El último informe de Funides sobre el desempeño económico en el primer semestre del año, documenta cómo los bancos nicaragüenses se han llenado de liquidez a ritmos vertiginosos, creciendo 26.1% entre agosto del 2009 (cuando sumaban C$57,165.2 millones) y agosto del 2010, en que llegaron a alcanzar los C$72,064.4 millones, para un crecimiento nominal que ronda los C$14,900 millones (alrededor de U$693 millones) ¡en apenas doce meses!
La noticia sería muy buena si ese exceso de liquidez tuviera una salida vía crédito, pero éste en realidad está en números rojos, al marcar -7% a julio del 2010, luego que en enero del 2007 superara la barrera del 20%.
La caída se explica por la desconfianza (o prudencia, según como se le quiera ver) de los bancos al momento de otorgar nuevos créditos, lo que ha llevado a que sólo el sector industrial se encuentre en terreno positivo (11.6%), mientras todos los demás oscilan entre el -0.9% de los préstamos para vivienda, hasta el -18.5% para tarjetas de crédito.
Entre ambos extremos, la autorización de recursos para el sector comercial decayó en -4.2%, mientras los créditos agrícolas languidecían ubicándose en -9.9%, los créditos personales en -16.5% y los préstamos ganaderos rumiaban por lo bajo de los recursos disponibles, que habían caído en -17.9 por ciento.
Consultado, Arana explicó que junto a la ‘prudencia’ que exhibe la banca nacional, otra razón por la que no pueden aprovechar los incrementos en sus depósitos para colocarlos entre el público, es que, aparentemente, la inundación de dinero que han recibido proviene de los negocios de las empresas ALBA.
“Algunos bancos nos dicen que el dinero ALBA está en cuenta corriente, por lo que es plata que puede moverse en cualquier momento, y cuando los depósitos son muy volátiles, los bancos procuran no usarlos para hacer negocios”, recordó el economista.
Añadió que “en el corto, plazo, los bancos tienen una combinación de factores que están determinando su comportamiento. El exceso de liquidez es sólo uno de los elementos a tomar en cuenta, pero mostrábamos como los préstamos no vigentes (esto es, en mora, en reestructuración o en cobro judicial), los han afectado fuertemente”, porque pasaron de representar un 3% del total en diciembre del 2007, hasta el 11% a julio pasado.
Explicó que “los bancos tendrán que lidiar con esa situación, y tienen que ser muy cautelosos para sortear esta etapa que les ha dejado la crisis internacional”, lo que implica, a su juicio, que deben obrar con cautela al otorgar créditos; que deben crecer menos rápido, y deben enfocarse más “para preservar su capitalización lo más solvente posible”.
El siguiente cuadro muestra la evolución de los depósitos en el presente año, así como el porcentaje de crecimiento respecto del mismo mes del año anterior, para acumular un total de C$9,448 millones más, en apenas ocho meses, partiendo del acumulado al 31 de diciembre del 2009, que fue de C$62,616.5 millones.
Mes Millones Crecimiento
2010 De C$ Interanual
Enero 64,852.0 22.0%
Febrero 65,220.2 21.6%
Marzo 66,766.5 24.7%
Abril 68,153.6 26.1%
Mayo 69,868.0 28.4%
Junio 72,516.1 31.0%
Julio 73,376.7 29.4%
Agosto 72,064.4 26.1%
Funides ajusta pronóstico
Proyectan crecimiento de 3% en 2010
En abril pasado, cuando la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, (FUNIDES), presentó su informe de Coyuntura Económica del Primer Trimestre del 2010, su cálculo de que la economía podría crecer “entre 0 y 1 y ½ por ciento”, parecía responder a un optimismo moderado, si se considera que su previsión anterior era que el desempeño económico del país oscilaría entre “0 y -1 por ciento”.
Ese moderado optimismo ha dado paso a una nueva proyección que se consideraría triunfalista –y quizás hasta populista- si quien lo estuviera diciendo fuera una fuente oficial, pero en este caso, FUNIDES calcula ahora que la economía crecerá “alrededor del 3%, en vez del rango del 0 al 1 ½ por ciento que proyectamos en nuestro informe anterior”.
Economistas como Néstor Avendaño y Francisco Mayorga sustentaron previsiones similares (que oscilan entre 3% y 4%), en gran medida gracias al aumento de la producción y los ingresos por ventas al exterior, las que se han beneficiado por la mejora en los precios de nuestros principales productos de exportación.
Los datos del Centro de Trámites de las Exportaciones, (CETREX), ratifican la mejora en los precios, con la carne alcanzando una mejora del 8.55%, con lo que las exportaciones de ese rubro crecieron 34% para quedar en U$49.9 millones adicionales.
El precio del azúcar mejoró en 22.36%, con lo que sus ventas totales subieron 302% para ingresar U$78.9 millones adicionales, mientras el café y el oro, ingresaban U$89.7 (47% de crecimiento) y U$59.5 millones (92% de incremento) adicionales, gracias a que sus precios mejoraron en 9.41% y 30.62% respectivamente.
La suma del total de las exportaciones (U$1,316,37 millones hasta finales de agosto, lo que significó un crecimiento de U$323.77 millones ó 32.62% más que en el mismo periodo del año anterior, impulsado por una mejora del 7.89% en los precios de nuestros productos), confirma al buen momentum exportador, que lo define como el motor del crecimiento actual y el del proyectado.
