Debajo del halo de un farol callejero / Me levanté el cuello (del abrigo) al frío y la humedad / Cuando mis ojos fueron apuñalados / Por el flash de la luz de neón, que resquebraja la noche / Y acaricia los sonidos del silencio. / Y en la luz desnuda ví / Diez mil personas, quizás más. / Gente conversando sin hablar, / Gente oyendo sin escuchar. / Gente escribiendo canciones que las voces jamás compartirán / Y nadie osó molestar a los sonidos del silencio. / “Tontos”, dije yo, “¿no saben que el silencio crece como el cáncer?”
Los sonidos del silencio (Simon y Garfunkel)
Para las jóvenes de la Generación XXI que no reconocen esta estrofa de la canción Los Sonidos del Silencio, les recomiendo que la escuchen. Es una de las canciones que mejor captura la crisis existencial que de una u otra forma, directa o indirectamente, y con mayor o menor grado de autenticidad, afectó a mi generación cuando el fantasma de la guerra nuclear que marcó el sentido de la historia durante la Guerra Fría, hizo evidente que el progreso que ofrecía la modernidad era un mentiroso espejismo.
Yo espero que muy pronto, ustedes, los de la Generación XXI, hagan uso de su propia música para expresar sus propias ansiedades en este blog. En la carta de presentación de este espacio, yo prometí apoyarlos. Y en la reunión que sostuvimos en julio de este año, prometí que mi intención era abrir un espacio de reflexión para que lo ocuparan y dirigieran ustedes.
Pronto tendrá que haber un relevo en este espacio. Pronto tendremos que poner fin a la incongruencia que significa que alguien que como yo, canta “los sonidos del silencio”, escriba para una juventud que tiene sus propios silencios y vive sus propias tonalidades. Por el momento, sigamos.
La semana pasada hablamos un poco sobre los silencios que marcan nuestra historia vieja y reciente; los silencios en los que se pierde nuestro pasado y nos empujan a empezar siempre de cero; los silencios que nos hacen anunciar Nuevas Eras y proclamar nuevos amaneceres y nuevas revoluciones que terminan girando alrededor de nuestra propia miseria.
Somos un pueblo sin memoria. Y sin memoria es imposible construir el futuro porque éste es siempre una extrapolación de la experiencia digerida; de la experiencia aprovechada; de la experiencia que nos enseña a orientarnos mejor y a evitar caer una, dos, diez, cien veces en los mismos errores.
Borrón y cuenta nueva: este ha sido por siglos el eje rector de nuestra conducta social. En el discurso pronunciado por Gregorio Juárez y Rosalío Cortés ante la Asamblea Constituyente formada al finalizar la Guerra Nacional que puso fin a las aspiraciones de William Walker, se exhortaba a los nicaragüenses a “olvidar” los hechos y las circunstancias que hicieron posible la captura del Estado por parte de Walker.
Es decir, en lugar de invitar a sus compatriotas a reflexionar y debatir sobre las causas de este aberrante capítulo de nuestra historia, los asambleistas recomendaban mantenerlo en la antesala del análisis y del conocimiento: “La historia de los tres años que acabamos de atravesar, debería para siempre sepultarse en el olvido, con todas nuestras locuras, torpezas y desvaríos. . . . Consérvese sólo, de esos tres años, tanto honor, tanta generosidad en lo que ha cabido su parte a Nicaragua; bórrese todo lo demás, cuyo nombre y clasificación ignoramos; y procedamos a hablar de la época presente, que data del 24 de junio del corriente año” .
Los nicaragüenses seguimos la recomendación de Juárez y Cortés al pie de la letra. Así pues, el recuento más completo del drama filibustero, es el que ofrecen las memorias del propio invasor.
