América Latina y El Caribe sigue siendo la región más desigual del mundo, con Uruguay y Costa Rica (45 y 47 de Coeficiente de Gini) entre los más equitativos de la región, y Haití y Bolivia en el otro extremo (59 y 60, respectivamente), según el Informe Regional sobre Desarrollo Humano, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, (PNUD) y presentado oficialmente ayer en Nicaragua.
Nicaragua se ubica en la media continental, con 54. El IDH Regional de este año se calculó enfatizando las condiciones que causan y perpetúan la desigualdad, encontrando que las políticas ineficientes –o simplemente insuficientes- junto a las condiciones del hogar de cada persona, determinan en gran medida cual será el futuro socioeconómico de los integrantes de cada unidad familiar.
Así por ejemplo, el estudio encontró que sólo el 3.1% de los hijos cuyos padres no habían terminado la primaria, logró coronar una carrera universitaria, mientras que el 71.6% de los que hijos de padres universitarios, alcanzó el mismo galardón académico.
El autor del Estudio, Luis Felipe López-Calva, Economista Jefe de la Oficina Regional del PNUD, explicó que, en parte, los datos de la región se explican por la estructura fiscal regresiva que prima en la mayor parte de nuestras economías (a tal punto que se le llama ‘el estilo latinoamericano’), así como por los índices de corrupción, que impiden que muchos recursos se empleen en el combate a la pobreza.
“Se necesitan políticas especiales para reducir la elevada desigualdad en América Latina, políticas con suficiente alcance, (para que cubran todos los ámbitos que deben cubrir); amplitud, (para que lleguen a todos los que las necesitan), y apropiación, (para que la gente las haga suyas y las lleve a feliz término)”, explicó el especialista internacional.
Como parte del proceso de divulgación de los resultados, con el que se espera precisamente que la clase política y el sector académico se apropien del tema, el PNUD presentó los resultados del Estudio ante amplios sectores de la sociedad civil, aunque con escasa presencia de políticos.
