Con una producción anual valorada en más de U$230 millones, la industria avícola nacional espera comenzar a exportar a Venezuela antes que termine este año, pero también, que el gobierno cumpla su parte de responsabilidad en el mantenimiento de un apropiado clima de negocios.
“Es responsabilidad del Estado mantener la estabilidad macroeconómica, la estabilidad social, la estabilidad política y la gobernabilidad, para que los productores tengan el ambiente adecuado” para hacer su trabajo, dijo Donald Tuckler, Director Ejecutivo de la Asociación Nacional de Avicultores y Productores de Alimentos (ANAPA).
Después de un año (2009) en el que la producción de carne de pollo decayó en 4% respecto al 2008, y la de huevos se quedó estancada, la industria vuelve por sus fueros en este 2010, en el que esperan crecer a ritmos de 10% para el pollo, y de entre 4% a 6% para los huevos.
“Este año lo cerraremos produciendo 200 millones de libras de carne de pollo, lo que implica una tasa de crecimiento del 10%, y nos permitirá recuperar los niveles perdidos en 2009, cuando cayó 4% respecto al 2008, a la vez que también nos permite regresar a la senda del crecimiento natural del mercado”, explicó Tuckler.
En referencia a la producción de huevos, esta ronda los 410.6 millones de unidades (equivalente a 37,500 cajillas de 30 unidades al día, ó 34.2 millones de docenas al año), lo que implica una tasa de crecimiento de entre 4% al 6% respecto al 2009, año que cerró con crecimiento cero respecto al 2008.
El funcionario detalló que la industria avícola genera C$848.6 millones (U$39.5 millones) al año en huevos, más C$4,200 millones (U$195 millones) en pollo, o sea, U$234 millones anuales, en un escenario dominado por ocho grandes empresas, con el complemento de centenares de pequeños productores que están integrados a la cadena.
En el caso del pollo se trata de cuatro empresas agroindustriales, cuya característica es estar integradas. “Tienen toda la cadena de producción bajo una misma coordinación: genética, incubadoras, granjas de desarrollo, plantas de proceso de alimentos balanceados, plantas de proceso de pollo y toda la cadena de distribución”, dijo Tuckler.
Esas empresas son MONISA, (marca comercial, Pollo Rico); Avícola la Estrella, (Pollo Estrella); Tip Top Industrial, (Tip Top), y Corporación Pipasa, (empresa nica de capital tico, cuya marca es Pollo Real), responsables del 97 a 98% de la producción de pollo, porque el resto se debe a un grupo de pequeños productores de pollo fresco, o que proveen los animales a las plantas para que los procesen.
En la rama del huevo, las empresas son Avícola La Estrella, La Barranca, Huevos El Granjero, Huevos San Francisco, (parte del Grupo AGRICORP), y unos 150 medianos y pequeños productores, agremiados en la Asociación de Pequeños y Medianos Productores Avícolas de Nicaragua, (APEMEPAN), todos parte de la Comisión Nicaragüense del Huevo.
Abriendo mercados
El mercado de pollo y huevos tiene la extraña particularidad de tener aparejadas la oferta con la demanda, de tal modo que no hay necesidad de importar para abastecer el mercado, pero además, que no se pueden exportar grandes cantidades, a menos que se incremente la producción.
Algo de eso es lo que quiere hacer la industria para seguir abriendo mercados en Centro América, con la mira puesta en lo que podría ser una especie de ‘premio mayor’ a mediano plazo, si consiguen concretar la oferta de exportar 12,000 toneladas anuales de pollo (cerca del 13% de la producción anual actual) a Venezuela.
“El pollo ve en Centro América y el Caribe su mercado natural de exportación; tenemos experiencias de venta a Guatemala, Honduras y República Dominicana, y hay gestiones para abrir el mercado de Costa Rica y los demás de la región”, explicó el servidor gremial.
Un prerrequisito para lograr esa apertura comercial, es cumplir los requerimientos de acceso en términos sanitarios, que comienza por los esfuerzos que está haciendo el país para verificar su estatus sanitario, y demostrar que está libre de todas las enfermedades que afectan a las aves: influenza aviaria en todas sus variedades; Newcastle, salmonelosis aviaria, etc.
El primer resultado esperado de ese esfuerzo es afianzar las condiciones de acceso a Guatemala y Honduras, y poder llegar al mercado costarricense el próximo año, mientras se sigue ‘haciendo la tarea’ para comenzar a abastecer a Venezuela.
La posibilidad de entrar al mercado sudamericano llegó cuando “se nos comunicó de parte del gobierno, el interés de exportar carne de pollo a Venezuela, por lo que presentamos una serie de ofertas para abrir la negociación”, explicó Tuckler.
El proceso lleva su tiempo, que se emplea en satisfacer los requerimientos técnicos, a la vez que se negocian los aspectos comerciales y logísticos.