La soledad cultural del animal
Un pueblo sin memoria es un pueblo condenado a vivir en el hiper-activismo irreflexivo de una eterna niñez. Por esto debemos celebrar los esfuerzos que hacen los hombres y las mujeres que intentan registrar los hechos y las circunstancias que marcan nuestro pasado. Hablo de los registros históricos y las memorias publicadas en el pasado reciente por Antonio Lacayo, Arturo Cruz Porras, Sergio Ramírez Mercado, Mónica Baltodano y otros. No tenemos que estar de acuerdo con estas personas. Simplemente tenemos que agradecer que podemos conocer sus interpretaciones para saber si estamos o no de acuerdo con ellas. De este conocimiento depende el desarrollo de nuestra capacidad para construir un nuevo futuro, evitando repetir nuestros errores.
A pesar de las contribuciones antes mencionadas, y de los esfuerzos que otras personas e instituciones hacen para preservar y recuperar nuestra memoria, las palabras de Juárez y Cortés siguen marcando la pauta de nuestra conducta como sociedad. Nadie lo dijo abiertamente, como lo hicieron estos dos asambleístas el 8 de noviembre de 1857, pero todos decidimos “sepultar en el olvido” la historia de los 80s, “con todas nuestras locuras, torpezas y desvaríos”.
Y, por supuesto, también decidimos conservar de esa dolorosa década, solamente aquello que conviene a nuestros intereses. Conservamos, por ejemplo, todo aquello que ha servido para que Contras y Sandinistas reclamen para sí, la gloria de la “democracia” que nos vimos obligados a aceptar cuando por fuerzas ajenas a nuestra voluntad, no pudimos exterminar al adversario.
Un pueblo sin memoria es un pueblo condenado a vivir, como decía Pablo Antonio Cuadra, en “la infinita soledad cultural del animal”. PAC citaba al biólogo alemán-estadounidense George Schaller para señalar que “la capacidad del gorila para impartir información a un vecino se limita totalmente a la situación del momento; no puede de ninguna manera comunicar lo que sucediera ayer.”
“Posiblemente el gorila”, dice PAC, “se quedó siempre igual a sí mismo, posiblemente el mono se quedó mono, precisamente por esta limitación. Al no poder transmitir el pasado no pudo, nunca pudo, acumular esa experiencia comunicable que se llama cultura, y así, sin poder basarse en el ayer, nunca tuvo mañana”.
PAC escribió estas palabras pensando, quizás, en su Nicaragua; la Nicaragua que cada día se hunde más en la “soledad cultural del animal”; la Nicaragua, nuestra Nicaragua, que se acostumbra cada vez más a vivir cada día, como si fuera el primero y último de su corta historia.
No somos el único país en América Latina y el mundo que padece de este mal. Pero somos uno de los que menos conciencia tienen del peligro que significa vivir en el abismo del olvido. Guatemala, para poner un ejemplo cercano, ha vivido silencios anegados de dolor y de sangre. Nuestros vecinos del Norte, sin embargo, muestran hoy una vitalidad crítica y un deseo de renacer, que está ausente en nuestro país.
Hace unos meses tuve la oportunidad de conocer a una brillante joven guatemalteca que tuvo la amabilidad de regalarme una copia de su tesis universitaria. En algún momento le dedicaré su propio espacio al trabajo de María Alejandra Privado Catalán, y su invitación a escuchar y entender la música del compositor guatemalteco Joaquín Arellana, como un esfuerzo por romper los silencios que han marcado la dolorosa historia de Guatemala. Por el momento, solamente quiero hacer referencia a una de las ideas que forman parte del esfuerzo de María Alejandra para promover una “cultura histórica” y una “filosofía de la memoria” en su país.
María Alejandra nos recuerda que una sociedad pierde su vitalidad y se cosifica “cuando se niega a recordar de donde proviene o a preguntarse si podría haber sido distinta”. Ella cita a Marta Tafalla, quien en un estudio de la “filosofía de la memoria” de Teodoro Adorno, señala: “La historia tal como ha sido debe ser sometida a una crítica que desvele las posibilidades que no se realizaron” porque “donde las injusticias pasadas son reprimidas por una amnesia forzada, la injusticia reaparece como la repetición de lo idéntico, que es siempre peor”.
