Los ecos del fraude electoral de las municipales de noviembre del 2008 todavía reverberan en las finanzas del país, toda vez que el Poder Ejecutivo se ve obligado a redirigir C$504 millones para compensar, en parte, los C$535 millones que estaba previsto recibir de parte del Banco Mundial, en concepto de apoyo presupuestario.
A la par, la propuesta de reforma recorta C$369.45 millones con los que se contaba en concepto de préstamos externos (C$66.81 millones) más C$302.64 millones en donaciones provenientes de fuentes tan diversas como el BID, BCIE, BM, o Japón, Canadá, España, Alemania, Noruega, Luxemburgo, y la Unión Europea.
Aunque era muy poco probable que el BM decidiera desembolsar los recursos, el gobierno de Nicaragua esperó casi hasta el último momento para convencerse de que no debía contar con esos fondos, siendo que el desempeño de la administración Ortega en términos de gobernabilidad y transparencia, están alejados de los estándares que promueve la comunidad internacional.
Otra razón es que “el desembolso depende de que se apruebe la IV y V Revisión del actual programa con el FMI por parte del Directorio del Fondo”, aseguró el economista Adolfo Acevedo, al hacer un análisis a fondo de las razones detrás de la propuesta de reforma presupuestaria, y las implicaciones de que una Asamblea Nacional dócil (o simplemente incapaz), apruebe la reforma tal como fue planteada.
De hecho, es altamente previsible que los recursos que había prometido el Banco, (en realidad, alrededor de U$25 millones), sean destinados a financiar proyectos específicos, tal como decidieron varias agencias y representaciones diplomáticas después del fraude electoral, como una vía para seguir ayudando a paliar (o resolver) las necesidades de la población, sin tener necesariamente que colaborar con el gobierno.
La presión presupuestaria podría aumentar (o disminuir) en el mes de noviembre, en dependencia de lo que decida el Directorio del Fondo Monetario Internacional, pues de la aprobación de la cuarta y quinta revisión, depende que el organismo entregue U$36 millones (U$18 por la cuarta, y otros U$18 por la quinta revisión).
Asimismo, se espera que el BID autorice la transferencia de otros U$43 millones, decisión que también está condicionada por las decisiones del Directorio del FMI.
C$504 millones, ¿para qué?
Mientras eso sucede, el Ministerio de Hacienda espera que la Asamblea Nacional apruebe una reforma que elevaría en C$1,207.7 millones el techo presupuestario global del Presupuesto General de la República 2010, con lo que pasaría de los actuales C$31,093.5 millones, a C$32,301.2 millones después de la reforma.
Al respecto, cabe señalar que el domingo 26, en una sesión legislativa urgente, la banca oficial con el apoyo de legisladores aliados aprobaron la reforma presupuestaria que el Ejecutivo envió de urgencia, indicando que es para enfrentar la emergencia humana y logística causada por las intensas lluvias.
Sin embargo, esa petición ocurre en un contexto de recaudación extraordinaria por C$1,480.74 millones, a los que se le suman C$230.93 millones en donaciones, (principalmente por la entrega de U$10 millones otorgados como Apoyo Presupuestario por parte de la Federación Rusa), con lo que los recursos disponibles suman C$1,711.67 millones.
Los C$504 millones (la diferencia entre el aumento de los ingresos y el de los gastos), “se utilizaría fundamentalmente para compensar la disminución del financiamiento externo neto por C$481.40 millones, (equivalentes a US$22.54 millones), resultante de la disminución de los desembolsos de préstamos externos por C$457.90 millones y el aumento en la amortización de la deuda externa por C$23.5 millones”, explicó Acevedo.
La reserva de C$504 millones puede servir finalmente para dos usos distintos, lo que estará condicionado por que se recuperen los recursos inicialmente ofrecidos por el Banco Mundial, o que se confirme que el gobierno de Nicaragua no puede contar más con ese dinero.
