La industria azucarera nicaragüense sobrepasó ligeramente su meta de producir 12 millones de quintales durante la zafra 2009 – 2010, en un momento en que el precio internacional del producto se ha elevado en 21.8%, (al pasar de 38 a 47 centavos de dólar por kilo), lo que permite augurar excelentes ganancias.
Según datos del CETREX, durante el primer semestre del 2010 se exportaron 209,929 toneladas métricas de azúcar, por las que se obtuvieron U$97.9 millones, lo que supera en 242% y 316% respectivamente, las 61,469 toneladas exportadas y los U$23.5 millones obtenidos durante el primer semestre del 2009.
Aún si se suman los ingresos por exportación de etanol obtenidos durante el primer semestre del año pasado (U$31.2 millones), con los del azúcar, los U$54.7 millones resultantes apenas representan el 55.9% del total vendido este año.
Mario Amador, Gerente General del Comité Nacional de Productores de Azúcar, (CNPA), conoce muy bien esos números, pero prefiere dejar las celebraciones para otro momento, recordando el alza en los costos de producción que el sector tuvo que afrontar para sumar los 12,013,000 quintales producidos durante la zafra que recién concluyó.
“Cerramos zafra alrededor del 20 de mayo con una mezcla de sentimientos, porque tuvimos una producción final de 12,013,000 quintales, o sea que cubrimos los 12 millones que habíamos planificado, pero con alzas en los costos, que se elevaron por el déficit de agua que tuvimos el año pasado, lo que nos obligó a regar cuando debíamos estar recibiendo agua de lluvia”, detalla Amador.
Esas variaciones climáticas fueron la causa directa de que la zafra de este año presentara “combinaciones extrañas”, explicó el administrador, refiriéndose a la “buena producción de campo, acompañada de una baja producción industrial”, lo que se traduce en que hay que pagar costos mayores al tener que transportar más caña para producir menos azúcar.
En promedio, los ingenios obtuvieron sólo 212 libras por tonelada de caña molida, cuando la zafra anterior lograron rendimientos de 225 libras por tonelada, lo que representa alrededor de medio millón de quintales de azúcar menos. “Si hubiéramos tenido el rendimiento industrial del año pasado, probablemente hubiéramos llegado a los 12.5 millones de quintales”, calculó Amador.
Clave para superar la barrera de los 12 millones de quintales, fue el incremento de 4,000 manzanas sembradas este año, con lo que el total de área cultivada fue de 80,000 manzanas.
Amador predice que la zafra 2010 – 2011 será muy similar a la de este año, considerando el comportamiento del invierno, que está generando demasiada lluvia y muy pocas horas de sol, lo que probablemente se traduzca en menor crecimiento vegetativo y alta acumulación de azúcares, por lo que probablemente el promedio descienda a 60 toneladas de caña por manzana, pero con mejor rendimiento industrial.
Contexto internacional favorece a productores
Las vicisitudes de India y Tailandia son los factores principales que determinan en este momento el buen precio internacional del azúcar, dado que la producción internacional se mantiene con un ritmo de crecimiento normal.
Amador explicó que India tiene grandes variaciones de producción, pues mientras un año puede ser un importador neto, al siguiente el péndulo le lleva al otro extremo, como ocurre en la actualidad, cuando está importando azúcar, incluso azúcar nicaragüense.
India es el segundo mayor productor de azúcar del mundo, pero su última zafra fue muy baja. Los reportes meteorológicos indican que este año, la India está teniendo un buen invierno, mejor incluso que el del año pasado, aunque inferior a su promedio histórico, con lo cual, probablemente se verá obligada a seguir importando.
Tailandia por su parte, es el mayor exportador de azúcar del mundo, colocando en el mercado internacional 5 de las 7 millones de toneladas que produce, pero este año está exportando, a la vez que está importando azúcar para su consumo, lo que sugiere un bajón en su producción local.
