Confidencial » Economía » Leer artículo

Cosep negocia a puertas cerradas con gobierno

Reforma INSS 'por decreto'

Discusión no es ni amplia, ni incluyente; medidas sólo serán un parche temporal. “Ni el tiempo ni el procedimiento han sido de consenso nacional", afirma experto

Iván Olivares | 2/12/2013
@IvanOlivares66

Sede del Instituto Nicaragüense de Seguro Social (INSS). Carlos Herrera/Confdencial Foto: Sede del Instituto Nicaragüense de Seguro Social (INSS). Carlos Herrera/Confdencial

El compromiso oficial era efectuar la discusión más amplia e inclusiva que fuera posible, de modo que todos los involucrados –o sus representantes- pudieran opinar y aportar en la búsqueda de soluciones a la muerte anunciada del sistema nicaragüense de pensiones. En vez de eso, la administración de Daniel Ortega eligió dos interlocutores -el Consejo Superior de la Empresa Privada, (COSEP), y varias centrales y entidades sindicales - para discutir cómo salvar al enfermo.

Aunque se suponía que se trataría de una consulta muy amplia, la verdad es que se está efectuando “con pocos agentes económicos, porque el número de trabajadores sindicalizados en Nicaragua es relativamente bajo, siendo que la mayoría de los que están empleados son informales o están subempleados”, valora Néstor Avendaño, Presidente de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES).

Recuerda que “según datos oficiales del 2006, el número de ocupados que pertenece a un sindicato era apenas 1.3%. ¿Llegará en la actualidad al 10%? Lo dudo, porque sindicalizar es una tarea muy ardua, y no creo que haya subido mucho”. Su duda es mayor, si considera que “cuando Enrique Bolaños entregó la presidencia, [en el 2007], la informalidad del mercado laboral era del 64%, pero había llegado al 76% en el 2012”.

¿Y los demás?

En el otro extremo del espectro está el Cosep que, “en primera instancia, representa a la grande y mediana empresa de este país. Siendo así, ¿dónde están los intereses de las pequeñas y micro empresas? ¿Dónde está su voz? ¿Habrá llamado [el asesor económico de la Presidencia] Bayardo Arce, a las microempresas, a las empresas de microfinanzas, a las beneficiarias del Usura Cero, a los productores que constituyen cerca del 70% de las unidades empresariales de Nicaragua?”, cuestionó Avendaño.

A su juicio, también debió llamarse a las universidades para escuchar sus opiniones técnicas, a los profesionales llamados ‘independientes’, para lograr una representación más amplia.

El experto en temas de seguridad social, Manuel Ruiz, observa que “ni el tiempo ni el procedimiento han sido de consenso nacional. ¿Dónde estaban los representantes de la iglesia Católica y de las evangélicas? ¿Quién habló en nombre de los 100,000 pensionados y de quienes trabajan en el extranjero? No vi mesas de dialogo, sino mesas de reunión entre COSEP, ciertos sindicatos y el gobierno”.

“Esta es la constitución social de un país, y es lo más importante después de la Constitución. Su discusión debería durar no menos de un año”, sentenció.

El economista Adolfo Acevedo identifica más sectores a los que debió consultarse, al narrar que “acabo de tener una exposición con universitarios, que son futuros cotizantes y pensionados. El problema de la seguridad social nos concierne a todos los ciudadanos. En este momento, sólo el 20% de la fuerza laboral cotiza, y muchos de ellos nunca llegan a jubilarse, porque no completan las cotizaciones”, detalló.

La forma no… ¿y el fondo?

Si la forma es tan “indecorosa” que “ofende a los nicaragüenses”, como la cataloga el experto fiscal Julio Francisco Báez, el fondo debería ser tan bueno que indujera a la indulgencia a los críticos del gobierno. Pero no.

Báez, que llama “nacatamal” a la propuesta, señala “tres detalles inverosímiles que deben provocar preocupación y alerta ciudadanas”. El primero de ellos es que “hasta hoy, la famosa propuesta del gobierno no está escrita. Sólo han lanzado públicamente y en forma oral siete puntos reducidos a siete frases de una supuesta reforma”, reclamó.

Luego, cuestiona que no se conozca la contrapropuesta de los empresarios. “Ha llegado al extremo el COSEP de declarar públicamente que no pueden divulgarla a la ciudadanía mientras no la discutan con el gobierno. ¿Alguien todavía duda del régimen corporativista que hoy se pavonea en nuestro país?”, preguntó.

El tercer detalle, conocido “mediante voces oficiales del Ejecutivo, es que se nos ha advertido públicamente que la reforma será ejecutada vía decreto presidencial, no por Ley de la República, lo cual nos colocaría frente a un adefesio inconstitucional de graves repercusiones nacionales”.

De paso, es ineludible preguntar si las reformas propuestas bastan para alargar la vida financiera del INSS por otros 23 años, como planteó el asesor presidencial al explicar a los medios de comunicación algunos detalles de las mismas.

Avendaño no cree que ese conjunto de propuestas sirva para cumplir el objetivo señalado “porque el número de jubilados que recibe la pensión reducida crece geométricamente -no aritméticamente- a través del tiempo”, lo que representa “una carga financiera muy grande para el INSS”.

Más jubilados, menos cotizantes

El economista observa que “tampoco se consideran apropiadamente las variables demográficas del país. En este momento, 6.2 trabajadores activos asegurados mantienen a un pensionista, y esa relación tiende a disminuir progresivamente. Las causas son una menor tasa de crecimiento de la población, que es de 2.1% anual; la mayor esperanza de vida al nacer, que es de 74 años, lo que implica dos cosas: que la relación entre jóvenes y ancianos será cada vez menor, y que habrá un aumento en el número de jubilados”.