Algunas de las opciones disponibles es que ese monto sirva para crear una reserva del gobierno en una cuenta en el Banco Central (que no es lo mismo que juntarlo con las reservas del Banco Central), para enfrentar al menos un semestre del costo de entregar el ‘bono solidario’ a más de 120,000 empleados estatales, en un momento de plena efervescencia electoral.
Tal escenario podría hacerse realidad en caso que los negocios del ALBA dejaran de ser tan productivos, o simplemente, que se ‘secara’ la fuente venezolana, sea por cansancio del donante o por pragmatismo económico, siendo que la situación económica de Venezuela está lejos de ser cómoda, lo que podría verse agravado por el resultado de las elecciones legislativas en ese país.
La otra posibilidad es que no ocurra nada de ello, y que Venezuela decida seguir sosteniendo el costo del ‘bono solidario’ en cuyo caso, las reservas de C$504 millones servirían para cubrir la amortización de la deuda interna, y hacer nuevas transferencias al Banco Central, en ambos casos, pasando por encima de la necesaria autorización de la Asamblea Nacional.
¿Más reservas al BCN?
La idea de incrementar las reservas del Banco Central tiene siempre tanto detractores, como entusiastas que magnifican las ventajas de fortalecer el monto de recursos que el Banco (y el país) pueden exhibir entre sus estadísticas más importantes.
Hasta el viernes pasado, las reservas del BCN sumaban U$1,551.1 millones, según datos disponibles en el sitio web del Banco, con lo que alcanzan un nivel equivalente a casi 3 veces la base monetaria, superando el nivel acordado en el Programa con el FMI, que es de 2.2 veces ese indicador.
Además, esa suma representa 4.8 meses de las importaciones promedio mensuales, cuando normalmente se espera que sea el equivalente a tres meses de importaciones.
A la luz de esos datos, el economista Acevedo recuerda que el “Análisis de la Situación de la Hacienda Pública” al mes de julio de 2010, publicado por el MHCP en su página web, indica que “a esa fecha existía una sobre-ejecución en la meta de reservas internacionales por US$70 millones, equivalentes a unos C$1,498 millones”.
Añade que “de acuerdo con la página web del Banco Central, la cifra de Reservas Internacionales Netas Ajustadas (RINAS) al 21 de septiembre, que son las que monitorea el FMI, ascendía a US$897 millones, mientras que la meta acordada con el FMI para el Programa 2010 era de sólo US$635 millones”.
“Las cifras indican que existe un ‘exceso de reservas’ en comparación al nivel normalmente requerido. El Presidente del BCN ha informado además que, luego de la aprobación de la Carta de Intención enviada al Directorio del FMI que se producirá con toda probabilidad el próximo mes, se producirá el desembolso de US$20 millones adicionales para el fortalecimiento de las reservas internacionales”, recordó.
Considerando estos factores, Acevedo opina que lo más probable es que “el propósito de los C$504 millones sea la creación de la famosa ‘reserva’ a que hacía referencia el Presidente Ortega, aunque formalmente aparezca como un aumento ‘normal’ de las reservas”.
El peligro es que con la creación de este ‘fondo de garantía’ que debería permitir (al menos por un tiempo) la continuidad en la entrega del bono salarial, “se le otorga a dicho bono, de facto, la categoría de deuda contingente del Estado”, que es como se denomina a la promesa oficial de asumir el compromiso de un tercero, en caso de que éste no sea capaz de cumplirlo.
“Al crear este ‘fondo de garantía del bono’, el Estado estaría garantizando que, en caso de que la empresa privada que ‘regala’ el bono no pueda cumplir con el compromiso de entregarlo, el Estado responderá con este fondo de garantías. El bono pasa así, de ser un ‘regalo de una empresa privada a los trabajadores’, en deuda contingente del Estado”, insistió.