María Alejandra podría estar hablando de Nicaragua; y PAC hubiese estado de acuerdo con ella. La pérdida de nuestra memoria colectiva nos embrutece y aleja del horizonte de la civilización. De ahí la misteriosa pregunta de PAC: “¿No ha pensado nadie, mirando los inteligentes ojos de su perro, qué terrible limitación empareda esos ojos, donde no hay pasado?”
PAC no responde directamente su propia pregunta. Simplemente agrega: “Todo diálogo de miradas termina en lo inmediato”.
Lo inmediato es eso que los analistas políticos gustan llamar “la coyuntura”; es la vida sin horizonte; la vida vivida al azar; al golpe de la fortuna. Lo único que cuenta en esta vida es sobrevivir. Mañana, “ya Dios dirá”. Mañana, otro partido se formará; otra consigna se inventará; otro líder se fabricará. Mañana será otro día como hoy, diferente, pero igual, en u país como el nuestro: lleno de “gente conversando sin hablar, gente oyendo sin escuchar” mientras el silencio crece y nos devora.
La próxima semana: “El fetichismo institucional: contestación a una carta de amor”.

Comentarios
Tenes razon en una sola cosa, los sonidos del silencio te llegaron rapido, talvez porque ya tenes tu vida resuelta y tenes tiempo de "pensar", como dice el cacique diriange muchos no tenemos ni para el pasaje y eso que este gobierno aun no sube el pasaje porque lo tiene subsidiado, ningun joven se lanza a una aventura donde no hay razon ni pasion
Excelente Articulo señor: solo que corregiria.. cada clases social tiene hoy su propio fondo musical.... Desde Daddy Yankee, hasta Cobain, de la Rocha, Lila Downs, Sabina, Tijuana No..... y decirle, que aunque tiene razon en su articulo, hay otras juventudes y otras generaciones que dia a dia luchamos para salir o no entrar en esa depresion perpetua heredada por una generacion que quizo traer cambios y hoy se golpean el pecho con un discurso juvenista igual de facista, pero lastimero de que la responabilidad es de nosotros..... Por esos que estamos en esa pelea no desde un escritorio solamente, tambien por aquellos intelectuales que dieron un paso al frente y fueron y son responsables con su papel historico como intelectuales, por ellos y ellas es que este pais va buscano salidas.... de a poco..... por los demas que se quedan en el purismo...... NO ME AYUDE COMPADRE::::::
Excelente articulo señor....
De acuerdo con Abelardo Baldizón, con la añadidura que el mismo APB pertenece a la gerontocracia del pensamiento, que también debería ser desplazada.
Yo pienso que la juventud en Nicaragua no es letárgica y no esta divorciada de su realidad. En realidad es la que peor la sufre, al ser la basta mayoría de la sociedad nicaragüense. El problema no esta en la actitud de la juventud frente a su realidad, sino que Nicaragua es una sociedad profundamente gerontocratica. Y esa naturaleza gerontocratica va desde la familia pasando por los partidos políticos hasta llegar a todos los gobiernos desde 1990 hasta la actualidad. En realidad el gran ultimo relevo generacional -por lo menos en la política- fue la revolución sandinista. Y esa generación que no supo entender y por ende superar la forma de hacer y concebir la política de sus predecesores, es la que ahora llama apáticos a los jóvenes y sigue sosteniendo las riendas del poder. Aceptemos lo -ya que estamos en la revisión histórica- siendo honesto con nosotros mismo, la revolución sandinista fracaso de manera espeluznante, bochornosa, estrepitosa y asesina. Y lo peor, lo que más deja en evidencia el fracaso, es que los ricos ahora son más ricos, incluyendo a algunos miembros de la DN. Ahora no hay ríos de leche y miel, ni hombre nuevo y el amanecer es para el 80% de Nicaragua una desgracia y no una tentación. Pero no hay que preocuparse que los jóvenes ya verán como la componen pese a la gerontocracia. saludos