Al combinar ambas situaciones probablemente haga que los precios internacionales se mantengan “en un nivel ‘decente’ para los estándares del azúcar: 17 dólares el quintal de crudo, (y 13 dólares el año pasado) lo que es muy bueno cuando lo comparamos con hace 10 años, cuando teníamos precios de cinco dólares el quintal”.
Amador respalda sus vaticinios con datos de la Organización Internacional del Azúcar, que detalla que el nivel de inventarios mundiales será el más bajo de las últimas dos décadas, lo que incidirá para que los precios se mantengan entre 17 y 18 dólares el quintal de crudo.
Espacios para crecer
Amador cree que el país tiene la posibilidad real de llegar a producir 14 millones de quintales en el 2014, como consecuencia natural del incremento de áreas sembradas, especialmente en el ingenio ‘Benjamín Zeledón’, (Rivas), que podría duplicar su producción en ese periodo, pasando de 1.1 a 2 millones de quintales en los próximos 4 a 5 años.
También está previsto un incremento en el área de producción del Monte Rosa, que debería alcanzar los 5 a 6 millones de quintales en el mismo periodo.
¿Hay espacio para poner otro ingenio?
Sí la hay. En tiempos de Somoza se hizo un estudio que determinó que se podía hacer uno en el norte, sembrando en el valle de Sébaco y en la meseta de Estelí, pero en este momento no sería inteligente sacar de juego al tabaco, (o a las hortalizas de la zona) que tienen mayores rendimientos y mayores tasas de retorno en este momento, a pesar que hay suficiente agua, infraestructura, y tierra disponible en la zona.
La otra opción está en el departamento de León, donde se puede volver a sembrar caña en la zona costera del Lago de Managua, así como en Malpaisillo, usando el agua del lago para convertir antiguas tierras algodoneras en plantaciones de caña, pero un ingenio es una inversión de mucha envergadura, (U$40 millones) que obliga a pensar en temas de (in)estabilidad política, económica, el comportamiento mismo de la industria, etc., subrayó.
Etanol y electricidad
Dados los altos precios del petróleo (ligado al hecho que la matriz energética nicaragüense presenta una alta dependencia de los hidrocarburos), la industria azucarera nacional encontró que resultaba atractivo invertir fuertes sumas de dinero para producir etanol y para generar electricidad.
La apuesta pareció darle la razón de forma parcial a la industria azucarera, al obtener ingresos por U$36.7 millones durante el 2009, lo que superó en un 26% los U$29.1 millones exportados durante el 2008, ganancias que pudieron ser mayores, de no mediar una caída del 13.25% en los precios del biocombustible.
Observando el 2010, Mario Amador señala que “si el precio del azúcar está alto, no se justifica producir etanol, cuyo precio no está ligado al del petróleo”.
Explicó que Nicaragua dejó de exportar etanol a Europa, tanto porque el precio del azúcar supera los U$17 por quintal, que es el punto detonante para convertir azucares en alcohol o viceversa, en combinación con el bajón del euro cuya paridad pasó de U$1.50 x €1, a U$1.25 x €1, lo que significa 25 centavos menos al hacer la conversión a dólares.
La industria también encontró que podía generar su propia electricidad quemando el bagazo de la caña, y aún producir energía para vendérsela al sistema interconectado nacional, (a un promedio de 62 Mw. durante los 180 días de zafra), que en el caso del Ingenio Monte Rosa, fue de 210 días en la zafra recién clausurada, y pasará hasta los 240 días durante el siguiente periodo.
Amador explicó que el ingenio Monte Rosa hizo una campaña de ahorro de bagazo, lo que le permitió cerrar su zafra el primero de mayo, y seguir generando electricidad todo el resto del mes, porque hicieron más eficiente la quema del bagazo, disminuyéndole los niveles de humedad antes de meterlo a la caldera, lo que elevó su valor energético, y están programándose para producir 60 días adicionales de electricidad a partir del mismo bagazo.
