“No creo en un periodismo aséptico. Creo en un periodismo comprometido”. La frase es del periodista Carlos Fernando Chamorro, galardonado con el prestigioso premio Maria Moors Cabot, que entrega la Universidad de Columbia.
Se trata del más antiguo reconocimiento internacional que se otorga al periodismo. En este caso, el jurado del Moors Cabot escogió a Chamorro por ser “uno de los periodistas más independientes del hemisferio”, por su compromiso con un periodismo valiente y por una brillante carrera de treinta años dentro de la profesión. “Carlos Fernando sirve como un gran ejemplo de valentía al confrontar los abusos de un régimen autoritario”, afirma el acta del jurado.
Chamorro se ha convertido en una de las voces más críticas de un proyecto político que pretende acallar a quienes disienten de él, aspira a avasallar todos los espacios de poder y que, con su deriva autoritaria, pone en riesgo la democracia y las libertades civiles en un país donde éstos se creían logros imperfectos, sí, pero consolidados.
De esta manera, Carlos Fernando Chamorro --director de los programas televisivos Esta Noche y Esta semana y editor de Confidencial-- se convierte en el segundo periodista nicaragüense en obtener este galardón. El primero fue su padre, el mártir de las libertades públicas, Pedro Joaquín Chamorro, quien lo obtuvo en 1977.
Además, Carlos Fernando se suma a la lista de destacados periodistas e intelectuales latinoamericanos que han recibido este reconocimiento, entre ellos nombres como el de la periodista mexicana de CNN Carmen Aristegui; María Teresa Ronderos, directora de la revista colombiana Semana.com; la escritora y cronista mexicana Alma Guillermoprieto; el escritor peruano Mario Vargas Llosa; el periodista investigativo y premio Pulitzer, Gerardo Reyes, de Estados Unidos; el también periodista investigativo Daniel Santoro, de la Argentina; la escritora mexicana Elena Poniatowska; la bloguera cubana Yoani Sánchez; el periodista de la cadena Univisión, Jorge Ramos; el comentarista y premio Pulitzer, Andrés Oppenheimer; el periodista costarricense Eduardo Ulibarri, ex director de La Nación; el periodista y actual presidente de El Salvador, Mauricio Funes; y la fotógrafa estadounidense Susan Meiselas, quien documentó la insurrección contra la dinastía somocista.
Periodistas e intelectuales nicaragüenses y centroamericanos se han congratulado con Carlos Fernando Chamorro por este reconocimiento. Convocados por Confidencial, opinan sobre el significado que este premio tiene para el periodismo y para el país:
El peso de las palabras
Sergio Ramírez, escritor
Se ha vuelto un lugar común decir que cuando alguien se gana un premio internacional de cuantía, el premio es realmente para el país de quien lo recibe. Lugar común o no, ésta es una verdad ahora que Carlos Fernando Chamorro ha sido distinguido por la Universidad de Columbia con el premio Maria Moors Cabot, un premio de renombre mundial que ya antes se había ganado su padre, el periodista mártir de las libertades públicas Pedro Joaquín Chamorro.
Carlos Fernando ha defendido la libertad de expresión en Nicaragua a través de su trabajo diario, y no ha temido nunca las consecuencias, igual que su padre en su momento. Y lo ha hecho a través de un periodismo serio y de alta calidad, últimamente a través de la televisión, donde por desgracia no abundan los programas de análisis informativos de excelencia, como Esta Semana, que es ya una insignia del periodismo nacional.
Y al hablar por los que no tienen voz, Carlos Fernando hace que este premio lo recibamos verdaderamente todos los nicaragüenses que creemos en las bondades de la democracia, que no puede existir sin la libertad irrestricta de palabra. Es decir, que lo recibe todo Nicaragua.
La noche que hicimos vigilia detrás de los cordones policiales cuando funcionarios de la fiscalía y de la propia policía tomaban por asalto las oficinas de la Fundación Cinco para secuestrar archivos y computadoras, buscando con eso amedrentar a Carlos Fernando para callarlo, supe que más bien su voz no haría sino crecer, porque la represión es la mejor levadura de la libertad, y hace crecer las palabras.
