el caso de PADCA-OEA están formulando un proyecto en su portafolio de proyectos del 2011, para desarrollar el componente de monitoreo a las denuncias de la población. Una vez recepcionada, funcionarios de Prevención llegan al lugar y corroboran si la denuncia es positiva. Si lo es, se informa al Ejército de Nicaragua y al Ministerio de Defensa para que se atienda y se destruya.
“Ese tipo de monitoreo o mecanismo creo que es importante mantenerlo el otro año, por ello estamos proyectando sostener una labor de monitoreo y de prevención hasta diciembre del 2011”, concluyó Orozco.

Comentarios
Hola que tal, me encanta su reportaje estoy trabajando sobre el desminado en la zona de mateares y me encantaría poder contactarlo para q me pueda brindar información se lo agradeceria mucho.