El Director de ANAPA relató que los técnicos venezolanos evaluaron cuatro plantas, “con resultados positivos”, y ahora lo que sigue es buscar una habilitación oficial de parte de Venezuela, “por lo que estamos a la espera de la llegada de la Unidad Técnica de la Carne, que es la entidad encargada de hacer las inspecciones, y rendir los informes en los que se basarán las autoridades para aprobar las plantas para la exportación”.
Con la habilitación en la mano, las empresas del sector podrán entrar a negociar los términos comerciales: cantidad, programa de entrega, logística y valores monetarios para exportar 12,000 toneladas en un lapso de 12 meses a partir del momento que reciban el visto bueno para hacerlo.
Además del precio que logren negociar con Venezuela, el sector se concentra no sólo en que el negocio arranque, sino que se estabilice, “porque en la medida en que la relación comercial llegue a ser –como mínimo- de mediano plazo, eso justificará realizar inversiones adicionales para obtener esa producción extra”, explicó.
Ese contrato “le daría al sector un crecimiento adicional, porque la producción para el consumo nacional no está en juego, de modo que las exportaciones a Venezuela no se harán en detrimento del consumo nacional. Esa es una decisión del sector, porque sabemos que si lo hiciéramos, se revertiría en contra nuestra”, explicó.
Repartiendo beneficios
La industria avícola nicaragüense tiene un amplio valor social, que empieza por los 10,000 empleos directos que genera toda la cadena agroindustrial, más unos 40,000 indirectos, según cálculos ofrecidos por Donald Tuckler, Director Ejecutivo de ANAPA.
Suma la facilidad económica que genera la avicultura, porque la cadena completa requiere de una larga lista de proveedores, pero además, al ser proveedor de alimentos básicos, habilita a toda la cadena comercial con un producto de alta rotación que es fundamental para el consumidor.
Por otro lado, al necesitar granos para alimentar a las aves, negocian todos los años con los productores de sorgo, a quienes garantizan la compra de toda la cosecha del país, en este caso, toda la del ciclo 2010 – 2011, (un millón de quintales), a un precio de U$10.4 por quintal puesto en planta, de la calidad convenida, lo que implica un desembolso de U$10.4 millones.
Tuckler explicó que ese precio implica U$0.40 extra por quintal, o U$400,000 adicional por la cosecha, lo que representa un apoyo a la producción agrícola.
Las tareas pendientes
Aunque a los productores de huevos y carne de pollo les va bien, (porque el mercado consume toda su producción), hay varias decisiones políticas y administrativas que deben implementarse para mejorar sus posibilidades de crecimiento y solidificación.
La primera de ellas, según citó Tuckler, está referida a lo tributario, porque “siempre pesan sobre la avicultura y sobre el sector agropecuario, las exoneraciones contenidas en el artículo 126 de la Ley Tributaria vigente, el que vence en 2011, por lo que todo el sector agropecuario espera que sea prorrogada por otro plazo más amplio, o sean declaradas como exenciones permanentes para todo el sector.
También piden fortalecer la legislación en términos de normalización técnica y de actualización de los estatus sanitarios, incluyendo la declaratoria oficial de que estamos libres de la enfermedad de Newcastle, verificada por OIRSA, por laboratorios estadounidenses, y por la OIE (Organización Mundial de Salud Animal), lo que es fundamental para abrir mercados como el costarricense.
Tal vez lo más importante de todo es que “esperamos que en Nicaragua se mantenga un ambiente de negocios apropiado. Los empresarios y productores avícolas conocen su negocio, su actividad y su mercado, pero cualquier situación de inestabilidad política o de gobernabilidad, se traduce en intranquilidad para los negocios y afectan el consumo.
A la par, hace falta que se mantenga la estabilidad macroeconómica, para que se mantengan los niveles de consumo y crecimiento del sector.

Comentarios
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soy u na ciudadana mayor de edad casada, y con muchos deseos de trabajar para ayudar a mi familia, pero también ayudar a mi pueblo Venezolano, gozo de una tierra no muy grande, dónde ya tenemos un proyecto de cría de gallinas ponedoras, he querido adquirir un crédito por entidades encargadas al rubro correspondientes, pero se me ha sido imposible ,,, y mi pregunta es,,, porque cuando uno desea trabajar, con el gobierno o alguna entidad, que presten este servicio ,,se presenta inconvenientes???, si hay alguien que me pueda ayudar, por favor este es mi telf:04247574939 o al02758821000 les agradezco la ayuda brindada
A nosotros los productores venezolanos no nos beneficia para nada la importacion de huevos y pollos a nuestro pais ya que ahumenta la oferta y de esta manera disminuyen los precios de venta al publico y los costos de produccion especificamente del alimento y de la mano de obra son los mismos perjudicando totalmente la produccion nacional. Y en particular a los pequeños y medianos producctores avicolas beneficiando a los grandes productores que tienen el monopolio en este rubro por ende y en conclusion no deberian importar mas estos alimentos a la nacion.
Mas bien deberian apoyar a estos pequeños y medianos emprendedores Venezolanos otorgandoles las facilidades necesarias dandoles tierras y creditos para que de esta manera abarque en su totalidad la demanda nacional de estos productos y exportar a los paises vecinos a precios solidarios.