Acevedo, que tiene años de estar advirtiendo de este riesgo, señala que “la reforma actual sólo lleva la seguridad social hasta el 2036, que es cuando comienza el periodo de envejecimiento de la población. Es por eso que la reforma debe pensar en el largo plazo”.

Los censos de población muestran que “en el 2035, unas 400,000 personas llegarán a los 60 años, y otros 400,000 lo harán en el siguiente quinquenio, mientras que en este momento hay unas 365,000 personas que tienen esa edad”, detalló.

La suma de todos esos datos muestra que “hacer una reforma pensando casi exclusivamente en aumentar ingresos (cotizaciones) y reducir gastos (pensiones), no resuelve, no garantiza una solución del problema de inviabilidad financiera del INSS en el largo plazo. Así no se podrían cubrir siquiera los 23 años previstos”, aseveró Avendaño.

Ruiz añade que para darle dos décadas de vida al sistema de pensiones “se requiere una reforma integral, no sólo de la deuda. Habría que reducir gastos administrativos, normar cómo se van a efectuar las inversiones, determinar la cuantía de las pensiones, el incremento de las cotizaciones… había que verlo de forma integral. No tenemos marco jurídico del sistema de salud, de las inversiones… hay que fortalecer el marco jurídico”, insiste.

 

Opciones

Más allá de los parches que se están proponiendo para alargar artificialmente la salud financiera del INSS sin tener que pagar el costo político de tener que implementar medidas necesarias pero impopulares, los expertos y economistas consultados enlistan una serie de decisiones que se presentan como impostergables para cumplir ese objetivo.

Báez explica que “para garantizar la sostenibilidad financiera del INSS y consolidar la Seguridad Social como un todo, urge una nueva Ley de Seguridad Social -no parches irresponsables- que salga al paso de los cuatro grandes pilares de esta crisis.

Lo primero (de hecho, lo único) de lo que se está hablando, es del sistema de pensiones. En especial, de las pensiones por Vejez. “A pesar que son diez las existentes, el gobierno pretende reformar apenas una de ellas, que es la pensión ordinaria. No menciona absolutamente nada de las pensiones por discapacidad, viudez, orfandad, ascendencia, etc.”.

De los otros tres grandes pilares no se dice nada: ni del sistema de Salud, que depende en gran medida de las empresas médicas previsionales; el sistema de Riesgos Profesionales y las inversiones. “Este último pilar debe dar cuenta, con estricta permanencia y transparencia, en qué se está invirtiendo el dinero de los asegurados y pensionados”, demanda Báez.

 

Ver más allá

Para el economista Néstor Avendaño, “no se trata de salvar la seguridad social, si no de salvar la economía del país”. Para ello, “hay que buscar consensos que no sólo alivien sino que también resuelvan el problema financiero del INSS en el largo plazo, lo que significa nada más que resolver los agudos problemas microeconómicos de empleadores, empleados y gobierno... la macroeconomía está excelente, pero también está frágil”.

Esta es una lista de los temas que el país tendría que estar discutiendo cómo ejecutar, para rescatar la economía nacional, elevar la productividad de la economía, acelerar el crecimiento económico sostenible y crear más empleo formal y de mejor calidad. El resultado esperado sería una mejora del entorno económico del país, y con ello, las finanzas del INSS:

  1. Ampliar y mejorar la calidad de la educación preescolar, primaria y técnica
  2. Elevar los rendimientos agropecuarios anacrónicamente bajos y desarrollar la agroindustria
  3. Transferir tecnología a las micro y pequeñas empresas
  4. Restablecer la banca estatal de fomento para hacer sujetos de crédito a los productores que son rechazados en la banca convencional
  5. Introducir el mandato del pleno empleo en la ley del BCN
  6. Formular e implementar una política financiera nacional de corto y largo plazo
  7. ‘Recordobizar’ la economía nicaragüense que está muy dolarizada
  8. Reducir el grave desequilibrio comercial externo mediante la depreciación del tipo de cambio real del córdoba con respecto al dólar estadounidense.

Comentarios

2
lencho

Lo que esta haciendo el gobierno es un abuso de poder. Todo ha sido quedito, prácticamente a los asegurados no se nos ha informado nada, no sabemos como van las discusiones y como nos van a afectar, que pasa con las organizaciones laborales que estan participando en las discusiones, porque no informan nada? es que nos estan metiendo el cuchillo?. Al menos con las reformas a la constitucion se ha sabido algo, con las reforma a la seguridad social, nada, Esto huele mal, quien sabe conque barbaridad nos van a salir. Ojala que las organizaciones obreras abran su boca y no pase lo mismo que paso con las reformas de la constitucion que las instituciones gubernamentales solo llegaron a decir chi cheñol todo esta bueno.

1
Jorge A. Toledo Aguilar

Los calculos actuariales, financieros, y contables del INSS se hacen en base a información manipulada, falsa y errónea, con los principios de contabilidad violados sobre todo las NIC t las NIIF aplicables a este tipo de instituciones. La forma de registrar la facturacion a cobrar a los patronos y el estado es erronea y no reflejada en los Balances sino hasta que es cobrada y con el Estado nunca pago su deuda no esta registrada y mientras esa información de sea conocida todos los cálculos que se hagan son pajaritos embarazados. Los periodistas deben ser mas analiticos e informarse sobre técnicas de analisis financiero o asesorarse para informar mejor a sus lectores.

Notas relacionadas

Más en: Economía

Otros artículos del mismo autor