Y con este premio, ya vemos el peso que tienen las palabras.
Una honrosa distinción
Danilo Aguirre, director fundador, El Nuevo Diario
Es una honrosa distinción que uno de los premios de periodismo más prestigiados, sino el más prestigiado internacionalmente, se le haya concedido a Carlos Fernando. Me parece muy loable que Carlos Fernando haga extensivo este reconocimiento al periodismo libre de Nicaragua.
Carlos Fernando ha pasado ya de los treinta años de ejercicio en el periodismo. Se inició en los últimos años de la dictadura, cuando se ejercía periodismo de vida o muerte; luego probó que se podía hacer un periodismo progresista, comprometido con las transformaciones sociales del país sin renunciar a la libertad, la democracia y al profesionalismo. Hoy dirige los programas informativos no sólo más prestigiosos o más vistos, sino los que han penetrado en la conciencia nacional como una de las mejores formas donde se evacúa la verdad y la independencia, la solidez y la libertad de los nicaragüenses. Este premio estimula en Nicaragua la llama siempre viva del periodismo independiente y el periodismo libre.
Un periodista integral
Eduardo Ulibarri, periodista costarricense, ex director de La Nación (ganó el Maria Moors Cabot en 1996)
Este premio de periodismo, el más reconocido en el ámbito interamericano, es un justo reconocimiento al profesionalismo, la independencia y el verticalismo ético de Carlos Fernando. Como uno de los receptores de ese galardón en 1996, me siento honrado por la decisión del jurado. Carlos Fernando es un periodista integral e íntegro, un orgullo para sus colegas libres de Centroamérica y, por supuesto, un valor indiscutible del periodismo y la democracia nicaragüenses.
Gol de Carlos
Edgar Tijerino Mantilla, cronista deportivo
Qué revitalizante es para el periodismo pinolero, interesado en mantenerse en pie de lucha con la esperanza de contribuir a que Nicaragua vuelva a ser República, este reconocimiento hecho a la actitud combativa de un periodista tan competente y comprometido con las causas populares, igual que su padre, como lo es Carlos Fernando Chamorro. Es como escuchar un sonar de claros clarines, impulsándonos a seguir batallando sin dar ni pedir tregua, siguiendo las huellas de quien ha sabido ser un ejemplo con esa actitud tan indoblegable como responsable con el presente y el futuro de este país tan brutalmente agredido por los abusos. Ese premio Maria Moors Cabot que recibirá Carlos, es como un farol en la niebla que nos están imponiendo, o el brazo del abuelo señalándole la ruta a las nuevas generaciones de periodistas, como diría el poeta. Un gol de Carlos, como el cabezazo de Puyol derribando la muralla de Alemania en el último mundial.
Inspiración para las nuevas generaciones
Arturo Wallace, comunicólogo
El reconocimiento a Carlos Fernando también deben sentirlo como propio los periodistas que le han acompañado a lo largo de todos estos años, los que se han comprometido con el tipo de periodismo tan necesario -y lamentablemente tan escaso- que él representa.
Y ojalá que el premio sirva, precisamente, para inspirar a las "nuevas generaciones". Porque si bien a lo largo de estos años Carlos también ha sabido crear escuela, Nicaragua necesita mucho más. Y sería muy triste si, al recordar este momento dentro de unos años, tenemos que concluir que el Maria Moors Cabot de Carlos Fernando fue el reconocimiento a una excepción notable dentro del periodismo nicaragüense o un último homenaje a un tipo de periodismo en vías de desaparición.
Necesitamos, más bien, que sea el inicio de una nueva etapa.
Un abrazo para la libertad y el buen periodismo
Octavio Enríquez, periodista, sección investigación La Prensa
El premio para las generaciones de periodistas que llegamos a las redacciones hace diez años es motivo de alegría y orgullo. Una luz sobre el trabajo que nos toca hacer en un contexto difícil y lleno de penumbras en que el periodismo independiente está sacando lo mejor de sí. Su mejor cara, pese al interés marcado por el Gobierno de tratar de evitar que el periodismo lo fiscalice.
