El Presupuesto General de la República 2011, que prevé gastos totales por C$35,784.8 millones, incluye recortes importantes para tres ministerios clave (MINSA, MAGFOR y MTI), además del MIGOB y MITRAB, que en conjunto suman U$21.06 millones, equivalentes a más de C$455 millones.
A la par, más de una docena de instituciones o partidas reciben incrementos presupuestarios, por lo que el Secretario Presidencial, Paúl Oquist, asegura que “va a cambiar Nicaragua”. Una de esas instituciones es la presidencia de la República, que funciona en la mansión del presidente, a la que se le suman U$1.6 millones, (unos C$35 millones).
Sin embargo, un análisis detallado de los números, efectuados por investigadores del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), muestra que en varios de los ministerios más importantes continuó profundizándose la brecha entre los gastos corrientes, que siguen subiendo, y los gastos de capital, que continúan bajando.
Adelmo Sandino, Investigador del IEEPP, no se explica cómo, pese a que el Presupuesto 2011 contiene un incremento nominal del 10%, pueda haberse disminuido en alrededor de C$215 millones la partida del MTI, o en C$39 millones la del Magfor, que maneja los programas rurales del gobierno, aunque quizá la explicación esté dada por “los bajos niveles de ejecución presupuestaria que ha tenido ese ministerio”.
El economista Adolfo Acevedo padece el mismo tipo de estupor ante la confirmación de la noticia, a la que cataloga de “contraproducente”, cuando recuerda “las grandes necesidades de inversión y mantenimiento de infraestructura” que padece el país, requerimientos que se hacen mayores al sumarle los daños que sufrió la infraestructura vial, a causa de las incesantes lluvias de los últimos meses.
Más gasto en salarios, y menos en infraestructura
Si ya resulta difícil entender cómo es que se va a “cambiar Nicaragua”, con un presupuesto que reduce las partidas necesarias para reparar infraestructura y para ejecutar proyectos rurales en un país agrícola como el nuestro, la dificultad se vuelve mayor al ver cómo se prioriza el gasto corriente por sobre el gasto de capital.
Esta decisión, aplicada a entidades determinantes como el Ministerio de Salud o el de Educación, significa “nuevas dificultades para ambos sectores, que se verán limitados en su capacidad para reparar centros de salud o escuelas, y ya no se diga para construir nuevas instalaciones educativas”, explicó el investigador Sandino.
Una observación retrospectiva del ejercicio presupuestario de la actual administración, muestra que en el 2007, uno de cada seis córdobas destinados a educación (preescolar, primaria y secundaria), se destinaba a gasto de capital, mientras los cinco restantes iban para gasto corriente.
La brecha se fue haciendo mayor cada año (exceptuando el fatídico 2009 de la crisis financiera global), hasta llegar en el proyectado 2011 a una situación en la que apenas 38 centavos y medio de cada diez córdobas invertidos en educación, se emplea para el citado gasto de capital.
Al hacer el análisis de los principales programas del MINED, Acevedo encontró que la principal reducción en el gasto de capital ocurrirá en el Programa de Educación Primaria, al que se le redujeron US$4.3 millones en su inversión en infraestructura.
También señaló que si bien es cierto, el gasto de capital sube en US$2.5 millones en el Programa de Educación Secundaria, es por el arrastre en 2011 de tres proyectos ded rehabilitación de los institutos “Eliseo Picado”, “Josefa Toledo” y “Rigoberto López Pérez”, financiadas con los Fondos de Contravalor del Canje de Deuda con España, que no se pudieron ejecutar en 2010.
Otro rubro que sufrió una merma importante (U$2.2 millones) es el Programa Proyectos Centrales, que ejecuta obras para mejorar la infraestructura de los centros educativos en todo el país, y garantizarles la dotación de equipo, mobiliarios y pupitres.
Finalmente, el Programa de Formación Docente sufrió una reducción de US$1.7 millones en su gasto de capital, con lo que la combinación de los montos con la calidad de las inversiones reducidas, hacen temer una merma en la calidad de la educación.
Menos dinero para salud
Las cosas no son muy distintas en salud, donde en 2007, la proporción era que uno de cada cinco córdobas se usaba para gasto de capital, mientras en 2011, se espera que sea un poco menos de uno de cada veinte córdobas, según los datos recopilados por Sandino, del IEEPP.
Acevedo explicó que, en este caso, la reducción se da tanto en el gasto de capital (U$2.73 millones), como en el propio gasto corriente, donde se decidió reducir el rubro de “servicios no personales” (U$3.39 millones), y el de “materiales y suministros”, por U$2.56 millones.
La reducción más grande, que podría tener serias consecuencias para el binomio madre-hijo, es la de U$4.45 millones (más de C$96 millones) en el Programa de Atención Integral en el Primer Nivel de Atención en Salud, cuya asignación pasó de los U$94 millones del año pasado, a sólo U$89.6 millones en este.
Entidad Incremento
(en millones)
CSE US$36.2
Deuda externa US$26.9
Asignaciones US$14.8
Defensa US$9.4
Deuda externa US$7.7
Total US$95.0