Perspectivas de buenos precios internacionales
FUNIDES también presentó una serie de razones que explican por qué los precios del café, el azúcar y el oro se mantienen altos en el mercado internacional:
En el caso del café, se señala que “el mal tiempo en Sudamérica está amenazando las cosechas. Por lo anterior, Brasil y Vietnam están aumentando sus inventarios como medida de prevención, mientras Estados Unidos tiene sus inventarios en su punto más bajo en 10 años”.
Acerca del azúcar, se dice que las “expectativas de una menor cosecha en Brasil (el productor más grande del mundo), está provocando alza en los precios en el presente año”, mientras que “el precio del oro está aumentando debido a la caída del dólar, que a su vez se basa en la anticipación que la Reserva Federal pueda tomar mayores acciones para mantener bajas las tasas de interés”.
Base insuficiente
Pero no sólo de exportaciones vive una economía.
Mario Arana, Director del FUNIDES se congratula por el buen desempeño económico, y espera que se cumplan las previsiones para este año (hechas antes que las lluvias dejaran de ser un fenómeno ocasional y se tomaran los titulares de los medios de comunicación), aunque piensa que hay una forma en que el crecimiento podría ser más armónico y más dinámico.
“El fuerte dinamismo de la economía, a la que le proyectamos un crecimiento económico del 3%, está muy sustentado en un fuerte crecimiento de las exportaciones, pero mucho menos de factores internos como el consumo y la inversión. Si estos también estuviesen dinámicos, podríamos crecer más, y a eso deberíamos aspirar”, reclamó.
Lo dice pensando que si bien es cierto, entre enero y junio de este año, la demanda global creció 11.7%, impulsada fundamentalmente por un crecimiento de 27.6% en las exportaciones y del 13.2% en las importaciones, aquel indicador podría haber sido más alto, de no ser porque el consumo y las inversiones apenas se movieron 1.7% y 1.3% respectivamente.
El problema es que para mejorar ambos indicadores, “se requiere un óptimo clima de inversión, y aunque éste ha ido mejorando en el país, todavía se considera desfavorable para la mayoría de las empresas”, señala el economista, teniendo a la vista los datos de la Encuesta de Confianza de los Empresarios.
En la encuesta, los empresarios destacan cómo el entorno político afecta su capacidad y su intención de hacer negocios, aunque también les preocupa el costo del financiamiento; la seguridad ciudadana, (que ahora aparece más en las encuestas), y la credibilidad institucional.
Los resultados de la encuesta, efectuada en julio pasado, “continúan mostrando pesimismo en cuanto a la situación económica del país en su conjunto y el clima de negocios (inflación, corrupción, entorno político, costo de la energía, etc.), así como desconfianza en el sistema judicial”, reza el documento.
Al valorar la situación de la economía del país, el 41% de las empresas encuestadas percibe que esta es, en su conjunto, peor que la del año pasado; un 50.8% considera que es igual, y 8% considera que ha mejorado.
Del análisis de la encuesta se desprende que el 34.5% de los gerentes consultados percibe que la situación actual para la empresa privada ha empeorado en relación a 2009; el 53.1% considera que se mantiene igual, y sólo el 12.4% considera que ha mejorado.
Asimismo, la mayoría de las empresas (54.7%) continúa opinando que el clima de inversión es desfavorable, mientras el porcentaje que lo considera favorable es de apenas 9.5%, con un 54.7% que opina que se ha mantenido igual que en 2008.
El siguiente gráfico muestra la lista de factores que los empresarios consideran que inciden de forma positiva en la actividad económica, comenzando con la demanda de productos o servicios en el país, pero también dentro y fuera de Centro América, así como la disponibilidad de mano de obra calificada. En contraposición, entre los factores que inciden de forma negativa se encuentran la corrupción, el entorno político, el costo del crédito, el precio de la energía, la política económica, la inflación, la seguridad ciudadana, el costo de las materias primas, y la falta de crédito.
Deuda pública total aún
supera los U$5,000 millones
En el renglón del manejo de la deuda, FUNIDES detalla que “la deuda pública ha disminuido considerablemente esta década debido a las condonaciones de la deuda externa. La deuda bajó del 200% del PIB en el 2001, al 80% en junio del 2010, lo que ha contribuido a una reducción en la tasa de interés y el riesgo país”.
También se recuerda que la tasa de interés de los títulos del BCN bajó del 19% en el 2001, al 8.5% en el 2006, y al 3% este año, “aunque esto último refleja también el exceso de liquidez en la economía. Por su parte el riesgo país (diferencia de tasas de interés con los EE. UU.) bajó del 15.4% en el 2001, al 3.6% en el 2006 y al 2.6% este año”, detalla la publicación.
Sin embargo, “la deuda pública está todavía alta y somos un país con una alta dependencia externa y muy vulnerable a choques externos. El apoyo y financiamiento externo representan 35-40 por ciento del PIB. Más aún, durante la administración actual se ha dado una mayor concentración en una sola fuente –Venezuela– lo que pudiese aumentar nuestras vulnerabilidades ante cambios económicos o políticos en ese país”.
El siguiente cuadro muestra cómo ha evolucionado la deuda pública a lo largo de la presente década:
AÑO Deuda pública total Deuda pública externa Deuda pública interna
Monto % PIB Monto % PIB Monto % PIB
2001 7.985.1 194.6 6,374.5 155.4 1,610.6 39.3
2006 5,758.7 110.1 4,526.7 86.5 1,232.1 23.6
2010 5,032.7 78.9 3,659.6 57.4 1,373.0 21.5
(Los montos están expresados en millones de dólares)