En esto estoy completamtente de acuerdo con vos, Andres. Asi como estoy de acuerdo con la entrevista que distes al Nuevo Diario que no habia leido hasta que se la recomendastes a Carlos. Mi hermano realizo una obra titulada Fallout que podes ver aqui si acaso te interesa: http://turbulence.org/Works/fallout/installation.php Hubieron muchos comentarios en-linea especialmente de jovenes extpratiados, y el tema que relucio fue que Nicaragua es un pais de amnesicos. Sin pasado, no hay ningun futuro posible. Como vos sugeris los vicios tan arraigados no van a desaparecer magicamente. Sera que la cultura nebulosa del nicaraguense tiene mucho que ver con su falta de memoria, y enfoque en ahorita de momento a momento? Solo se necesitan dos generaciones para dejar las virtudes que habian enterradas en el olvido, y creo que los nacidos despues del Terremoto de Managua nacieron y fueron criados en un pais cada dia mas semejante a un manicomio. Al final de cuentas, la politica nicaraguense no fomenta oportunidades para los millones de jovenes que en un futuro buscaran sosten economicos para si mismos y sus familias, realizar trabajos remunerativos, o emigrar de Nicaragua a paises que mas o menos funcionan. Tu articulo me recuerda el poema de Ernesto Gutierrez "Mi pais es tan pequeno..."
Cordialmente,
Reynaldo Miranda Zuniga
Excelente comentario, Carlos Lucas...vamos a ver que hacer Carlitos Marx....
He visto algunos comentarios quejumbrosos y de ataque al articulista Perez Baltodano por parte de algun teuton que temerariamente se firma "Carlos Marx" para desde el seudonimo atacar personalmente a Perez Baltodano.
Y ese hecho nos sirve para hacer una correcion a este señalamiento de APB, que es correcto, sobre esa tendencia a poner, farisaicamente, losas blancas sobre fondos podridos en nuestra historia. El silencio.
Comentaba recien, por ejemplo, sobre esa especie de "ley Omerta" en Nicaragia, que tiende a tapar y proteger los delitios de abusos y violencias contra las mujeres.
Realmente nuestra historia como nacion, pais, esta constutuida mas por silencios que por hechos y cuando estos se presentan lo hacen sin por que, sin como, sin cuando y hasta sin quien (por ejemplo: quien mato a Pedro J, Chamorro?)
Y "Carlos Marx", de perfil teutón,como decia, nos enseña que no solo es el silencio, sino el anonimato, la mascara, el gueguence oportunista y matrero el que se perfila en nuestra historia, para justificar la doblez, ese uso oportunista del silencio.
El anonimo tiene la ventaja de rehuir la responsabilidad. Y es el principal conspirador del silencio.
Es sumamente dificil tratar de debatir de politica con una persona que como la mayoria de los nicaraguenses esta sobreviviendo con 2 dolares al dia con los que tiene que : comer, proveerse salud, vestirse, educar a sus hijos y ni que decir del otro gran porcentaje que ni esos 2 dolares tiene y se ven obligados a buscar como huir del pais a Costa Rica, España, EEUU, etc.
Esas personas no te paran mente podes pasar dias tratando de explicarles la causas de su situacion. Para ellos lo mas importante es como resolverle a su familia los problemas mas inmediatos.
Like a cancer grows, indeed. No sólo los políticos, junto con ellos la abrumadora mayoría de los nicaragüenses de todas las clases sociales y estratos educacionales se van a la cama diciéndose a sí mismos y a quienes les rodean que "mañana, Dios dirá". Pero eso ya lo sabemos todos los que leemos este blog. El punto es, cómo, desde fuera del estudio de la historia, para quienes no somos historiadores sino solamente aficionados a ella, se puede hacer para estimular cambios en una juventud (que es la máxima prioridad) letárgica y divorciada de su propia realidad...
somos, somos, somos, quiénes "somos", Andrés Péres? de qué clase social, de qué grupo hablás en forma tan histriónica? por qué sos tan incapaz de hacerte esa simple pregunta?