AUMENTOS INSUFICIENTES; RECORTES INJUSTIFICADOS
El ejercicio presupuestario finiquitado por el Ministerio de Hacienda, retrata sin discursos ni ambages las prioridades del Poder Ejecutivo al ampliar los recursos disponibles para algunas actividades, a la vez que recorta los fondos destinados a otras.
En particular, llaman la atención los apenas C$139.9 millones nuevos asignados al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), de los que C$24.1 millones están destinados a la carretera entre Jinotega y Matagalpa, y ‘sólo’ C$114 millones se usarán para reparar los daños causados por este especialmente copioso invierno.
El contrasentido es mayúsculo, si se considera que las continuas lluvias que han dañado amplios tramos de la red vial del país, en especial de los caminos productivos, lo que ha llevado a diversos sectores, comenzando por el cafetalero, a pedir que se destinaran al menos, C$200 millones para reparar aunque fuera una parte de lo dañado.
El Ministerio de Hacienda mismo se adjudicó C$6.6 millones de los que la mayor parte (C$4 millones), son para pagar la factura de electricidad, y un millón más para pagar “pasajes y viáticos al exterior”.
Al Ministerio de Salud por su parte, se le asignan recursos frescos por C$162.9 millones, aunque el rubro predominante es el gasto en electricidad (C$50 millones), mientras que se asignaba un monto menor (C$40.9 millones) para ‘productos de medicina y farmacia’, a la vez que se destinaban C$37.2 millones para ‘otras becas’ y C$12.9 millones para aceites y combustibles.
Por su parte, en la lista de ‘reducciones’, brillan con luz propia los C$112.59 millones restados al IDR, y los C$96.46 millones con los que ya no contará el FISE, así como los C$44.62 millones recortados al MITRAB, pero de forma especial, los C$54.62 millones sustraídos al Ministerio de Educación, que llegan a C$54.6 millones si se le suman los C$2.2 millones que se le reducen al FISE, destinados a mejorar la infraestructura educativa.
Esa decisión motivó a diversas instituciones, entre ellas el IEEPP, la Coordinadora Civil, y el Foro EDUQUEMOS, a instar “al Ejecutivo y a los diputados…, a no castigar más al sector educación” y a cumplir la meta de destinar “el 4% del PIB para educación y elevarlo gradualmente a un 7%”, para que la política de educación, sea coherente y consecuente con el reto de cumplir los Objetivos del Milenio.
Considerando que el recorte afectaría a 14,597 alumnos; a que habría 115 computadoras menos para los laboratorios escolares, y 5,985 pupitres menos, los firmantes del documento recomiendan mantener esas partidas presupuestarias, así sea que se financien con recursos del tesoro.
LISTA DE "BENEFICIADOS"
(en millones de Córdobas)
Institución Monto
MINSA 162.9
MTI 139.9
Transf. Municipales 138.3
Pago deuda pública 111.5
MAGFOR 104.5
MIDEF 101.3
MIGOB 75.1
Subsidio a energía 64.1
Ordenamiento propiedad 62.1
MIFAMILIA 61.9
Alcaldía de Granada 54.9
SINAPRED 50.4
CSJ 48.3
MEM 48.1
INVUR 33.3
Alcaldía de Managua 24.7
DGI 19.5
Asamblea Nacional 17.0
ENACAL 14.9
MITRAB 14.3
FOMAV 12.9
MARENA 12.3
INIFOM 11.4
Universidades 10.2
INIDE 8.6
Produzcamos 8.6
CGR 7.6
MHCP 6.6
CSE 6.0
DGA 4.9
PROCOMPE 4.8
MINREX 1.8
LOS QUE PERDIERON
(en millones de Córdobas)
Institución Monto
IDR 112.59
FISE 96.46
MINED 54.62
MITRAB 44.62
INTUR 22.61
MIFIC 19.43
Presidencia 4.88
INJUDE 3.62
FNI 2.00
SIB 2.00