Contrario a esa política oficial, se nota más el esfuerzo que se hace desde el anonimato en las redacciones por ofrecer mejores y más documentados trabajos, buenas historias que nos hagan pensar en nuestro país. El premio a CFCH confirma que el buen periodismo paga y es un reconocimiento a la escuela de periodistas que él ha ayudado a formar como un buen artesano de este oficio. Duro oficio.
Periodismo comprometido con la democracia
Arlen Cerda, periodista, sección dominical La Prensa.
El premio de periodismo Maria Moors Cabot a Carlos Fernando Chamorro es definitivamente un reconocimiento al ejercicio de un periodismo libre, independiente y comprometido con la defensa y la promoción de la libertad de expresión y de los derechos humanos que anima a los periodistas jóvenes en una Nicaragua donde cada día, desde el sector público o privado, se trata de seducir y comprar conciencias y donde cada quien quiere a los medios de comunicación como tarima para promover sus intereses específicos.
Esto nos dice a todos que un periodismo comprometido con la democracia y hecho desde y para la gente es el que debemos practicar y que no lo es el periodismo servil que cede a las presiones o chantajes o el que se calla para no incomodar o no incomodarse.
Un periodista extraordinario
Fabio Gadea Mantilla, director radio Corporación
Carlos Fernando es un periodista realmente extraordinario. Indudablemente se merece el premio Maria Moors Cabot por todas las cosas que ha logrado sacar a flote en este país, sobre todo el Caso Tola, un problema delicadísimo que trajo consecuencias graves para mucha gente y que puso al descubierto una trama vulgar de chantaje. Como dice Martí, hay montones de hombres a quienes les gusta o soportan que se les ponga el yugo de la ignominia; pero hay algunos que no se dejan poner el yugo jamás. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal fue uno de esos, y Carlos Fernando Barrios es otro. Este premio de Carlos Fernando es un ejemplo para los periodistas jóvenes.
Reconocimiento al periodismo nacional
Alfonso Malespín, periodista e investigador
El premio María Moors Cabot es un reconocimiento oportuno a la calidad profesional de Carlos F. Chamorro B. Se le concede en un momento crucial, cuando los asedios en contra del periodismo independiente en Nicaragua están multiplicándose.
Es también un reconocimiento para quienes desde el periodismo nacional se esfuerzan cotidianamente para que el debate público se enriquezca, la diversidad de voces no disminuya, y prevalezca uno de los principales pilares de la democracia: la libertad de los periodistas para informar sin censura ni amenazas, y a pesar de quienes trabajan por impedir la libertad de expresión.

Comentarios
Carlos Fernando....como dice el refran"hijo de tigre nace rayado". Ese premio tambien nos enorgullese a todos los nicaraguenses. Felicidades y que Dios te siga bendiciendo.
Lucía. Intentamos incluir a un par de periodistas mujeres, pero finalmente quienes habían aceptado, tuvieron contratiempos. La verdad es que tenemos mujeres en el periodismo, excelentes mujeres, excelentes periodistas.
¡FELICIDADES
por este premio, sabes Carlos Fernando pueden tener tantos medios de comunicación pero no podran tener la razón, en cambio tu eres objetibo, justo, valanceado, informas, orientas, educas y ese es el buen periodista.
saludos y adelante!
Felicidades a carlos por el premio.....aunque se l merece...soy periodista y espero algun dia ganar tan prestigiado galardon.....Y seguir adelante con el periodismo independiente ''aunque compren tantos medios puedan no podran callar nuestra vos''
kelman hernandez
Excelente. Sólo una observacion...acaso Nicaragua no cuenta con mujeres periodistas que se puedan sentir orgüllosas de ese premio a Carlos Fernando Chamorro, y quién dice, lo comparte con todo el gremio. Lo digo porque vi el reportaje de Esta Semana y sólo destacados periodistas, de vieja y nueva generación, pero la ausencia total de la opinión de una periodista.
Comprometido con la Censura ?